Grado Sushi
AtrásEn el corazón del Eixample barcelonés, específicamente en la calle Vilamarí 29, se encuentra Grado Sushi, un restaurante japonés que ha logrado destacar por una propuesta única: servir sushi de alta calidad dentro de una taberna tradicional catalana. Este local, anteriormente conocido como Bar Bodega Chiqui, ha reinventado su oferta manteniendo el encanto de siempre mientras incorpora una carta de cocina japonesa que ha conquistado tanto a vecinos del barrio como a visitantes de la ciudad.
La propuesta de Grado Sushi destaca especialmente por su compromiso con la calidad del producto. Los comensales coinciden en señalar que el pescado es notablemente fresco, el arroz se trabaja con esmero y los sabores resultan intensos y bien equilibrados. Entre los platos más alabados se encuentran los nigiris de pez mantequilla con trufa, los de otoro y anguila, además del uramaki crazy toro y el crazy salmon. Las gyozas caseras, preparadas con distintos rellenos, también reciben elogios constantes por su sabor artesanal y textura impecable.
La carta ofrece variedad que va desde el sushi clásico hasta combinaciones más arriesgadas, pasando por sashimis, tempuras, yakisoba, edamames y opciones vegetarianas. Para quienes buscan algo diferente, existen platos como el tataki de pato, los usuzukuri o la combinación de anguila con foie. El menú de mediodía, disponible por aproximadamente 14,50 euros sin bebida, incluye entrante, plato principal y postre, representando una excelente opción para comer sushi de calidad a un precio accesible.
El ambiente del local es, sin duda, uno de sus sellos distintivos. Conserva la decoración de vermutería tradicional, con sus paredes de azulejos y mobiliario de toda la vida, creando un contraste deliberado y encantador con la cocina japonesa que se sirve. Esta fusión entre lo local y lo oriental ha convertido a Grado Sushi en un lugar especial donde la nostalgia se encuentra con la innovación gastronómica.
Aspectos positivos de Grado Sushi
Son numerosos los puntos fuertes que los clientes destacan de este restaurante. En primer lugar, la relación calidad-precio resulta muy favorable, especialmente considerando que la calidad del pescado y su elaboración está a la altura de establecimientos considerablemente más caros. Los precios oscilan alrededor de 30 a 40 euros por persona dependiendo de lo que se pida, una inversión que la mayoría considera completamente justificada.
El servicio recibe valoraciones mayoritariamente positivas. Varios comensales mencionan especialmente a trabajadores como Marco, quien destaca por sus recomendaciones acertadas y trato cercano. La atención en general se describe como amable y servicial, aunque algunos reconocen que en momentos de gran afluencia el personal puede verse algo desbordado.
Otra ventaja significativa es la versatilidad de la carta, que permite combinar tapas españolas con platos japoneses. Así, es posible pedir unas gildas o tortilla de patatas mientras se disfruta de un buen sushi, vermú o sake. Esta flexibilidad hace que el local sea adecuado para grupos con diferentes preferencias gastronómicas.
El establecimiento también ofrece opciones para personas con necesidades alimentarias específicas, incluyendo platos vegetarianos y opciones sin gluten, lo cual amplía su atractivo para diversos públicos.
Aspectos a considerar antes de visitar
A pesar de las numerosas opiniones favorables, existen algunos aspectos que conviene tener en cuenta para evitar sorpresas desagradables. El local es notablemente pequeño, con mesas muy próximas entre sí y sillas que algunos clientes califican como incómodas. Esta limitación de espacio puede hacer que la experiencia resulte menos relajada de lo deseable, especialmente cuando hay mucha gente.
El ruido constituye otra pega recurrente. Cuando el restaurante se llena, el nivel acústico puede resultar agotador, dificultando mantener conversaciones tranquila. Algunos visitantes sugieren que sería necesario algún tipo de tratamiento de insonorización para mejorar la comodidad.
En verano, varios comensales warn sobre el calor excesivo en el interior, a pesar de que el local cuenta con ventiladores. Por ello, quienes visiten durante los meses cálidos podrían preferir solicitar mesa en la terraza.
Los tiempos de espera representan un problema frecuente durante la hora punta. Varios clientes reportan haber esperado entre 40 minutos y más de una hora para recibir sus platos, situación que resulta especialmente frustrante cuando se tiene hambre. La organización del servicio también ha sido cuestionada en algunas ocasiones, con platos olvidados, pedidos que no llegan o confusiones en las comandas.
Una experiencia particularmente negativa, aunque aislada, menciona la presencia de cucarachas en los baños, lo cual representa un serio problema de higiene que el establecimiento debería abordar con urgencia. Otras quejas incluyen errores en la cuenta y problemas con pedidos de delivery a través de plataformas externas.
Finalmente, es importante señalar que los precios han experimentado incrementos en los últimos tiempos, una tendencia que algunos clientes consideran excesiva para lo que se ofrece. Aún así, la mayoría sigue considerando que la calidad justifica el coste.
Información práctica para tu visita
Grado Sushi abre de lunes a domingo, con horarios que varían según el día. Los martes, miércoles, jueves y viernes permanece abierto desde las 7:00 hasta las 23:00, mientras que los sábados el servicio comienza a las 11:00 y los domingos cierra a las 16:00. Los lunes solo abre en horario de cena, de 19:00 a 23:00. Dado el tamaño reducido del local, es altamente recomendable reservar con antelación, especialmente para cenas y fines de semana.
El restaurante ofrece opciones de dine-in, comida para llevar y delivery, siendo posible reservar mesa. El nivel de precios se sitúa en un rango moderado, compatible con la calidad del servicio y los ingredientes utilizados.
Grado Sushi representa una propuesta gastronómica singular en el panorama culinario de Barcelona. Su éxito radica en demostrar que no hace falta un local ostentoso para disfrutar de sushi de primera categoría, ya que la frescura del producto y el cuidado en la elaboración prevalecen sobre la ambientación. Para quienes buscan una experiencia auténtica, accesible y surprising, este restaurante cumple con creces, eso sí, mejorándolo con reserva previa y paciencia para esperar mesa en horas puntas.