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El Bodegón Roberto – Yeni

El Bodegón Roberto – Yeni

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Calle Dr. Grau Bassas, 14, 35007 Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas, España
Restaurante Restaurante de cocina española
8.8 (2333 reseñas)

El Bodegón Roberto – Yeni es un restaurante con más de 16 años de trayectoria en Las Palmas de Gran Canaria, concretamente en la Calle Doctor Grau Bassas, número 14. Este establecimiento se ha consolidado como una referencia para quienes buscan disfrutar de comida tradicional española sin renunciar a la calidad ni a precios razonables. Su ubicación lo convierte en un punto estratégico para visitantes de la zona, especialmente por su proximidad a la emblemática playa de Las Canteras y la calle Guanarteme.

Lo primero que llama la atención al adentrarse en este local es su ambiente genuinamente castizo. Las reseñas de clientes habituales describen un espacio donde predominan las personas mayores que acuden a comer o picar algo, lo que da cuenta de la solidez de su propuesta culinaria. El establecimiento cuenta con un salón refrigerado amplio, ideal tanto para celebraciones como para comidas familiares, y dispone de terraza con toldos donde disfrutar del aperitivo en las tardes canarias.

La carta de El Bodegón Roberto – Yeni destaca por su variedad de platos típicos que combinan la cocina gallega, castellana y canaria. Entre las opciones más valoradas por los comensales encontramos el rabo de vaca o ternera, considerado por muchos como uno de los platos estrellas del local. Las manitas de cerdo, los callos, los caracoles con salsa picante, los judiones y el atún encebollado completan una oferta que satisface tanto a los amantes de los guisos contundentes como a quienes prefieren platos más ligeros. También se pueden pedir medias raciones, lo que permite probar una mayor cantidad de elaboraciones sin que el bolsillo se resienta demasiado.

En el apartado de carnes, las críticas coinciden en praising las vueltas de solomillo, preparadas según varios testimonios a la perfección y consideradas por algunos clientes como las mejores que han probado nunca. La paletilla de cordero lechal, las costillas a la barbacoa y el codillo al horno son otras opciones que garner elogio. Para quienes disfrutan de los entrantes, el queso frito con jamón, los chorizos al vino, las croquetas de cabrales y los pimientos de Padrón son elecciones seguras.

La propuesta gastronómica incluye también platos de pescado como el pulpo a la gallega, el pulpo frito con mojo verde y la merluza con pimientos, además de opciones como el bonito en escabeche y los púlpitos fritos. Los postres caseros merecen mención especial: el arroz con leche, el flan, el polvito uruguayo y el brownie con helado de vainilla aparecem recurrentemente en las valoraciones positivas de los clientes.

En cuanto a bebidas, el establecimiento ofrece una carta de vinos donde destacan opciones como el Ribera del Duero a un precio muy competitivo (alrededor de 3 euros la copa en algunas ocasiones), además de cervezas como Mahou y botellines a precios económicos. Esta oferta vinícola ha sido alabada por clientes que aprecian poder acompañar su comida con buenos caldos sin gastar demasiado.

El nivel de precios del local se sitúa en un rango moderado (nivel 2 sobre 4), y la mayoría de los reseñadores coinciden en que la relación calidad-precio es excelente. Los precios son descritos como «honestos», «razonables» y «acordes con la calidad». Varios testimonios mencionan que por unos 30 euros por persona es posible comer o cenar de manera satisfactoria con varias raciones y postre, aunque también hay quien considera que ciertos platos como los calamares tienen precios algo elevados en proporción a la cantidad servida.

El servicio de comida para llevar está disponible, lo que convierte a este restaurante en una opción práctica para quienes deseen disfrutar de su cocina en casa. El local también ofrece la posibilidad de hacer reservas, algo muy recomendable dado que el establecimiento suele estar bastante lleno, especialmente en horarios de cena y fines de semana.

Respecto al trato del personal, las opiniones están polarizadas. Mientras una parte significativa de los clientes elogia la amabilidad y profesionalidad del equipo, particularmente destacando al camarero Andrés, descrito como «empático», «pícaro» y «servicial», así como a otras figuras como Eva y la chica de pelo corto; existe un número considerable de reseñas que critican la actitud de ciertos empleados. Algunos comensales señalan que uno de los camareros «se pasa de listo» con bromas inapropiadas, mientras que otros relatos más graves narran experiencias donde el personal respondió de forma maleducada o irrespetuosa ante reclamaciones de los clientes. Esta inconsistencia en el trato es probablemente el punto más débil del establecimiento.

El servicio de sala también presenta algunos problemas logísticos mencionados por los clientes: en ocasiones se percibe prisa por parte del personal para atender a las mesas, especialmente en reservas nocturnas. Algunos comensales han notado que el ambiente puede ser algo ruidoso, y hay quienes señalan que el local está «un poco apretado» cuando está lleno. Respecto a la accesibilidad, una reseña destaca que existe un pequeño escalón en la entrada que dificulta el acceso a personas con sillas de ruedas.

Los horarios del restaurante son: lunes cerrado, martes a sábado de 13:00 a 16:30 y de 19:00 a 23:30, y domingos de 12:00 a 16:30. Esta amplitud horaria permite adaptarse a diferentes rutinas, aunque hay que tener en cuenta que los lunes no es posible visitarlo.

Entre los aspectos mejorables que mencionan los clientes destacan algunos platos que no están a la altura del resto de la oferta, como ciertas tapas de calamares cuyo precio no corresponde con la cantidad servida, o platos que resultan estar congelados por dentro. También se ha reportado que algunos productos de la carta pueden no estar disponibles en determinados momentos, lo que puede decepcionar a quienes habían planeado pedir un plato concreto.

El Bodegón Roberto – Yeni representa una opción sólida para quienes buscan restaurantes en Las Palmas de Gran Canaria donde comer comida tradicional de calidad a precios razonables. Su cocina casera, la abundancia de sus raciones y su ambiente castizo son sus principales atractivos. Sin embargo, la inconsistencia en el trato del personal y ciertos detalles de servicio pueden empañar la experiencia de algunos visitantes. Si decides acercarte, te recomendamos pedir las vueltas de solomillo, el rabo de ternera y los caracoles, y pedir siempre antes para asegurar mesa, especialmente si planeas ir en grupo o durante el fin de semana.

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