Ricardog
AtrásRicardog es un restaurante ubicado en la calle Salvador Cuyas, número 9, en el corazón de Las Palmas de Gran Canaria, muy cerca de la emblemática playa de Las Canteras. Este establecimiento, que ocupa el mismo local donde durante años funcionó el legendario Casa Ricardo, ha reabierto sus puertas bajo una nueva gestión que busca mantener la esencia que tantos recuerdos guarda en la memoria de los isleños, al tiempo que incorpora propuestas más modernas en su carta.
La especialidad de la casa son los perritos calientes, una elaboración que muchos clientes comparan favorablemente con aquellos que se servían en la etapa anterior. Entre las opciones disponibles destacan el perrito Clásico, el Italiano y el Oriental, este último con variaciones que incluyen ingredientes más elaborados. También se encuentran hamburguesas como la Tradicional de 180 gramos con queso y pepinillo, así como papas fritas acompañadas de opciones como pulled pork, trufa y parmesano. El establecimiento permite tanto comer en el local como solicitar comida para llevar, siendo especialmente práctico para quienes disfrutan de un picnic en la playa.
El sistema de pedidos funciona de forma sencilla: se solicita en la barra, se paga y cuando el plato está listo el personal lo anuncia. Este método, aunque eficiente, ha generado cierta confusión en grupos grandes donde identificar quién es cada pedido puede resultar complicado. El horario es bastante generoso, abriendo de 13:00 a 16:30 y de 18:30 a 23:00 en días laborables, mientras que los viernes y sábados extiende su servicio hasta la medianoche. Los domingos cierra a las 23:00 y los martes permanece cerrado, algo a tener en cuenta para planificar la visita.
Entre los aspectos positivos que destacan los visitantes, se menciona repetidamente la limpieza del local, tanto en las mesas como en los baños. Algunos empleados reciben felicitaciones particulares por su trato amable y profesional, aunque esto no es consistente en todas las experiencias. Varios clientes valoran que el establecimiento haya conseguido mantener el sabor tradicional de sus productos, especialmente los perritos, a pesar del cambio de gestión.
Sin embargo, las opiniones negativas también son significativas y merece la pena mencionarlas para dar una visión completa. Son varios los usuarios que consideran los precios excesivos en comparación con la cantidad y calidad de la comida. Una hamburguesa básica ronda los 8 euros, y algunos extras como las salsas o el queso adicional tienen un coste supplementario que ha sorprendido a más de un comensal. Hay reseñas que critican la escasa cantidad de algunos platos y la calidad de ciertos ingredientes, mencionando casos aislados donde la carne olía mal o el pan estaba seco. El tiempo de espera también es un punto conflictivo, con algunos clientes reportando hasta 40 minutos para recibir su pedido, algo especialmente frustrante cuando el local no está lleno.
El trato del personal ha recibido críticas en varias ocasiones. Algunos visitantes describen experiencias con empleados que parecían bruscos o poco atentos, aunque también hay quienes matizan que esto podría deberse a barreras idiomáticas. Existe una queja recurrente sobre la gestión de pedidos incorrectos y la falta de empatía ante reclamaciones, incluyendo un caso donde se ignoró una alergia informada varias veces. La falta de personal es evidente en momentos de alta demanda, lo que contribuye a los tiempos de espera prolongados.
Un aspecto que genera debate es la comparación con el Casa Ricardo original. Mientras algunos,»,,»,»,»。,。 Instagram ,,。
Los precios se posicionan en un nivel intermedio, con menús que rondan los 10 euros por una combinación de perrito, papas y bebida. Aunque algunos consideran que es una opción aceptable para la zona, otros prefieren gastar su dinero en otros establecimientos del entorno. La ubicación junto a la playa de Las Canteras es innegablemente vantajosa, convirtiendo a Ricardog en una parada frecuente para quienes pasean por el paseo marítimo.
Para quienes buscan un restaurante informal cerca de la playa donde probar perritos calientes o hamburguesas, Ricardog representa una opción a considerar, especialmente si se valoran los productos de estilo tradicional. No obstante, las experiencias tan dispares entre los clientes sugieren que la calidad puede variar dependiendo del momento de la visita, el producto elegido y, quizás lo más importante, las expectativas que cada persona lleva consigo. Los seguidores acérrimos del Casa Ricardo original deberán armarse de paciencia ante la nueva etapa del local, mientras que quienes se acerquen sin ese lastre nostálgico podrían llevarse una grata sorpresa.