Las Hermanas de los Ancares
AtrásEn el corazón del barrio de Sants-Montjuïc, concretamente en el Carrer de Jaume Roig número 17, se encuentra Las Hermanas de los Ancares, un restaurante que ha conquistado el paladar de propios y extraños con su propuesta de cocina tradicional gallega y leonesa. Este establecimiento, gestionado por dos hermanas —una al frente de la sala y otra en los fogones—, representa esa clase de local de barrio que se convierte en referente gastronómico gracias a la autenticidad de su cocina y al trato humano de sus responsables.
La carta de Las Hermanas de los Ancares es un viaje por los sabores más representativos del norte de España. Entre los platos más solicitados destacan el pulpo a la gallega, presentado con cachelos y ejecutado con una textura que los comensales definen repetidamente como «espectacular» y «increíblemente tierno». Las zamburiñas también acaparan elogios constantes, siendo recomendadas por prácticamente todos los visitantes como aperitivo imprescindible. El cachopo, ese robusto plato de carne empanada relleno de jamón y queso, se ha convertido en uno de los platos estrella del local, con opiniones que lo califican como «de los mejores que hemos probado nunca» y «para salir llorando de la emoción».
El menú no se detiene ahí. Platos como el lacón, el chuletón, la cecina de León, el botillo (disponible por encargo), los pimientos del piquillo rellenos, la oreja, el solomillo, el rabo de toro y preparaciones como la fideuá, el gazpacho o los calamares a la andaluza completan una oferta que satisface tanto a quienes buscan comida del Bierzo auténtica como a quienes desean marisco fresco o carnes de primera calidad. Las croquetas caseras, el flan casero y los xuxos cierran la experiencia con postres caseros que reciben críticas excelentes.
Uno de los grandes atractivos de este restaurante en Sants es su propuesta de menú del día, con precios muy competitivos que rondan los 12 a 16 euros dependiendo de la temporada. Los usuarios destacan repetidamente la «inmejorable» relación calidad-precio del menú, señalando que por esa cantidad se accede a comida casera abundante y de alta calidad, algo cada vez más difícil de encontrar en Barcelona. Para quienes prefieren comer a la carta, las raciones son generosas y los precios se mantienen en un nivel razonable para la categoría del establecimiento.
El servicio recibe mención especial en prácticamente la totalidad de las reseñas. Los comentarios hacen referencia constante a la amabilidad, cercanía y profesionalidad del equipo, que logra que los clientes se sientan «como en casa». Detalles como que una camarera re caliente la carne sin que el cliente lo pida, o que adviertan cuando un plato ha quedado demasiado salado, evidencian un compromiso con la satisfacción del comensal que va más allá de lo meramente profesional. La dueña, conocida como Mari, destaca especialmente por su trato afable y su capacidad para hacer de cada visita una experiencia cálida y familiar.
En cuanto a las instalaciones, el local dispone de un pequeño interior que, según varios reseñadores, puede resultar algo ajustado para grupos grandes, motivo por el cual se recomienda encarecidamente reservar con antelación, especialmente los fines de semana. Dispone también de terraza, un valor añadido que los clientes aprecian especialmente. El restaurante es accesible para personas con movilidad reducida y ofrece servicio de comida para llevar, lo que amplía sus opciones de consumo.
El horario es otro aspecto a considerar: abre de lunes a viernes de 7:30 a 17:00 y los sábados de 9:00 a 17:00, permaneciendo cerrado los domingos. Esto lo posiciona como una opción ideal para desayunos, almuerzos y comidas, pero limita su oferta para cenas. Entre semana, el ajetreo es notable y muchos visitantes señalan que siempre hay cola, lo cual, lejos de ser un inconveniente, parece confirmar la calidad y consistencia del establecimiento.
Entre los aspectos que podrían mejorar, algunos usuarios han señalado que los precios de los vinos de la carta son algo elevados en comparación con otras opciones del barrio. Otros mencionan que las raciones del menú del día, siendo completas y de buena calidad, podrían ser algo más generosas en cantidad. También conviene tener en cuenta que el espacio interior no es amplio, por lo que para grupos numerosos es imprescindible planificar la visita con reserva previa.
Las Hermanas de los Ancares es un restaurante de cocina casera gallega y leonesa que destaca por la calidad de sus materias primas, la autenticidad de sus platos y un servicio que combina profesionalidad con calidez humana. Su propuesta de menú diario a buen precio lo convierte en una opción accesible para el día a día, mientras que su carta permite celebraciones más especiales sin el presupuesto. La combinación de producto fresco, cocina honesta y atención familiar lo ha consolidado como uno de los secretos gastronómicos mejor guardados del barrio de Sants, un lugar donde, como coinciden numerosos reseñadores, «se come de vicio» y «te tratan como en casa».