Inicio / Restaurantes / Taberna del Príncipe
Taberna del Príncipe

Taberna del Príncipe

Atrás
C/ de Ilustración, 18, Moncloa - Aravaca, 28008 Madrid, España
Bar Licorería Marisquería Restaurante Restaurante de cocina española Restaurante de desayunos Taberna Tienda Tienda de cerveza
8 (1427 reseñas)

La Taberna del Príncipe es uno de esos establecimientos clásicos de Madrid que resisten al paso del tiempo, manteniendo viva la esencia de los bares tradicionales del barrio de Moncloa-Aravaca. Ubicada en la calle Ilustración número 18, muy cerca de la estación de Príncipe Pío, esta taberna se ha convertido en punto de referencia para vecinos, trabajadores de la zona y visitantes que buscan una experiencia gastronómica sencilla y auténtica, lejos de las cadenas de comida rápida y los locales turísticos que dominan otras zonas de la capital.

El local presenta una distribución peculiar que merece mencionarse: al entrar encontramos una barra en un costado con algunas mesas dispuestas en el otro lado y al fondo, pero la sorpresa viene al bajar unas escaleras hacia la planta inferior, donde existen varias salas adicionales con más espacio para sentarse. Esto convierte a la taberna en un lugar más amplio de lo que aparenta inicialmente. Respecto a la terraza exterior, algunos usuarios mencionan que es bastante pequeña, con solo unas tres mesas disponibles, aunque otros clientes valoran positivamente poder disfrutar del exterior cuando el clima lo permite.

En cuanto al horario, la Taberna del Príncipe abre sus puertas desde las 7:00 de la mañana hasta la 1:00 de la madrugada, los siete días de la semana, lo que la convierte en una opción versátil para diferentes momentos del día: desde un desayuno económico hasta una cena tardía después de unaano en el cercano teatro CaixaBank Príncipe Pío.

La carta y la comida

La oferta gastronómica de este bar restaurante se caracteriza por su sencillez y variedad. Los clientes destacan que toda la comida es casera, preparada en el momento, lo cual se nota especialmente en platos como las croquetas de jamón, las bravas con su salsa característica, los huevos rotos, los torreznos y las populares orejas de cerdo a la plancha. Los bocadillos de calamares merecen mención especial, ya que aparecen frecuentemente entre las recomendaciones de quienes visitan el local.

El menú del día, que suele incluir dos platos, bebida y café o postre, representa una de las mayores atracciones por su relación calidad-precio. Los comensales mencionan precios alrededor de los 10-13 euros dependiendo del día y las opciones disponibles, considerando que la cantidad es generosa y el sabor tradicional y satisfactorio. Algunos visitantes latinoamericanos comparan ciertos platos como el pisto manchego o los calamares a la romana con preparaciones de sus países de origen, asegurando que la calidad tanto en sabor como en presentación es notable.

Entre los platos más destacados por los clientes encontramos las croquetas de jamón, las patatas ali oli, los callos a la española, el bacalao con tomate, la sepia, los calamares y diversos bocadillos. También hay opciones para desayunos completos que incluyen café, tostadas y zumos, algunos de ellos mentionados como el desayuno Ronda que según varios usuarios es especialmente recomendable. Para quienes buscan comida para llevar, el establecimiento ofrece esta modalidad, siendo útil para quienes trabajan cerca o prefieren comer en otro lugar.

Los desayunos: toda una institución

Varios clientes habituales mencionan que vienen a diario a tomar su café matutino, y el personal ya conoce sus pedidos. Los desayunos obtienen alabanzas particulares, describiéndose como abundantes, ricos y muy bien de precio. Se mencionan opciones como barritas, huevos revueltos, tortilla, poleos y croissant a la plancha. Algunos usuarios destacan que aparte del café y las tostadas, invitan a un vasito de zumito de naranja, un detalle que muchos agradecen aunque otros mencionan que a veces hay que insistir un poco para que lo ofrezcan.

El servicio y la atención al cliente

Este es quizás el aspecto más polarizante de la Taberna del Príncipe. Por un lado, existen numerosas reseñas que destacan la amabilidad y profesionalidad del equipo, mencionando especialmente a camareras como Noemí y Laura, así como a Alex, a quien describen como super atento y agradable. Varios clientes habituales de más de veinte años confirman que las mismas personas siguen atendiendo con la misma cercanía y simpatía de siempre.

Por otro lado, algunas experiencias negativas mencionan actitudes rudas por parte de ciertos trabajadores, respuestas faltantes de respeto y situaciones incómodas relacionadas con cobros incorrectos o problemas para resolver quejas. Un aspecto repeatedly mentioned es la inconsistencia en la atención: mientras algunos días el servicio es excelente, otros pueden resultar decepcionantes. Esta variabilidad en la experiencia del cliente parece depender mucho del momento y de qué persona les atienda.

Otro punto a considerar es que algunos usuarios reportan tiempos de espera prolongados, especialmente en horas punta o cuando el local está completo. Esto puede ser frustrante para quienes tienen prisa o asisten a eventos programados.

La relación calidad-precio

Sin duda alguna, este es el punto fuerte de la Taberna del Príncipe. La mayoría absoluta de los reseñadores coincide en que los precios son populares y muy competitivos para la zona en la que se encuentra. Ya sea para tomar una cerveza con tapas, disfrutar del menú del día o pedir raciones para compartir, el gasto siempre resulta razonable y justificado por la cantidad y calidad de lo ofrecido.

Los bocadillos, las cañas y las raciones mantienen un precio que varios clientes califican como económico, y el hecho de que sirvan cerveza en vasos y jarras heladas es un detalle apreciado por los amantes de esta bebida. También hay que destacar que ofrecen cerveza sin gluten, lo cual es una consideración importante para personas con intolerancias alimentarias.

Aspectos a mejorar

A pesar de las numerosas opiniones positivas, hay ciertos aspectos que algunos clientes señalan como mejorables. El estado del interior del local, que algunos describen como antiguo y algo descuidado, aparece en varias reseñas. Aunque la limpieza general no parece ser un problema mayor, algunos usuarios mencionan haber observado detalles que podrían mejorarse en este aspecto.

Otro tema recurrente es la accesibilidad: la entrada tiene varios escalones pronunciados y la puerta queda pegada al último escalón, lo cual dificulta el acceso a personas con movilidad reducida o familias con cochecitos de bebé.

También hay quienes mencionan que la carta podría estar más visible o disponible, ya que en ocasiones opciones solo aparecen en el exterior y no dentro del local. Además, algunos clientes indican que las cantidades de ciertos platos son algo justitas, aunque insisten en que el sabor compensa esta observación.

Un espacio para eventos y reuniones

Varios reseñadores mencionan que la Taberna del Príncipe es su punto de encuentro preferido cuando asisten a espectáculos en el teatro cercano. La posibilidad de reservar para grupos numerosos hace que sea práctica para celebraciones de grupo o simplemente para quedar con amigos antes o después de una function. El ambiente, descrito como cálido y acogedor, se va llenando de madrileños y turistas a medida que avanzan las horas, creando ese bullicio característico de los bares auténticos de la capital.

Para quienes disfrutan viendo eventos deportivos, este bar también ofrece la posibilidad de seguir partidos en televisión, con el consiguiente ambiente de animación que esto genera. La atención del personal durante estos eventos suele ser encomiable, manteniéndose pendientes de los clientes a pesar del local estar a plena capacidad.

La Taberna del Príncipe se presenta como una opción sólida para quienes buscan comer o cenar en un bar tradicional de Madrid sin arruinarse. Su ubicación privilegiada junto a Príncipe Pío, sus horarios extensos, su comida casera y sus precios populares la mantienen vigente después de muchos años funcionando. Aunque tiene aspectos mejorables relacionados principalmente con la consistencia del servicio y el mantenimiento de las instalaciones, la experiencia general tiende a ser positiva, especialmente para quienes valoran la autenticidad por encima de la modernidad.

Para el visitante que quiere experimentar un Madrid más genuino, alejado de los circuitos turísticos convencionales, o para el vecino que busca su rincón de confianza en el barrio, la Taberna del Príncipe ofrece una propuesta interesante que combina tradición, buena comida y precios accesibles. Eso sí, es recomendable ir con expectativas realistas: no estamos ante un restaurante gourmet, sino ante un bar de barrio que cumple dignamente con lo que promete y que, en muchas ocasiones, supera las expectativas generadas.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos