Restaurante Ogrelo.
AtrásEl Restaurante Ogrelo es uno de los referentes gastronómicos de Madrid cuando se trata de disfrutar de una auténtica cocina gallega. Situado en la Calle de Menorca número 39, en el barrio de Retiro, este establecimiento lleva años fidelizando a comensales que buscan calidad, tradición y una experiencia culinaria memorable. Con una calificación de 4,6 sobre 5 basada en más de 4.300 reseñas, las opiniones mayoritariamente positivas reflejan el compromiso del restaurante con la excelencia en cada plato que sale de su cocina.
Lo primero que destaca al visitar Ogrelo es su dedicación absoluta al marisco y pescado fresco. La vitrina de productos vivos que recibe a los visitantes desde la entrada es una declaración de intenciones: aquí la materia prima es la protagonista absoluta. Los clientes coinciden en señalar la excepcional calidad del producto, especialmente en preparaciones tan emblemáticas como el pulpo a la gallega, que múltiples comensales catalogan como el mejor que han probado en Madrid. Las almejas a la marinera, las zamburiñas, los erizos gratinados y las vieiras completan un repertorio de mariscos que satisface incluso a los paladares más exigentes.
El apartado de entrantes merece una mención especial. Las croquetas de marisco, disponibles en varieties mixtas, sorprenden gratamente a quienes las prueban. La empanada de vieiras también se ha ganado un lugar privilegiado entre los platos más solicitados, mientras que los chipirones encebollados, las navajas y los berberechos al ajillo representan opciones ideales para compartir en mesa. Entre los segundos platos, el arroz con bogavante y el txangurro se posicionan como elecciones recurrentes, aunque algunos clientes han señalado que el arroz podría beneficiarse de raciones más generosas.
En el apartado de carne, el restaurante también ofrece opciones destacables. La carne gallega madurada y el solomillo Ogrelo aparecen en múltiples reseñas como alternativas de primer nivel para quienes prefieren apartarse temporalmente del marisco sin renunciar a la calidad. La lubina a la sal y el rape con gambas representan opciones de pescado cocinado con mimo y respeto por el producto.
Los postres cierran la experiencia de manera memorable. Las filloas —tanto las de crema como las de nata— reciben elogios constantes, mientras que la tarta de Santiago y la tarta de manzana templada con helado completan una carta de postres que no defrauda. Hay que tener en cuenta que algunos platos de repostería, como la milhojas de crema, han recibido opiniones menos entusiastas, tildándose en ocasiones de algo insípidos.
El servicio en Ogrelo es generalmente calificado como excelente, con miembros del personal como Guillermo, Diego o Manolo recibiendo menciones específicas por su profesionalidad, cercanía y capacidad de asesoramiento. Sin embargo, no todas las experiencias han sido positivas en este aspecto. Algunas reseñas problemas puntuales: dificultades para contactar por teléfono, errores en las reservaciones, demoras en el servicio de bebidas o situaciones donde certain camareros mostraron desinterés o falta de atención. Estos incidentes, aunque minoritarios, merecen ser mencionados para ofrecer una visión completa del establecimiento.
El ambiente del restaurante combina elegancia y comodidad. La decoración moderna y cuidada, junto con los reservados privados disponibles para eventos especiales, lo convierten en un lugar ideal para celebraciones, cenas románticas o comidas de trabajo. No obstante, cuando el restaurante está completo, el ruido ambiental puede incrementarse significativamente, lo que algunos comensales han señalado como un aspecto mejorable. Las mesas altas junto a la barra ofrecen una alternativa más informal, aunque hay clientes que las describen como algo incómodas y transitadas.
El precio es, sin duda, uno de los aspectos más debatidos. Con un nivel de precios de 4 sobre 4, Ogrelo se posiciona en la gama alta de los restaurantes de Madrid. La mayoría de los clientes considera que la calidad justifica el coste, pero hay quien siente que algunas raciones resultan algo escasas para lo pagado. Una comida para dos personas puede oscilar fácilmente entre los 150 y los 250 euros, dependiendo de las opciones elegidas. Para grupos más grandes, las cuentas pueden superar los 500 euros, aunque los comensales suelen salir satisfechos con la experiencia global.
En cuanto a la carta de vinos, el restaurante ofrece una selección amplia y de calidad, con referencias gallegas como el Albariño y el Godello que maridan a la perfección con los platos de marisco. También hay disponibles opciones de otras regiones vinícolas españolas para complementar cualquier elección gastronómica.
El horario de apertura, de 12:00 a 24:00 de lunes a sábado y hasta las 17:00 los domingos, permite almorzar, comer y cenar sin prisas. La reserva anticipada está altamente recomendada, especialmente los fines de semana, ya que el restaurante suele llenarse completamente. Para quienes busquen una experiencia más rápida, también existe la posibilidad de comer en la barra o solicitar comida para llevar.
Una curiosidad que destaca entre los clientes fieles es que el restaurante cuenta con una finca en Madrid donde celebran bodas y eventos, lo que amplía su propuesta más allá de la restauración convencional. Esta faceta eventos ha capturado la atención de parejas que buscan espacios diferentes para sus celebraciones más especiales.
En definitiva, el Restaurante Ogrelo se consolidado como una apuesta segura para quienes buscan marisco de calidad en Madrid. Sus puntos fuertes —producto fresco, elaboración cuidada, ambiente agradable y servicio generalmente atento— superan con creces sus debilidades, que se reducen a detalles puntuales mejorables. La relación calidad-precio puede resultar cuestionable para algunos bolsillos, pero quienes valoran la excelencia gastronómica suelen considerar que cada euro invertido retorna en forma de sabor y satisfacción. Si planeas visitarlo, asegúrate de reservar con tiempo, pedir el pulpo sin dudar y dejar espacio para las filloas: no te arrepentirás.