Restaurante Dos Barrancos
AtrásRestaurante Dos Barrancos es un establecimiento gastronómica que se ha consolidado como una opción destacada para quienes buscan comida canaria tradicional en Santa Cruz de Tenerife. Su nombre hace referencia directa a su ubicación privilegiada, situated entre dos barrancos en la zona de Valle Tabares, lo que le otorga un entorno natural único donde la montaña y la tranquilidad se combinan para ofrecer una experiencia culinaria diferente a la de los restaurantes convencionales del centro de la ciudad.
Ubicación y entorno
Este restaurante en Santa Cruz de Tenerife se encuentra en la calle El Bufadero, número 11, en el barrio de Valle Tabares. Para llegar, es necesario cruzar un pequeño puente que salva uno de los barrancos, lo que ya anticipa una experiencia especial. Dispone de un aparcamiento propio gratuito, aunque varios comensales advierten que en días de mucha afluencia puede resultar insuficiente, obligando a buscar plazas en los alrededores. Una de sus grandes ventajas es que cuenta con una terraza donde se puede comer al aire libre disfrutando de las vistas entre montañas, un placer que muchos clientes destacan especialmente. Además, es un lugar amigable con las mascotas, permitiendo que los comensales puedan acudir con sus perros.
Horario y accesibilidad
El restaurante abre de miércoles a domingo en horario de 12:00 a 16:00, permaneciendo cerrado los lunes y martes. Este horario puede ser un inconveniente para quienes wishan visitarlo otros días, por lo que se recomienda planificar la visita con antelación. El establecimiento es accesible para personas con movilidad reducida, lo cual es un punto a favor para familias con sillas de ruedas o personas con necesidades especiales.
La comida: tradición canaria bien servida
La carta de Restaurante Dos Barrancos apostilled por la gastronomía canaria auténtica, con una oferta que abarca entrantes, carnes, pescados y postres caseros. Entre los platos más valorados por los clientes se encuentran el escaldón, considerado uno de los mejores por muchos comensales, las potas en salsa con su característico mojo verde, los calamares fritos, las lapas a la plancha, el queso asado con mojo, las sardinas fritas, los chocos, la carne de cabra (muy bien valorada por quienes la han probado), el solomillo de cerdo con salsa de pimienta y el conejo frito. También destacan las garbanzas guisadas, las zamburiñas, los chopitos y las costillas de cerdo guisadas.
Los postres caseros son otro de los puntos fuertes, mencionándose el quesillo, el polvito uruguayo, la tarta abuela, el flan casero y diversas elaboraciones like el queso fresco con miel. La carta incluye también vino, cerveza bien fría y otras bebidas, y algunos clientes mencionan la presencia de miel locally producida que se vende en el propio establecimiento.
Porciones y relación calidad-precio
Uno de los aspectos más alabados de Restaurante Dos Barrancos es la generosidad de sus raciones. Varios testimonios mencionan que las porciones son tan abundantes que resulta habitual llevarse comida a casa. Un cliente indicó que pidió un solomillo de cerdo enorme y al terminar pudo llevarse la mitad a casa, junto con casi todas las papas arrugadas. Las medias raciones, según algunos comensales, parecen raciones completas. Esta abundancia, combinada con precios descritos como muy accesibles y propios de un guachinche canario, hace que la relación calidad-precio sea uno de los principales argumentos a favor del restaurante. Un grupo de cinco personas comió por aproximadamente 50 euros, y hay quien destaca que por poco más de 20 euros se puede hacer una comida completa.
El servicio y la atención al cliente
El personal del restaurante recibe valoraciones muy positivas en líneas generales. Numerosos clientes definen a los camareros como amables, atentos y simpáticos, destacando que se sienten como en casa. Hay testimonios que resaltan la profesionalidad del equipo, su rapidez para atender a los comensales y su disposición para recomendar platos. Un cliente mencionó especialmente a una camarera llamada Tini por su trato excelente, incluso accommodating a personas con silla de ruedas sin reserva previa. Sin embargo, algunos comensales señalan que en días de gran ocupación el servicio puede volverse más lento, con esperas prolongadas para ser atendido o para recibir los platos, y que en ocasiones el personal parece verse abrumado por la cantidad de trabajo.
Aspectos a mejorar
A pesar de las muchas opiniones favorables, existen ciertos aspectos que han recibido críticas y que conviene mencionar para ofrecer una visión completa. El más reincidente es la ausencia de pago con tarjeta bancaria, ya que el restaurante solo acepta efectivo y, en algunos casos, Bizum. Esta limitación resulta anacrónica para muchos visitantes, especialmente tourists y personasadas al pago electrónico. Otro punto negativo recurrente es la inconsistencia en la calidad de ciertos platos: mientras algunos clientes disfrutaron de unos calamares excepcionales, otros recibieron una cantidad escasa o un producto salado en exceso. También hay reseñas sobre chocos desabridos, chopitos demasiado hechos o con sabor a aceite reutilizado, y sardinas con sabor a aceite requemado.
Un par de experiencias más graves incluyen la presencia de una cucaracha en la mesa durante una comida, lo que fue comunicado al personal sin que se tomara ninguna medida aparente, y la existencia de cubertería sucia en la mesa de otro comensal. Estos incidentes, aunque aislados, empañan la experiencia de quienes los sufrieron. También hay quejas sobre la falta de actualización del horario de apertura en plataformas digitales, resultingando en visitas fallidas cuando el restaurante estaba cerrado por vacaciones. Algunos clientes han notado que la calidad general de la comida ha experimentado un descenso respecto a visitas anteriores.
Restaurante Dos Barrancos se presenta como una opción recomendable para comer comida canaria tradicional en Santa Cruz de Tenerife, especialmente para quienes valoran las raciones abundantes, los precios justos y el trato cercano. Su ubicación entre barrancos le confiere un encanto especial que pocos establecimientos de la zona pueden igualar. Ahora bien, conviene tener en cuenta sus limitaciones: el horario restringido, la falta de pago con tarjeta, la posibilidad de encontrar esperas en días punta y cierta variabilidad en la calidad de algunos platos. Si se reserva con antelación, se lleva efectivo y se eligen los platos más populares de la carta, las probabilidades de tener una experiencia satisfactoria son muy altas.