Pastelería Formentor -Tienda de Hermosilla
AtrásPastelería Formentor es una de las direcciones más reconocidas de Madrid cuando se trata de descubrir auténtico sabor mallorquín en pleno corazón del barrio de Salamanca. Con una trayectoria que se remonta a 1956, este establecimiento ha construido a lo largo de las décadas una reputación basada en la elaboración artesanal de productos de bollería que mantienen viva la tradición pastelería de las Islas Baleares en la capital española. Su tienda ubicada en la calle Hermosilla, número 81, se ha convertido en punto de obligada visita para quienes buscan calidad, autenticidad y ese toque casero que pocos sitios logran preservar en nuestros días.
La especialidad indiscutible de Pastelería Formentor son sus famosas ensaimadas, consideradas por numerosos clientes y críticos como algunas de las mejores que se pueden encontrar en todo Madrid. La masa esponjosa, suave y con ese volumen característico que las hace únicas, se transforma en diferentes variantes que conquistan cualquier paladar. Desde la clásica ensaimada de nata, hasta las versiones rellenas de crema tostada, cabello de ángel, dulce de leche o sobrasada, cada pieza representa una muestra de dedicación artesanal que se percibe tanto en el aroma como en el sabor. La relación calidad-precio que destaca una clienta fiel de toda la vida confirma que, a pesar de que los precios puedan parecer elevados en comparación con otras cafeterías o pastelerías de Madrid, la inversión se justifica plenamente cuando el producto cumple con creces las expectativas.
Entre los productos más celebrados se encuentran las torrijas, que merecidamente recibieron el premio a la mejor torrija de Madrid en el concurso organizado por la Comunidad de Madrid durante 2024. Este reconocimiento no hace sino confirmar el nivel de excelencia que la casa mantiene en cada una de sus elaboraciones. Las torrijas de Formentor destacan por su textura jugosa, el equilibrio perfecto entre el azúcar y la humedad, y esa crema pastelera que las hace diferentes a cualquier otra. También el roscón de Reyes merece mención especial, con clientes que llevan generaciones disfrutando de esta elaboración cada mes de enero, manteniendo viva una tradición familiar que trasciende los años y que convierte cada visita en un acto de memoria sentimental.
El espacio físico de la tienda de Hermosilla presenta, sin embargo, algunas limitaciones que conviene conocer antes de посещение. El local dispone únicamente de una pequeña barra que permite tomar algo en el propio establecimiento, careciendo de un salón con mesas cómodas donde relajarse y disfrutar de la experiencia con calma. Esta circunstancia convierte a Formentor más en un lugar de desayunos rápidos o de recogida de productos para llevar que en un café donde pasar una tarde tranquila charlando. Para quienes buscan una experiencia más completa de cafetería, la propia pastelería recomienda su otra tienda ubicada en la calle Santa Engracia, que sí cuenta con un agradable salón de té donde sentarse y disfrutar del producto con mayor comodidad.
La atención al cliente representa, según diversas reseñas, uno de los aspectos más polarizantes de esta pastelería. Mientras numerosos visitantes elogian la amabilidad y profesionalidad del personal, otros señalan experiencias disappointantes donde la atención ha resultado deficiente. Casos como el de un cliente al que no supieron informar correctamente sobre alérgenos, o situaciones donde los empleados han mostrado desinterés o falta de empatía, contrastan con testimonios de personas que destacan la cercanía y el buen trato recibido. Esta inconsistencia en el servicio es, posiblemente, uno de los aspectos que más debería trabajar la dirección para igualar la calidad del producto con la calidad de la experiencia de compra.
Otro punto que genera opiniones divididas es el relacionado con la bollería para llevar y el packaging de ciertos productos. Varios clientes han reportado dificultades al transportar ensaimadas grandes o tartas, especialmente aquellas que requieren estabilidad durante el traslado. En el caso de las tartas personalizadas o las ensaimadas de crema tostada de gran tamaño, la ausencia de cajas rígidas adecuadas ha provocado accidentes durante el transporte, algo que resulta frustrante cuando se ha invertido una cantidad considerable de dinero. El propio establecimiento reconoce esta limitación y trabaja en buscar soluciones, aunque por el momento constituye una pega a tener en cuenta especialmente si se necesita trasladar productos más allá de unas pocas calles de distancia.
La variedad de productos que ofrece Pastelería Formentor va más allá de lo dulce. Entre su oferta se encuentran opciones saladas que merecen la pena explorar, como empanadillas de sabores y la auténtica sobrasada mallorquina, tanto dulce como picante, que transporta directamente a los mercados de la isla. Los bollos con sobrasada combinan la masa ligera de la ensaimada con el sabor intenso de este embutido, creando una experiencia gustativa única. También las palmeras de chocolate reciben elogios constantes de quienes las prueban, considerándolas parmi las mejores de Madrid por su textura y la calidad del chocolate utilizado.
El horario de la tienda, de lunes a sábado de 8:00 a 20:00, permite tanto para el desayuno como para la merienda, aunque permanece cerrada los domingos, algo a considerar si se planeabavisitarla durante el fin de semana. El servicio de reparto a domicilio y la posibilidad de realizar encargos para fechas especiales como bodas, comuniones o celebraciones añaden flexibilidad a la oferta, permitiendo que los productos artesanales lleguen a cualquier rincón donde se necesiten.
En definitiva, Pastelería Formentor – Tienda de Hermosilla representa una opción sólida para quienes valoran la bollería artesanal de calidad en Madrid. Sus ensaimadas, torrijas y roscones de Reyes se encuentran entre lo mejor de la ciudad, y la tradición queemmMagallanes arrastra desde 1956 garantiza un nivel de oficio que se refleja en cada producto. No obstante, las limitaciones del espacio físico para consumo en el local y ciertas inconsistencias en el trato del personal son aspectos que impiden alcanzar la perfección. Si se tiene en cuenta estas consideraciones y se adapta la visita a las circunstancias reales del establecimiento, la experiencia en Formentor puede resultar absolutamente satisfactoria y merecedora de convertirse en visita repetida.
Para aquellos que busquen una cafetería tradicional donde sentarse tranquilamente, quizás deban considerar la opción de visitar antes su local de Santa Engracia o simplemente realizar el pedido para llevar y disfrutar de estas exquisiteces en casa, donde el espacio y la comodidad no serán nunca un problema.