De Maria Parrilla PRECIADOS
AtrásDe María Parrilla Preciados es un restaurante argentino ubicado en la emblemática Plaza del Callao, en el corazón del centro de Madrid. Este establecimiento, especializado en carnes a la brasa y cortes argentinos, se ha consolidado a lo largo de los años como una referencia ineludible para los amantes de la buena mesa en la capital española. Con una trayectoria que abarca varias décadas y múltiples ubicaciones en la ciudad, De María forma parte de un grupo gastronómico consolidado que también cuenta con locales en otras zonas de Madrid, como la calle Félix Boix.
El local sorprende desde el primer momento por su amplitud. Dispone de varias plantas, una terraza exterior en la calle Preciados adorned con velas y luces, y salas privadas ideales para celebraciones o comidas de trabajo. La decoración combina madera, elegancia y una iluminación cálida que invita a la conversación, creando un ambiente que muchos clientes definen como acogedor y romántico, perfecto tanto para cenas en pareja como para reuniones grupales. Eso sí, algunos visitantes han señalado que cuando el restaurante está a plena capacidad, el ruido puede incrementarse notablemente, por lo que las mesas junto a las ventanas son las más solicitadas.
La carta: tradición argentina al fuego
La oferta gastronómica de este asador argentino gira en torno a los cortes de carne preparados a la parrilla, aunque la carta es notablemente más amplia de lo que cabría esperar en un restaurante especializado en carne. Entre las opciones más valoradas por los comensales destacan el solomillo a la pimienta, el ribeye, el lomo alto fileteado, la entraña, el secreto ibérico y cortes premium como el wagyu o el black angus. Los precios de estas piezas de carne se sitúan en la franja media-alta, algo coherente con la calidad del producto que ofrecen.
Sin embargo, la carta no se limita a la carne. Los entrantes incluyen opciones tan variadas como la burrata, el carpaccio de ternera, la provoleta a la brasa, el chorizo criollo, la morcilla, las empanadillas criollas y los revoltijos de gambas. También hay espacio para platos de pescado, como el rape a la plancha, verduras a la parrilla, pastas caseras, ensaladas y una selección de postres entre los que destacan el tiramisú, la tarta de queso (recomendada templada), el milhojas de dulce de leche, el pájaro tropical, el brownie y la tartín de manzana. La carta de vinos es amplia y algunos clientes la consideran razonablemente priced, aunque otros opinan lo contrario.
Detalles que marcan la diferencia
Uno de los aspectos más comentados por quienes visitan De María es la serie de cortesías de la casa que acompañan la comida. Al sentarse en la mesa, el personal ofrece una copa de cava rosado de bienvenida, seguida de un aperitivo que suele incluir gazpacho o crema de verduras, pan con mantequilla, pan de queso y aceitunas. Al finalizar la comida, es habitual recibir un sorbete de limón, tejas de almendra y licores digestivos. Estos detalles son valorados enormemente por los clientes, que los interpretan como muestras de atención y generosidad. No obstante, algunos visitantes han expresado su decepción al no recibir estos obsequios en determinadas ocasiones, lo cual genera cierta frustración, especialmente cuando el importe de la cuenta es elevado.
Es importante señalar que el restaurante aplica un suplemento del 10% por sentarse en la terraza, un cargo que aparece reflejado en la carta pero que algunos clientes echan de menos que se comunique de forma verbal al acomodar a los comensales.
Puntos fuertes y áreas de mejora
La calidad de la carne es, sin lugar a dudas, el principal atractivo del restaurante. Los cortes se cocinan al punto exacto solicitado, son jugosos, tiernos y llenos de sabor, y la mayoría de los visitantes coinciden en que la relación calidad-sabor es difícil de igualar en Madrid. La burrata, la provoleta, el chorizo criollo y la morcilla también reciben elogios constante.
El servicio es otro de los pilares del restaurante. Gran parte del personal es descrito como amable, atento y profesional, con nombres concretos como Fawzi, Arley, Abdul o Rodrigo que aparecen repetidamente en las reseñas por su excepcional trato. Los empleados ofrecen recomendaciones certeras y se preocupan por la experiencia del cliente. Sin embargo, existen reseñas que señalan problemas puntuales con el servicio: esperas prolongadas entre platos cuando el local está lleno, cierta desorganización en la toma de pedidos, y en casos aislados, actitudes percibidas como despectivas o poco acogedoras, especialmente hacia clientes sin reserva previa.
Respecto al precio, los comensales sitúan el coste por persona entre 50 y 70 euros aproximadamente, dependiendo de si se incluyen bebidas y si se opta por cortes premium. La mayoría considera que el precio es acorde con la calidad del producto y la ubicación privilegiada, aunque algunos clientes han expresado que determinadas guarniciones o acompañamientos resultan algo justos en cantidad para lo que se paga.
Información práctica
De María Parrilla Preciados abre todos los días de 13:00 a 01:00, lo que lo convierte en una opción versátil tanto para almuerzos como para cenas tardías. La reserva está altamente recomendada, especialmente durante fines de semana, festivos y horas punta, ya que el restaurante suele completar su aforo con frecuencia. Sin reserva, es posible que el personal no pueda acomodarte de inmediato o que el trato inicial no sea el más cálido.
El establecimiento cuenta con acceso para personas con movilidad reducida y ofrece la posibilidad de solicitar carne muy hecha para embarazadas o preferencias personales, un detalle que ha sido muy agradecido por algunos visitantes.
En definitiva, De María Parrilla Preciados es un restaurante argentino de primer nivel que ofrece una experiencia gastronómica sólida en una ubicación inmejorable de Madrid. Sus cortes de carne a la brasa, la amplitud del local, los numerosos detalles de cortesía y un servicio generalmente excelente lo convierten en una opción a considerar si buscas un restaurante de carne de calidad en el centro de la ciudad. Ahora bien, es un establecimiento de precio medio-alto donde la experiencia puede variar según la ocupación del local y el trato del personal asignado. Reservar con antelación y acudir con expectativas claras sobre el tipo de cocina y el ambiente es la mejor forma de asegurar una visita satisfactoria.