Sr.Ito Lab

Sr.Ito Lab

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C. de Trafalgar, 7, Loc 2, Chamberí, 28010 Madrid, España
Restaurante Restaurante de fusión Restaurante de sushi Restaurante japonés
9 (4014 reseñas)

Si buscas una propuesta diferente donde la cocina japonesa se reinventa sin perder su esencia, Sr.Ito Lab es un nombre que merece estar en tu lista. Ubicado en la calle Trafalgar, 7, en el corazón del barrio de Chamberí, este restaurante japonés fusión ha logrado hacerse un hueco destacado en la escena gastronómica de Madrid gracias a una propuesta que combina tradición nipona con toques de autor y productosa de alta calidad.

Desde su apertura, Sr.Ito Lab ha apostado por una cocina que no se conforma con lo convencional. La carta ofrece un amplio repertorio de opciones para compartir, pensadas especialmente para quienes disfrutan probar diferentes platos en una misma comida. Entre las preparaciones más celebradas por los comensales se encuentran los baos, especialmente el bao de pato, que destaca por su equilibrio y presentación cuidada. Las gyozas de rabo de toro también merecen mención especial, ya que han conquistado el paladar de repetidos visitantes que las consideran uno de los platos fuertes del local.

En el apartado de sushi y rolls, las opciones son abundantes y creativas. El Sr. Ito Roll, elaborado con vieira y centollo, así como el Crazy Roll, se encuentran entre las elecciones más repetidas por quienes visitan el restaurante. Los nigiris también reciben elogios constantes, sobre todo aquellos que incluyen anguila flambeada con foie, una combinación que ofrece una explosión de sabores difícil de olvidar. Otros platos destacados incluyen el tartar de langostino tigre, el ceviche, el japotaco y el Skeletor, un sashimi de dorada que ha sorprendido a más de un comensal por su frescura y equilibrio.

Uno de los aspectos más valorados de Sr.Ito Lab es la calidad del producto. Los ingredientes se notan frescos y están bien tratados en cada elaboración. Esto se refleja en la consistencia de las opiniones positivas, donde los clientes destacan que «se nota el cuidado por el producto» y que la cocina demuestra «un profundo conocimiento de I+D culinario». Los postres tampoco defraudan: los mochis, especialmente los de café, y el brownie con helado de sésamo aparecen frecuentemente en las reseñas como opciones excelentes para cerrar la comida.

El ambiente del local combina una decoración contemporánea con toques vintage, creando un espacio acogedor que invita a disfrutar de la experiencia gastronómica. Dispone de una terraza que resulta agradable en temporada, aunque algunos visitantes han señalado que en determinadas ocasiones puede resultar algo ruidosa. El interior, aunque pequeño, está bien aprovecha y decorado con gusto, aunque las mesas pueden sentirse algo juntas para quienes buscan mayor privacidad.

El servicio es, sin duda, uno de los puntos fuertes del restaurante. Personal como Angy, Javi, Sam y Roberto reciben menciones constantes por su amabilidad, profesionalismo y capacidad para recomendar platos acertadamente. Los camareros explican cada elaboración con detalle y están pendientes de que la experiencia del comensal sea satisfactoria. Este trato cercano y personalizado ha hecho que muchos clientes repitan visita, convirtiendo al equipo de sala en un diferencial importante frente a otros establecimientos similares.

En cuanto a los aspectos a considerar antes de visitarlo, el precio es uno de los puntos que genera mayor debate. Con un nivel de precios moderado-alto, la mayoría de los comensales considera que la calidad justifica el coste, aunque hay quienes señalan que las raciones pueden resultar algo pequeñas para compartir, lo que puede elevar la cuenta final si se tiene hambre. Varios visitantes mencionan haber salido por entre 30 y 56 euros por persona, dependiendo de si incluyen bebida o no. Es importante mencionar que el restaurante aplica un recargo del 10% en terraza, una práctica que ha generado cierta controversia entre algunos clientes que no fueron advertidos al sentarse.

Otro aspecto a tener en cuenta es que, al ser un local de tamaño reducido, es altamente recomendable reservar, especialmente los fines de semana. Las reseñas revelan que quienes llegaron sin cita fueron atendidos, pero la disponibilidad puede ser limitada. El horario es amplio: abre todos los días con servicio de almuerzo y cena, extendiéndose los viernes y sábados hasta casi la medianoche.

La carta incluye también opciones como cervezas artesanales, cócteles y una selección de vinos y sakes por copa que complementan bien la propuesta gastronómica. Para quienes prefieren dejarse sorprender, el personal está encantado de armar una selección de platos, una opción que ha encantado a quienes buscan experiencias diferentes.

Sr.Ito Lab representa una propuesta interesante dentro del panorama de restaurantes japoneses en Madrid. Su cocina fusión creativa, con platos que mezclan sabores japoneses con matices mediterráneos y de autor, junto con un servicio atento y un ambiente cuidado, lo posicionan como una opción a tener en cuenta para una cena especial o una salida con amigos. Eso sí, es recomendable ir con expectativas claras sobre el precio y, si es posible, reservar con antelación para disfrutar de la experiencia sin prisas.

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