Café de Oriente
AtrásCafé de Oriente es un establecimiento gastronómico con más de cuatro décadas de historia que se ha consolidado como uno de los referentes de la hostelería en Madrid. Ubicado en la emblemática Plaza de Oriente, frente al Palacio Real y muy cerca del Teatro Real, este local forma parte del selecto grupo de restaurantes clásicos de la capital española que han sabido mantener su esencia a lo largo del tiempo, adaptándose a las demandas de cada época sin perder su identidad.
El establecimiento ofrece un horario extenso que permite disfrutar de su propuesta en prácticamente cualquier momento del día. Abre sus puertas desde las 8:30 horas durante los días laborables y hasta las 9:00 los domingos, extendiendo su servicio hasta la medianoche entre semana y hasta la 1:00 de la madrugada los viernes y sábados. La cocina funciona en dos turnos: de 13:00 a 15:30 para almuerzos y de 20:00 a 23:00 para cenas, mientras que el servicio de desayunos se concentra en las mañanas, desde las 8:30 hasta las 11:30 entre semana y hasta las 12:00 los fines de semana.
La carta de Café de Oriente presenta una propuesta de cocina tradicional española con toques contemporáneos. Entre los platos más destacados por los comensales se encuentran las croquetas de jamón, consideradas por muchos como uno de los puntos fuertes de su oferta gastronómica. También reciben menciones frecuentes el bacalao en tempura con verduras, el lomo de vaca madurada, los canelones de rabo de toro y las populares torrijas, que durante Semana Santa se convierten en protagonistas absolutas de la carta y que según varios reseñadores alcanzan un nivel Exceptional. Otros entrantes recurrentes en las opiniones positivas incluyen las rabas de calamar, el jamón ibérico al corte, las tablas de quesos y las ensaladas, estas últimas especialmente valoradas por la frescura de sus ingredientes.
El restaurante cuenta con varias estancias diferenciadas que ofrecen experiencias distintas. La planta baja alberga un salón abovedado de ladrillo que forma parte de los restos de un antiguo convento del siglo XVII, mientras que la planta superior presenta una estética más señorial y victoriana. Existe también la posibilidad de solicitar el Rincón de Mingote, una mesa con историческую significance que homenajea al famoso humorista Antonio Mingote, quien fue cliente habitual del establecimiento durante muchos años y donde solía trabajar en sus viñetas para el diario ABC. La terraza, tanto la exterior como la acristalada, permite disfrutar de las vistas directas al Palacio Real, convirtiéndose en una opción muy demandada especialmente durante los meses de primavera y verano.
El nivel de precios se sitúa por encima de la media del sector, algo que los visitantes suelen justificar por la ubicación privilegiada y la calidad del producto. Los menús disponibles ofrecen distintas fórmulas para adaptarse a diversos presupuestos, existiendo opciones de menú del día, menú bistró y menús especiales para celebraciones. Varios reseñadores mencionan haber salido por cantidades cercanas a los 35-45 euros por persona en comidas completas con bebidas, aunque también hay quien destaca que existen opciones más accesibles para desayunos o consumiciones rápidas.
La atención al cliente constituye uno de los pilares más alabados del establecimiento. Miembros del equipo como Dani, Rocío, Meri u Oscar reciben menciones específicas en numerosas reseñas por su profesionalidad, amabilidad y capacidad para hacer que los comensales se sientan especiales. El servicio suele describirse como atento, educado y cercano, con detalles de cortesía que incluyen pequeños obsequios como tejas, bombones o puré de boletus al final de la comida. Sin embargo, existen algunas voces discrepantes que señalan situaciones puntuales de lentitud en el servicio o incluso cierta falta de atención en momentos de mucha afluencia, especialmente en la terraza exterior.
Entre las aspectos que podrían mejorarse, destaca la accesibilidad del local. La entrada principal cuenta con cinco escalones, lo que dificulta el acceso a personas con movilidad reducida, aunque varios reseñadores destacan que el personal se muestra dispuesto a ayudar en la medida de lo posible. También aparecen menciones sobre el precio del agua, considerado elevado por algunos visitantes, así como puntualizaciones sobre el precio del cubierto que incluye determinados elementos de servicio que no siempre quedan claramente explicados al cliente.
La decoración del local merece especial atención. El Café de Oriente presume de un interiorismo cuidado que evoca los antiguos cafés de principios del siglo XX, con detalles como lamps, sofás, una barra bien equipada y bathrooms decorados con el mismo gusto que el resto del establecimiento. Esta ambientación, combinada con la riqueza histórica del entorno, crea una atmósfera única que transporta a los visitantes a otra época sin renunciar a las comodidades contemporáneas.
Para quienes buscan un lugar donde celebrar ocasiones especiales, el establecimiento ofrece salones privados con capacidad para grupos diversos. Varios reseñadores destacan la celebración de aniversarios, bodas de oro o eventos familiares en los que el equipo demostró una capacidad destacable para hacer del momento algo memorable. La separación entre mesas y los diferentes ambientes permiten tanto reuniones íntimas como celebraciones más amplias.
Café de Oriente representa una opción a considerar para quienes visiten el centro de Madrid y busquen combinar calidad gastronómica con una experiencia única en un marco incomparable. Su historia, su situación geográfica y su compromiso con la tradición madrileña lo convierten en un establecimiento singular dentro de la oferta hostelera de la ciudad, aunque conviene tener en cuenta que los precios se corresponden con lo que cabe esperar de un local de esta categoría y ubicación.