Café Del Centre
AtrásFundado en 1873, Café Del Centre es uno de los establecimientos con más historia en el corazón del Eixample barcelonés. Lo que hoy conocemos como un acogedor restaurante y bar fue en sus orígenes un antiguo casino, una joya modernista que ha conservado su esencia a lo largo de más de 150 años. Located at Carrer de Girona, 69, este local se ha convertido en un referente para quienes buscan una experiencia gastronómica auténtica en Barcelona, combinando la riqueza de la cocina tradicional catalana con toques de innovación que sorprenden agradable y constantemente al paladar.
Al cruzar el umbral de Café Del Centre, el visitante se transporta a otra época. La decoración es un verdadero espectáculo visual: lámparas de globo que iluminan mesas de mármol, espejos vintage, mobiliario de madera oscura y un suelo hidráulico que narra historias de otras décadas. Los techos altos y la cuidada ambientación transmiten esa cortesía de otro siglo que tanto se valora en un local con solera. Es precisamente este encanto historicista lo que lo distingue de tantos otros cafés y restaurantes en Barcelona, ofreciendo un respiro frente a la modernidad imperante.
Una propuesta gastronómica que fusiona tradición e innovación
La carta de Café Del Centre es una muestra brillante de la cocina tradicional catalana reinterpretada con creatividad. Los platos, elaborados con materias primas de alta calidad, reflejan esa filosofía de «cocinar sin prisa» que se nota en cada bocado. Entre las opciones más destacadas por los comensales encontramos el steak tartar, una preparación que muchos califican como extraordinaria; los famosos canelones rellenos de carne con bechamel de espinacas, considerados por muchos como el plato estrella de la casa; y el meloso de cerdo ibérico, que se deshace en la boca y deja un recuerdo imborrable.
Otras preparaciones que merecen mención especial son las flores de alcachofa, los puerros escalivados, las bombas de bacalao, las lentejas con foie, el jarrete de ternera —ideal para compartir entre dos o tres personas—, los huevos mimosa, las navajas salsa Meunier y el pulpo del Delta en salpicón y romesco. El croissant rellenado de ensaladilla rusa también ha conquistado a numerosos visitantes, así como los postres caseros, entre los que destacan el flan cremoso de vainilla y el cremoso de chocolate blanco con grosellas.
La selección de vinos merece un apartado propio, ya que el establecimiento cuenta con opciones de vinos naturales cuidadosamente escolhidos que maridan perfectamente con la propuesta culinaria. Para quienes prefieran altreativas más informales, el café es otro de los puntos fuertes del local, perfectamente preparado ya sea para acompañar un postre o como excusa para una pausa en el del Eixample.
Un equipo humano que marca la diferencia
Si la comida y el ambiente son excepcionales, el trato del personal convierte la visita en una experiencia verdaderamente memorable. Quim, el manager del establecimiento, destaca repetidamente en las reseñas por su cercanía, profesionalidad y capacidad para hacer que cada cliente se sienta como en casa. Su conocimiento de la carta y sus recomendaciones son valoradas por igual por locales y turistas, siendo común escuchar que Quim debería estar «sirviendo en el Olimpo» dada su atención impecable.
El equipo de sala está conformado por profesionales igualmente notables: Daniel, frecuentemente alabado por sus sugerencias certeras y su dedicación; Paula, descrita como encantadora y conocedora de los vinos de la casa; Ariel, amable y siempre dispuesto a explicar los detalles del local; Micaela, felicitada por sus recomendaciones gastronómicas; y otros miembros del personal que contribuyen día a día a crear esa atmósfera de familiaridad que caracteriza a Café Del Centre.
Uno de los aspectos másvalorados es que el personal no solo ofrece un servicio eficiente, sino que comparte la historia del establecimiento con entusiasmo, convirtiendo cada visita en una pequeña lección de historia barcelonesa. Esta conexión personal es lo que diferencia a un simple bar o restaurante de una experiencia integral.
Ambiente y características especiales
El local dispone de una agradable terraza en la calle que resulta perfecta para los meses más templados, permitiendo disfrutar del bullicio del Eixample mientras se saborean platos exquisitos. Los domingos, Café Del Centre se transforma en un club de jazz en vivo, ofreciendo una experiencia única que combina gastronomía de calidad con música en directo. Esta programación dominguera ha conquistado a numerosos clientes, que consideran esta combinación como «un lujo de los que ya no quedan».
Una característica muy apreciada por los amantes de las mascotas es que el local admite perros tanto en la terraza como en el interior, algo poco habitual en los restaurantes del centro de Barcelona y que convierte al establecimiento en un lugar ideal para salidas acompañadas de los peludines de la familia.
En cuanto al horarios, el establecimiento abre de 13:00 a 24:00 de lunes a viernes, y de 12:00 a 24:00 los fines de semana, ofreciendo tanto servicio de comida para llevar como la posibilidad de reservar mesa, algo muy recomendable dado que el local suele llenarse con rapidez, especialmente los fines de semana y durante las cenas.
Puntos a considerar antes de visitar
A pesar de las numerosas opiniones positivas, es justo mencionar algunos aspectos que ciertos visitantes han señalado como mejorables. Varios comentarios mencionan que el precio puede resultar algo elevado para la cantidad servida en algunos platos, aunque la mayoría coincide en que la calidad justifica la inversión. Uno de los puntos más criticados es el sistema de aire acondicionado, que según opiniones solo refresca eficazmente dos mesas del interior, lo que puede hacer la visita incómoda en días de mucho calor si no se puede optar por la terraza.
También hay reseñas que mencionan tiempos de espera prolongados durante horas punta, aunque esto suele compensarse con la amabilidad del personal y la calidad del producto. En contadas ocasiones, algunos visitantes han reportado experiencias negativas relacionadas con la falta de información sobre precios de platos especiales o incidencias aisladas de limpieza. Sin embargo, estas opiniones representan una minoría frente a las miles de experiencias positivas que acumula el establecimiento.
Café Del Centre se ha consolidado como un verdadero tesoro en el panorama gastronómico del Eixample barcelonés. Su combinación de historia, decoración modernista, cocina tradicional catalana con toques contemporáneos y un equipo humano excepcional lo convierten en una opción recomendada para cualquier ocasión, ya sea una cena romántica, una comida con amigos o simplemente una parada para tomar un buen café en un ambiente irrepetible.
Con una trayectoria de más de 150 años y manteniendo su esencia intacta, este café, bar y restaurante demuestra que todavía es posible encontrar lugares donde el trato humano, la calidad gastronómica y el encanto historicista prevalecen sobre las modas pasajeras. Visitar Café Del Centre no es solo comer bien: es sumergirse en una cápsula del tiempo que conecta con el alma más auténtica de Barcelona.