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La Góndola | Restaurant – Pizzería sin Gluten

La Góndola | Restaurant – Pizzería sin Gluten

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Passeig Mestrança, 80-81, 17300 Blanes, Girona, España
Pizzería Restaurante Restaurante de comida sin gluten Restaurante mediterráneo
8.2 (2090 reseñas)

La Góndola es un restaurante familiar ubicado en el Passeig Mestrança de Blanes, Girona, que lleva más de tres décadas deleitando a propios y visitantes con su propuesta de cocina italiana y mediterránea. Su nombre, reconocido entre los habitantes de la Costa Brava, se ha consolidado como una referencia ineludible para quienes buscan pizzas de calidad en una zona donde la oferta hostelera es amplia y competitiva.

El establecimiento destaca principalmente por su carta de pizzas, elaboradas con masa fresca que se amasa diariamente a primera hora. Los clientes más habituales coinciden en que se trata de pizzas grandes, generosas en ingredientes, con una masa fina tipo italiana, crujiente y muy sabrosa. Entre las variedades más recomendadas por los comensales se encuentran la calzone, la pizza Prosciutto, la pizza Napolitana, la pizza barbacoa y la pizza 5 quesos, esta última disponible también en versión sin gluten y con queso sin lactosa. La variedad de la carta es notable, ya que además de pizzas ofrece platos de pasta, carne, pescado, tapas como calamares a la andaluza, croquetas, patatas bravas y gambitas de Blanes, lo que convierte al local en una opción versátil para grupos con gustos diversos.

Uno de los mayores atractivos de La Góndola es su compromiso con las opciones sin gluten. Para las personas celíacas, encontrar un restaurante sin gluten que ofrezca pizzas y pasta aptas resulta un valor añadido de enorme importancia. Los comentarios de clientes celiacos destacan que tanto las pizzas como las pastas preparadas con masas especiales están «muy logradas» y «riquísimas», lo que convierte al establecimiento en un punto de referencia para este colectivo. Asimismo, disponen de postres caseros, entre los que destacan las copas de nata con nueces y fresas y el pastel de queso.

El ambiente del restaurante se caracteriza por su terraza cubierta, situada en el paseo marítimo de Blanes, que permite disfrutar de las vistas al mar sin pasar frío. Durante los meses de verano, el interior del local permanece cerrado al público y toda la clientela se atiende en la terraza, lo que puede generar cierta sensación de calor en jornadas especialmente cálidas. También es positivo destacar que el establecimiento cuenta con acceso para sillas de ruedas y es un espacio donde se puede acudir con mascotas, algo que varios clientes han agradecido especialmente, mencionando que el personal ofrece agua para los perros sin necesidad de pedirlo, un detalle que marca la diferencia.

En cuanto al trato del personal, las opiniones están claramente divididas. Existe un número significativo de reseñas que destacan la amabilidad, la cercanía y el trato familiar del equipo, mencionando a empleados concretos como Ana por su simpatía contagious. Sin embargo, también hay reseñas negativas que critican la falta de educación de ciertos miembros del personal, calificando experiencias de «horribles» o «desproporcionadas» en situaciones concretas de gestión de mesas y esperas. Esta dualidad en la atención al cliente es un punto a considerar antes de visitar el establecimiento.

La relación calidad-precio es otro aspecto que genera opiniones dispares. Por un lado, numerosos comensales consideran que los precios son acordes al producto y la ubicación, situándose las pizzas entre los 12 y 15 euros, y ofreciendo un menú del día que resulta económico para la zona. Por otro lado, algunos clientes mencionan que ciertas preparaciones, como la escalopa con patatas, resultan algo caras, y que en temporada alta los precios suben considerablemente. Un comentario recurrente es el cobro de un euro extra por la caja para llevar sobras de pizza, un detalle que no todos los comensales ven con buenos ojos.

El servicio también presenta luces y sombras. En dias normales, la atención suele ser rápida, eficaz y atenta, pero durante días festivos o momentos de alta ocupación, como la Festa Major de Blanes o la temporada de verano, los tiempos de espera se disparan. Hay reseñas que reportan esperas de más de una hora tanto para que les tomaran nota como para recibir los platos. Desde el restaurante explican que estos retrasos se deben a picos de demanda puntuales y a bajas recientes en el personal, una situación que esperan mejorar.

Un aspecto que no debe pasarse por alto es que La Góndola no admite reservas, algo que varios clientes critican, especialmente quienes organizan grupos numerosos o desean garantizar una mesa en fechas señaladas. La alternativa recomendada es llegar temprano o estar dispuesto a esperar durante la temporada alta.

El horario del restaurante es de 19:00 a 23:00, todos los días de la semana, lo que lo convierte en una opción ideal para cenar tras un día de playa o paseo por Blanes. El establecimiento también ofrece servicio de recogida en local para llevar, aunque algunos usuarios han indicado que en temporada alta este servicio puede estar restringido.

En definitiva, La Góndola es un clásico de Blanes que ofrece una experiencia gastronómica italiana de calidad, con especial énfasis en las pizzas y las opciones sin gluten. Su ubicación privilegiada, su ambiente familiar y su amplia carta compensan, en la mayoría de los casos, las posibles demoras en temporada alta. Si buscas un restaurante en Blanes donde comer pizzas generosas, pasta bien elaborada y otros platos de la cocina mediterránea, este local merece una visita, eso sí, con paciencia para las posibles esperas y llegando temprano para asegurar mesa.

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