La Parrilla de Calanda
AtrásLa Parrilla de Calanda es un establecimiento gastronómico ubicado en el Paseo de Calanda número 80, en el barrio de Delicias de Zaragoza. Se trata de un bar y restaurante que ofrece una amplia variedad de opciones culinarias, desde desayunos y tapas hasta menús del día y platos a la brasa, lo que le confiere un carácter polivalente muy demandado por los vecinos de la zona.
Horario y servicios disponibles
Uno de los aspectos más destacados de este establecimiento es su extenso horario. La Parrilla de Calanda abre sus puertas todos los días de la semana desde las 7:00 de la mañana hasta las 24:00 horas, lo que lo convierte en una opción versátil tanto para desayunar temprano como para cenar a horas tardías. Además, cuenta con servicios de comida para llevar, brunch, y permite tanto reservas como comida en el local y en terraza.
Oferta gastronómica
En cuanto a su carta, el establecimiento ofrece diversas modalidades gastronómicas. Dispone de un completo menú del día que, según varios comensales, presenta una buena relación calidad-precio, con platos caseros como migas, codillo, judías verdes y solomillo a precios que rondan los 11-18 euros. También cuentan con un menú especial o delicatessen a 26 euros para quienes buscan una experiencia más refinada.
Entre las opciones más valoradas por los clientes se encuentran las hamburguesas, especialmente la de ternera, que destaca por utilizar pan de verdad y patatas naturales en lugar de congeladas. Los bocadillos también reciben buenas valoraciones, al igual que las tostadas, las gambas al ajillo y las croquetas, aunque estos últimos han perdido variedad con el tiempo según algunos usuarios.
El establecimiento también ofrece tapas, raciones, ensaladas y diversos platos a la brasa, siendo esta última su especialidad declarada. Dispones de opciones como huevos rotos, paella, entrantes y una variedad de bocadillos y tostadas que completan una carta extensa.
Puntos positivos del establecimiento
Entre los aspectos positivos que destacan los clientes, sobresale la amplitud del local. Varios usuarios coinciden en que La Parrilla de Calanda es un lugar espacioso y acogedor, con una decoración cuidada que sorprende positivamente. La terraza exterior también es valorada, permitiendo disfrutar de comidas al aire libre en una zona transitada de Zaragoza.
El precio del menú del día resulta atractivo para muchos bolsillos, con opciones completas que incluyen primero, segundo, bebida, pan y postre por cantidades que oscilan entre los 11 y los 18 euros dependiendo del día y la modalidad. Los desayunos también son económicos, con combinaciones como dos cortados y dos churros por 3,40 euros.
Asimismo, algunos trabajadores del establecimiento han recibido elogios por su trato amable y profesional, destacando especialmente la rapidez en el servicio en determinadas ocasiones y la atención prestada a familias con mascotas.
Aspectos mejorables y críticas frecuentes
Sin embargo, La Parrilla de Calanda presenta también diversas áreas de mejora que han generado numerosas quejas entre los usuarios. La crítica más repetida tiene que ver con la actitud del personal. Diversos comensales señalan que ciertos camareros muestran falta de educación, sarcasmo y prisas excesivas, ignorando a los clientes o atendiéndolos de malas maneras. Algunos usuarios describen escenas donde los empleados han sido incapaces de retener comanda, se equivocan frecuentemente y se enfadan cuando se les reclama.
La calidad de la comida resulta irregular según las reseñas. Hay platos bien elaborados como las hamburguesas o el menú del día, pero otros han decepcionado: huevos a la plancha demasiado hechos, foie testimonial, entrantes fríos o en mal estado, pan del día anterior, y preparaciones que no corresponden con lo ofrecido en la carta. Las patatas bravas, por ejemplo, han recibido críticas por su salsa industrial y su escasa cantidad.
Los problemas de higiene también aparecen de forma recurrente en las opiniones. Clientes han reportado vasos manchados, trapos de cocina con olores desagradables, mesas sucias sin recoger de anteriores comensales y terrenos de terraza con colillas y basura. Estos detalles generan una impresión negativa difícil de olvidar.
La lentitud en el servicio constituye otra queja habitual. Hay reseñas que señalan esperas de hasta 20-30 minutos para que tomen nota, y demoras similares para recibir los platos o la cuenta. En ocasiones, los camareros han sido incapaces de atender correctamente, dejando a clientes solos esperando mientras conversan entre ellos o miran el móvil.
En cuanto a los precios, algunos usuarios los consideran excesivos para la calidad ofrecida, especialmente en bebidas donde un calimocho puede superar los 6 euros. También hay quejas por cobros indebidos o falta de información clara sobre suplementos y precios de ciertos productos.
Por último, aspectos como la climatización deficiente, la música demasiado alta, o la ubicación junto a contenedores de basura en la terraza restan comodidad a la experiencia gastronómica.
Instalaciones y accesibilidad
El local cuenta con aseos amplios que incluyen cambiador para bebés, y dispone de entrada accesible para personas con movilidad reducida. Esta característica lo hace inclusivo para familias con carritos o personas con discapacidad. La opción de terraza permite disfrutar de comidas al exterior, aunque su mantenimiento y limpieza han sido cuestionados.
Valoración general
La Parrilla de Calanda se posiciona como un establecimiento de carácter básico que ofrece variedad en su oferta gastronómica a precios moderados. Su amplitud, horario extenso y opción de menú del día constituyen sus principales bazas. No obstante, la inconsistencia en el servicio y los problemas recurrentes de atención al cliente erosionan la experiencia del comensal.
Para quienes buscan un restaurante cercano al barrio de Delicias donde desayunar, comer o cenar sin grandes pretensiones, puede ser una opción a considerar, especialmente para aprovechar promociones del menú del día. Sin embargo, quienes valoren especialmente la calidad en el trato y la excelencia gastronómica quizás deban explorar otras alternativas en la zona de Paseo de Calanda.