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Distrito 37

Distrito 37

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C/ del Azoque, 37, Casco Antiguo, 50004 Zaragoza, España
Bar Bar de tapas Café Cafetería Hamburguesería Restaurante Restaurante de desayunos Restaurante mediterráneo
9 (8766 reseñas)

Ubicado en pleno Casco Antiguo de Zaragoza, en la calle del Azoque número 37, Distrito 37 se ha consolidado como uno de los puntos de referencia para quienes buscan restaurantes con personalidad propia en el centro de la ciudad. Este local, registrado como bar y cafetería, pero con una oferta gastronómica muy completa, funciona a medio camino entre un bar de tapas clásico y un espacio moderno orientado a la hamburguesa de autor. Su página web oficial (distrito37.es) facilita reservas online y permite consultar el menú del día actualizado, lo que refleja una preocupación real por la comodidad del cliente antes incluso de cruzar la puerta.

El horario es amplio y está pensado para cubrir diferentes momentos del día: de lunes a jueves abre de 9:00 a 24:00, los viernes y sábado de 9:00 a 1:00, y los domingos de 12:00 a 24:00, con la cocina operativa entre las 13:00 y las 23:30 (hasta las 24:00 los fines de semana). Dispone de servicio de comida para llevar, entrega a domicilio, comedor interior, terraza y acceso adaptado para personas con movilidad reducida en la entrada, lo que lo convierte en una opción versátil para familias, parejas, grupos de amigos o quienes necesiten una comida para llevar de calidad.

Las hamburguesas, su gran bandera

El plato estrella del local son, sin discusión, las hamburguesas. La carta diferencia entre las versiones en formato medallón y las smash burgers, elaboradas con carne de vaca vieja madurada prensada a la plancha. Entre las recomendaciones más repetidas por los clientes destacan la hamburguesa Distrito 37, la Angus, la de rulo de cabra, la Trufadita (con salsa de trufa), la Pulled Pork Cheddar, la Explosión de Cheddar, la Triple Bourbon y la singular «Recomendaciones de Jesús», una creación del chef que cambia periódicamente. Las raciones se sirven con patatas fritas caseras, y existe la posibilidad de sustituirlas por chips de boniato, una alternativa que muchos clientes valoran.

Otra de las señas de identidad son las pizzaburgers: hamburguesas envueltas en masa de pizza que combinan dos mundos en un solo bocado. Hay versiones de pulled pork, de pollo, de foie e incluso extreme. Los panes tipo brioche «potato rolls» destacan por su ternura y sabor suave, lo que los convierte en un soporte ideal para la carne. Quienes prefieren una experiencia más contundente suelen decantarse por la Pulled Pork, que llega a comerse en varias partes, mientras que los amantes del sabor intenso premian la Trufadita o la de foie.

Entrantes, barra y más allá

Más allá de las hamburguesas, Distrito 37 ofrece una barra con pinchos elaborados y una selección de entrantes que se han convertido en clásicos por méritos propios. Las patatas Porker (con corteza de patata natural, salsa de azafrán casera y pulled pork) figuran entre las más solicitadas, junto a los nachos con totopos caseros, guacamole fresco, sour cream y generosa carne desmechada. Los tequeños, las croquetas de jamón o boletus, los torreznos, las alcachofas confitadas con jamón de cebo ibérico y virutas de foie, los huevos rotos con foie o con jamón, y la ensalada templada de rulo de cabra completan un abanico que va más allá de la típica cafetería de paso.

Para quienes buscan algo distinto a la hamburguesa, la carta incluye cachopo, risotto de boletus, secreto ibérico, tartar de ternera, costillas Angus, lomito de bacalao en salsa de piquillos, solomillo con foie, canelones de pato y foie con salsa de setas, o una lasaña de berenjena con boloñesa muy valorada. El menú del día, disponible entre semana y con versión de fin de semana a precio competitivo, resulta especialmente recomendable por su relación calidad-precio y porque se actualiza diariamente en la web.

Postres y momento café

El capítulo dulce también tiene peso propio. La tarta de queso casera, descrita por muchos clientes como cremosa y con sabor intenso a queso, es probablemente el postre más pedido, aunque la torrija brioche con helado, el coulant de chocolate con cremoso de pistacho y helado de vainilla, y la mousse de tomate (un trampantojo que juega a parecer un tomate) cuentan también con seguidores fieles. Para los desayunos y meriendas, el local ofrece bocadillos, bollería casera, tartas y café de especialidad, lo que amplía la ventana de uso del establecimiento a primera hora de la mañana.

Servicio y ambiente

El servicio es uno de los puntos más elogiados. Camareros como Santiago, Miguel, Yanina, Paola, Jessi, Jhon o Osmani aparecen mencionados por su amabilidad, su rapidez y su capacidad de recomendación. El personal acostumbra a estar atento incluso en horas punta, algo meritorio teniendo en cuenta el volumen de comensales que suele congregar el local, especialmente los fines de semana. La decoración es moderna, cálida y cuidada, con varios espacios diferenciados en el interior, incluyendo una planta inferior que, eso sí, tiende a concentrar más ruido cuando el local está lleno.

El ambiente es animado y suele recomendarse reservar para evitar esperas, sobre todo viernes y sábados por la noche. La ubicación, a escasos minutos de Plaza España y Plaza Salamero, lo hace accesible y bien comunicado, aunque conviene tener en cuenta que el aparcamiento en la zona puede ser complicado.

Lo que conviene saber antes de ir

No todo es perfecto, y conviene reseñarlo. Varios clientes han señalado que algunos platos, especialmente hamburguesas y patatas, llegan en ocasiones fríos, templados o con sabor a recalentado, algo especialmente perceptible en smash burgers servidas en mesa a la vez en grandes grupos. También se han reportado casos puntuales de errores en la toma de nota, tiempos de espera largos para platos concretos y un punto de cocción de la carne que no siempre coincide con lo solicitado. La Smash, según algunas opiniones, no siempre responde al concepto clásico de smash burger prensada.

El precio se percibe como algo elevado por una parte de la clientela, sobre todo en el menú de fin de semana con suplementos para determinados platos. El agua filtrada se cobra como si fuera embotellada y se sirve en botellas propias, lo que ha generado quejas, igual que el suplemento por salsas como el ketchup. Las mesas, en ciertas zonas, están muy juntas entre sí, lo que resta algo de privacidad. Por último, el acceso al baño se realiza por escaleras, lo que dificulta la visita a personas con movilidad reducida que quieran usarlo.

Veredicto

Distrito 37 es una opción sólida para quienes buscan restaurantes con una propuesta gastronómica cuidada en el centro de Zaragoza, ya sea para desayunar, comer de menú, tapear en barra o cenar con una buena hamburguesa. Su mayor fortaleza es la calidad de la carne, la variedad de la carta y un equipo de sala que, salvo excepciones, ofrece un trato cercano y profesional. Quienes valoren el sabor intenso y las raciones generosas encontrarán aquí un lugar para repetir; quienes busquen una experiencia económica o sin sobresaltos conviene que consulten previamente la carta para ajustar expectativas.

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