La Perejila
AtrásLa Perejila es una de esas tabernas tradicionales que se mantienen fiel a su esencia en el corazón de Madrid. Ubicada en el número 25 de la emblemática calle Cava Baja, en el barrio de La Latina, este establecimiento lleva años conquistando tanto a locales como a visitantes con su propuesta Gastronómica que combina lo mejor de la cocina castiza madrileña con toques andaluces.
Al entrar en La Perejila, lo primero que llama la atención es su decoración única y colorida. Las paredes están repletas de fotografías antiguas, recuerdos taurinos, matones de Manila y memorabilia dedicada a la copla española, creando una atmósfera que transporta directamente al sur de España. Las paredes verdes, las lámparas de cristal y los detalles flamencos completan una estética que muchos definen como absolutamente pintoresca y especial. No es de extrañar que muchos clientes aseguren haber entrado simplemente por curiosidad y hayan salido encantados con la experiencia completa.
En cuanto a la carta, La Perejila ofrece una amplia variedad de tapas, raciones y rebanadas que satisfacen todos los gustos. Las famosas albóndigas de la casa, preparadas con un característico toque de canela, son prácticamente un sello de identidad del local. Según los comentarios de los comensales, estas albóndigas llegan en porciones generosas con siete unidades de tamaño considerable, acompañadas de una salsa espesa que conquista paladares. Otros platos destacados incluyen el pulpo a la gallega, que se sirve sobre un cremoso puré de patata, las tostas de pulpo, jamón, morcilla o cebolla caramelizada con queso de cabra, el salmorejo, los boquerones en vinagre, las anchoas, los callos, el rabo de toro, los mejillones a la marinera y la tabla de quesos y embutidos.
Uno de los grandes protagonistas del local es su vermú de grifo, servido tradicionalmente con naranja y aceituna. Los clientes lo definen como uno de los mejores de la zona, perfecto para acompañar cualquier tapeo. Además, la carta de vinos incluye opciones interesantes como el Ribera del Duero y el Godello, además del característico vino de naranja, una opción dulce que sorprende a más de uno. La sangría también recibe elogios particulares entre los visitantes.
El ambiente en La Perejila merece un apartado especial. Durante los fines de semana, especialmente los sábados y domingos por la mañana, el local se llena hasta la bandera, creando una energía única. La música folclórica española de los años 60 y 70 suena de fondo, y no es raro ver a los clientes cantar juntos al ritmo de temas de Sandro, creando momentos memorables y genuinamente españoles. Es importante señalar que el local es pequeño, con apenas cinco mesas bajas para cuatro personas, por lo que es recomendable llegar temprano o estar dispuesto a esperar, o bien acomodarse en la barra, donde el servicio es igualmente excelente.
El servicio del personal recibe alabanzas constantes en las reseñas. Los camareros son descritos como amables, atentos, rápidos y con una capacidad para mantener la calma incluso en los momentos de mayor locura. Varios visitantes destacan que el personal se toma el tiempo de explicar los platos y recomendar combinaciones, adaptándose a las necesidades de cada mesa. Un detalle práctico que agradecen muchos es la presencia de ganchos en las mesas para colgar bolsos y chaquetas, algo que demuestra atención a los pequeños detalles.
En cuanto a precios, La Perejila se posiciona en un nivel intermedio, con menús y raciones que ofrecen una buena relación calidad-precio. Una ración de albóndigas ronda los 10 euros, las cervezas y copas de vino se sitúan en torno a los 3,50 euros, y es posible comer bien por menos de 15 euros por persona si se sabe pedir con cabeza. Hay que tener en cuenta que el servicio de pan tiene un coste adicional de 2 euros.
Horario:
- Lunes a sábado: 13:00 a 16:00 y 20:15 a 24:00
- Domingos: 13:00 a 16:00
Como puntos a considerar antes de visitarla, el espacio reducido puede hacer que el local resulte ruidoso e incómodo cuando está completo, especialmente para quienes buscan una conversación tranquila. Algunos comensales han señalado que certain platos pueden resultar demasiado salados o que las porciones de algunas raciones no están a la altura de lo esperado en relación con su precio. También hay reseñas que mencionan que en horarios cercanos al cierre, el personal puede presionar para que los clientes abandonen sus mesas.
La Perejila es también un establecimientopetfriendly, permitiendo la entrada de perros, lo cual es siempre una buena noticia para los amantes de las mascotas. Además, cuenta con una tienda adyacente donde se pueden adquirir productos como su vermú casero, souvenirs y otros complementos.
En definitiva, La Perejila representa una opción sólida para quienes buscan experimentar la gastronomía tradicional española en un entorno auténtico y lleno de carácter. Con sus tapas sabrosas, su ambiente inigualable y su personal encantador, se ha ganado merecidamente su lugar entre los imprescindibles de la ruta de tapeo por el centro de Madrid. Eso sí, es advisable llegar con expectativas claras sobre el espacio limitado y prepararese para una experiencia genuinamente castiza y andaluza.