Mesón Matias
AtrásEl Mesón Matias es un establecimiento ubicado en la Calle Mercado número 2, en el corazón de San Vicente de la Barquera, uno de los pueblos más encantadores de la costa cántabra. Con una trayectoria que lo posiciona como una de las opciones de restaurantes más consolidadas de la zona, este local ofrece una propuesta gastronómica basada en la cocina tradicional española, con especial presencia de platos marineros que aprovechan la cercanía del puerto pesquero de este municipio de Cantabria.
El establecimiento cuenta con una calificación de precio nivel 2, lo que lo sitúa en una categoría intermedia, siendo una alternativa más accesible que otros bares y restaurantes de la zona marítimo-portuaria. Su horario es bastante amplio, abriendo sus puertas desde las 10:00 horas hasta las 23:30, con cierre únicamente los martes. Esta amplitud horaria permite a los clientes disfrutar de desayunos, almuerzos y cenas, ofreciendo también la posibilidad de reservar mesas para grupos.
En cuanto a su propuesta culinaria, el Mesón Matias presenta un menú del día que ha generadoOpiniones muy dispares entre los comensales. Algunos visitantes destacan el cocido montañés, la dorada y el arroz con leche casero como platos recomendables dentro del menú, mientras que otros usuarios han expresado quejas sobre la calidad y cantidad de ciertos platos incluidos en esta oferta diaria. Los precios del menú han variado a lo largo de los años, pasando de los 11-13 euros en temporadas anteriores hasta los 15-20 euros actuales, lo que ha generado cierta controversia entre quienes consideran que la relación calidad-precio no siempre acompaña.
Entre los puntos fuertes del establecimiento destacan algunos platos específicos que han recibido valoraciones positivas consistentes. El pulpo a la gallega aparece frecuentemente mencionado como una de las mejores opciones, describiéndose como tierno y bien preparado. La mariscada con bogavante también ha sido objeto de elogios, considerándose completa e impresionante por parte de quienes la han probado. Otros platos mencionados favorablemente incluyen las sardinas a la brasa, el entrecot con patatas fritas caseras, las croquetas caseras, el chorizo a la sidra, los mejillones a la vinagreta, las almejas a la marinera, las zamburiñas y diversas raciones de fritos variados. Los postres caseros, especialmente la cuajada con miel y el flan de huevo, también merecen mención positiva por parte de varios reseñadores.
Sin embargo, es necesario señalar que el establecimiento presenta importantes aspectos mejorables que han quedado reflejados en numerosas opiniones de usuarios. La paella de marisco es, posiblemente, el plato más criticado, con quejas recurrentes sobre un arroz demasiado cocido, escasez de marisco en proporción al precio cobrado, falta de sabor y presentación deficiente. Otros platos que han suscitado críticas incluyen la merluza a la vizcaína, la fideuá, diversas parrilladas de marisco y varios guisos y cocidos que, según algunos comensales, carecen de sabor o presentan problemas de temperatura, llegando a los platos fríos o recalentados.
Uno de los problemas más recurrentes señalados por los usuarios es el servicio y los tiempos de espera. Numerosos reseñadores coinciden en que el local dispone de demasiadas mesas en relación con el personal disponible, apenas dos camareros según varios testimonios, lo que genera caos y lentitud cuando el establecimiento se llena. Casos documentados hablan de esperas de hasta tres horas y media para completar una comida, olvido de partes de comandas, demora excesiva entre platos y dificultades para obtener la cuenta. Esta situación se agrava en temporada alta y fines de semana, momentos en los que la clientela es más numerosa.
Otro aspecto que genera división de opiniones es la política de disponibilidad de platos. Varios usuarios han señalado que, al llegar al local, se les ha informado de que numerosos platos de la carta no estaban disponibles, obligándolos a elegir entre las pocas opciones restantes. Esta situación resulta frustrante, especialmente cuando se ha seleccionado el establecimiento precisamente por ciertos platos concretos.
La calidad del producto también ha sido objeto de debate. Mientras algunos comensales destacan que el pescado a la plancha es lo mejor del establecimiento, otros usuarios critican el uso de productos congelados cuando se esperaría marisco fresco en una localidad costera como San Vicente de la Barquera. Las gambas, calamares y sardinas han sido descritos como de baja calidad o mal preparados en diversas ocasiones.
El trato al cliente presenta igualmente luces y sombras. Si bien algunos trabajadores, como una camarera llamada Magui que recibe menciones reiteradas, son alabados por su atención y profesionalidad, otros clientes reportan experiencias negativas relacionadas con la falta de interés del personal ante quejas, respuestas evasivas y cierta frialdad en el trato. Un par de reseñadores mencionan haber sentido discriminación al acudir con niños pequeños, sintiendo miradas incómodas o desaire por parte del personal.
El local dispone de terraza, lo que permite comer al aire libre durante los meses más benignos, aprovechando la ubicación del establecimiento en el centro del pueblo. Esta opción exterior ha sido bien valorada por quienes prefieren disfrutar de la comida en un ambiente más. No obstante, la capacidad del interior y la distribución de mesas han sido cuestionadas, considerándose el comedor pequeño por algunos usuarios.
Para quienes buscan opciones de comida para llevar, el establecimiento podría ofrecer este servicio, aunque no aparece claramente especificado en la información disponible. Lo que sí está confirmado es que el local acepta reservas y cuenta con opciones para cenas y almuerzos de grupo, siendo una alternativa a considerar para celebraciones o reuniones familiares.
En definitiva, el Mesón Matias representa una opción de gastrononomía tradicional cántabra que ofrece tanto aspectos positivos como negativos dignos de consideración. Para aprovechar la experiencia, se recomienda optar por raciones específicas que han demostrado mayor consistencia en las opiniones, como el pulpo, las raciones de pescado a la brasa o las croquetas caseras, y evitar, al menos de momento, los platos combinados y menús que generan mayor insatisfacción. Es prudente preguntar por la disponibilidad de los platos deseados antes de sentarse y, de ser posible, acudir en horarios menos concurridos para minimizar los problemas de servicio que tantos usuarios han experimentado.