Restaurant El Gaucho
AtrásSi buscas un restaurante especializado en carnes a la brasa en Lloret de Mar, Restaurant El Gaucho se posiciona como una de las opciones más sólidas de la zona. Ubicado en el Carrer de la Vila número 39, este establecimiento ha logrado consolidarse a lo largo de los años como un referente para los amantes de la cocina argentina en la Costa Brava.
Lo primero que destaca de El Gaucho es, sin duda, su carta centrada en la carne a la brasa. Disponen de una amplia variedad de cortes, entre los que destacan la entraña, el chuletón, la colita de cuadril, la tira de asado y el T-Bone, todos ellos cocinados a la parrilla con el punto exacto que el cliente solicita. Las opiniones de los comensales reflejan que la calidad de la carne es generalmente muy alta, con sabores auténticos, texturas tiernas y un punto de cocción acertado en la mayoría de las ocasiones. Incluso ofrecen carnes maduradas (dry aged), como el chuletón madurado durante 30 días, una opción que ha conquistado a los paladares más exigentes.
Como entrantes, las empanadillas de carne reciben alabanzas constantes, consideradas por muchos como las mejores que han probado. La provoleta es otro de los platos destacados por su generoso tamaño y su sabor. En cuanto a los acompañamientos, las patatas asadas con mantequilla aromatizada, los boniatos fritos y las verduras a la parrilla complementan perfectamente los cortes principales. Los postres también merecen mención, especialmente la tarta de queso, el coulant, el tiramisú y la crema catalana, que cierran la comida con excelente nivel.
Uno de los puntos fuertes más repetidos en las reseñas es el servicio del personal. Los camareros son descritos como amables, atentos, profesionales y con un trato excepcional. Varios comensales mencionan por nombre a empleados como Miqui, Walter o Jorge, destacando su cercanía y capacidad de recomendación. El ambiente del local es agradable, con una decoración acorde a la temática argentina, baños limpios y amplios, y una atmósfera acogedora que invita a disfrutar de la comida sin prisas. Además, es un lugar que funciona bien tanto para parejas como para familias y grupos de amigos.
En cuanto a la relación calidad-precio, la mayoría de los clientes coinciden en que es muy favorable. Las raciones son generosas y los precios se consideran adecuados para la calidad ofrecida. El restaurante cuenta con un nivel de precio 2, lo que lo sitúa en un rango moderado. Un ejemplo habitual: dos personas pueden comer parrillada, ensalada, patatas fritas y bebidas por aproximadamente 65 euros, una cifra que muchos califican como justa.
El Gaucho abre de lunes a sábado de 12:30 a 15:30 y de 19:00 a 23:30, permaneciendo cerrado los miércoles. Ofrece servicio de almuerzo, cena y dispone de mesa para grupos, siendo recomendable hacer reserva, sobre todo en temporada alta. También es un lugar accesible para personas con movilidad reducida.
Sin embargo, no todo es perfecto. Entre los aspectos a mejorar, algunos comensales señalan que el sistema de aire acondicionado podría ser más potente, lo que genera cierta incomodidad durante los días más calurosos del verano. También hay reseñas que indican que ciertos cortes pueden llegar con una textura más dura de lo esperado en alguna ocasión, y que algún plato secundario no ha alcanzado el nivel de los principales. Un par de visitantes mencionaron errores en pedidos o una motivación irregular del personal en momentos concretos, aunque estos parecen ser casos aislados. Otros sugieren que los acompañamientos no están incluidos en el precio de algunos platos principales, lo que eleva ligeramente la cuenta final.
En definitiva, Restaurant El Gaucho representa una apuesta segura para quienes desean disfrutar de una parrilla argentina de calidad en Lloret de Mar. Con una carta variada centrada en la carne, un servicio generalmente excelente, unas instalaciones cuidadas y precios razonables, cumple con creces las expectativas de la mayoría de sus visitantes. Eso sí, si planeas ir en verano, verifica antes que el sistema de climatización funcione a pleno rendimiento.