La Bodeguita del 12
AtrásLa Bodeguita del 12 es un restaurante informal situado en la calle Juan Ajuriaguerra número 12, en el corazón del barrio de Abando, Bilbao. Este establecimiento se ha consolidado como una referencia gastronómica en la capital vizcaína, destacando por una propuesta que fusiona tapas francesas, vascas y castellanas, ofreciendo así una experiencia culinaria diversa y atractiva para todo tipo de visitantes. Con una puntuación que refleja el reconocimiento de cientos de comensales, este local ha logrado mantenerse relevante en una ciudad conocida por su excelente oferta gastronómica.
El horario de La Bodeguita del 12 es bastante amplio y permite adaptarse a diferentes momentos del día. Abre sus puertas desde las 10:00 horas durante la semana, ofreciendo servicio de desayuno, brunch y almuerzo, mientras que las cenas comienzan a partir de las 19:30. Los jueves y viernes el cierre se extiende hasta la medianoche, y los sábados hasta la 01:00, lo que lo convierte en una opción ideal para aquellos que buscan restaurantes en Bilbao con horario nocturno flexible. Los domingos permanece abierto hasta las 17:30, perfecto para una comida tardía de fin de semana.
En cuanto a la carta, este bar y restaurante destaca especialmente por sus pintxos winners de 2024 y 2025, una distinción que avala la calidad de su oferta. Entre los platos más celebrados por los clientes se encuentran los famous buñuelos de rabo de toro, que múltiples reseñas describen como absolutamente imprescindibles. Las albóndigas de pollo de corral con salsa de foie y trufa también reciben elogios constantes, siendo mencionadas como uno de los platos fuertes del establecimiento. Otros platos que merecen especial atención son la carrillera, el bacalao al pil pil, el carpaccio de pulpo con emulsión de pimentón, las croquetas de jamón (descritas como super suaves) y la ensaladilla rusa, que muchos consideran de las mejores de Bilbao.
El apartado de postres no se queda atrás, ya que la tarta de queso Idiazabal es considerada por numerosos visitantes como una de las mejores de la ciudad, con una textura y sabor que conquistan a quien la prueba. El coulant de chocolate con helado, la torrija caramelizada y los helados artesanales (especialmente el de vainilla y baileys) completan una oferta dulce que ha dejado satisfechos a la mayoría de los comensales. Para acompañar, disponen de una amplia carta de vinos y otras bebidas, incluyendo cerveza de grifo y vermut preparado, este último descrito como uno de los favoritos de Bilbao.
El ambiente de La Bodeguita del 12 es descrito como acogedor y elegante, con una decoración cuidada donde predominan los tonos blancos y azules. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el espacio interior no es demasiado grande, concentrándose las mesas alrededor de la barra. Esto puede generar cierta sensación de apiñamiento cuando el local está completo. La terraza es otro de sus puntos fuertes, ofreciendo un espacio más ventilado donde disfrutar de comidas y bebidas, aunque algunos usuarios señalan que en horarios de máxima ocupación puede haber bastante barullo.
El servicio es generalmente alabado, con comentarios positivos sobre la amabilidad y profesionalidad del personal. Varios camareros como Ainara, Yu y el equipo de barra reciben menciones específicas por su atención y capacidad de recomendar platos acertadamente. No obstante, existen algunas reseñas que mencionan casos de trato distante o falta de atención, especialmente cuando el local está saturado de público. Algunos visitantes también han señalado que el servicio puede volverse lento en momentos de alta demanda, con únicamente un camarero atendiendo sala, barra y terraza simultáneamente.
En lo referente a precios, La Bodeguita del 12 se posiciona en un nivel moderado-alto dentro del panorama hostelero bilbaíno. El menú del día ronda los 22 euros, mientras que las cenas a la carta pueden oscilar entre 30 y 60 euros por persona dependiendo de los platos elegidos y las consumiciones. Hay clientes que consideran que la relación calidad-precio es excelente, mientras que otros han expresado que los precios resultan elevados, especialmente considerando que algunos platos llegan con raciones algo justas. Un punto conflictivo es el cargo por pan, que algunos comensales han recibido con sorpresa en la cuenta final.
Entre los aspectos negativos mencionados en las reseñas destacan algunos platos que no estuvieron a la altura de las expectativas, como ciertos cortes de carne que algunos describireron como sosos o con poco sabor. También se han reportado incidencias con disponibilidad de platos, donde comensales han solicitado elaboración y no estaba en carta. El ruido del local cuando hay mucha gente y la falta de separación entre la zona de comedor y la barra son otros puntos que algunos visitantes han echado en falta para disfrutar de una comida más tranquila.
Para aquellos que busquen cafeterías y bares en Bilbao con opción de reservar, La Bodeguita del 12 ofrece esta posibilidad, lo cual es muy recomendable dado su éxito y la ocupación habitual del local. También disponen de servicio de comida para llevar, ampliando así sus opciones de atención al cliente.
Puntos a favor
- Pintxos winners de reconocido prestigio
- Platos estrella como buñuelos de rabo de toro y albóndigas con foie
- Tarta de queso Idiazabal considerada de las mejores de Bilbao
- Amplio horario de apertura
- Terraza disponible
- Buena relación calidad-precio en el menú del día
- Personal mayoritariamente amable y atento
Puntos en contra
- Local pequeño que puede resultar ruidoso
- Posibles tiempos de espera en horas punta
- Raciones que algunos consideran justas
- Cargo adicional por pan
En definitiva, La Bodeguita del 12 representa una opción sólida para quienes buscan restaurantes en Abando, Bilbao donde disfrutar de comida vasca con toques modernos e innovadores. Es especialmente recomendable para grupos que deseen compartir tapas y raciones, así como para aquellos que quieran probar sus famous postres artesanales. Siempre es conveniente reservar, especialmente en fines de semana y festivos, y dejarse asesorar por el personal para sacar el máximo partido a una experiencia gastronómica que, en general, cumple con creces las expectativas de la mayoría de sus visitantes.