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Celso y Manolo

Celso y Manolo

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28004, C. de la Libertad, 1, Centro, 28004 Madrid, España
Restaurante Restaurante de cocina española
8 (6540 reseñas)

Celso y Manolo es un establecimiento gastronómico ubicado en el número 1 de la calle Libertad, en el corazón del barrio de Chueca, muy cerca de Gran Vía y del centro neurálgico de Madrid. Se define como una taberna que ha logrado reinventar la cocina tradicional española con un enfoque moderno, manteniendo la esencia castiza pero elevando la calidad de los ingredientes y la presentación de sus platos. Con más de 2.300 reseñas y una calificación notable, se ha consolidado como uno de los restaurantes de referencia en la zona para quienes buscan experiencia autenticidad sin renunciar a la innovación.

Cocina y propuesta gastronómica

La propuesta culinaria de Celso y Manolo gira en torno a versiones contemporáneas de tapas y platos clásicos españoles. La carta es amplia y variada, incluyendo opciones de pescado, carne, verduras y elaboraciones más creativas que fusionan lo tradicional con toques actuales. Uno de los pilares fundamentales de su oferta es el tomate, ingrediente al que dedican múltiples preparaciones: el famoso chuletón de tomate —una rodaja generosa de tomate maduro acompañada de aguacate, aceites y diversos toppings—, la degustación de tomates con distintos aliños, y ensaladas de tomate raf con ventresca que repiten en muchas reseñas como platos memorables.

Entre los platos más destacados por los comensales se encuentran la tortilla española con pulpo, los mini cachopines, la ensaladilla rusa reinventada con tomate seco, alcaparras y frutos secos, las croquetas —de bacalao y de jamón—, las rabas de calamar, el atún rojo a la plancha con combinaciones tropicales, la patata revolcona, los huevos a la sartén con foie, y el arroz zamorano o trifásico. También hay menciones positivas al chocolate en distintas elaboraciones y a la tarta de queso pasiego que se sirve en formato mousse con frutas naturales.

Un aspecto que muchos clientes remarcan es la evidente calidad de la materia prima. Los ingredientes se describen como frescos, sabrosos y cuidadosamente seleccionados, incluyendo verduras ecológicas, carnes de buena procedencia, calamares del Cantábrico y huevos de gallinas felices. La carta de vinos también recibe elogios, con opciones interesantes como la posibilidad de pedir vino por copa, incluyendo referencias de Toro. Además, el vermut de la casa es objeto de alabanzas constantes, descrito como espectacular incluso por quienes no son habituales de esta bebida.

Ambiente y espacio

El local es compacto, con aproximadamente entre 7 y 10 mesas, lo que genera un ambiente íntimo y acogedor. La decoración combina elementos de tasca madrileña tradicional —con materiales naturales, piedra y cierta estética vintage— con toques modernos que le otorgan personalidad propia. Hay quienes describen la atmósfera como cálida y relajada, aunque otros mencionan que el espacio puede resultar algo frío o poco acogedor en determinadas circunstancias. El nivel de ruido también divide opiniones: algunos lo consideran tolerable y adecuado para mantener conversaciones, mientras que otros señalan que cuando el local se llena, la acústica puede resultar excesiva y hacer la experiencia algo incómoda.

El establecimiento ofrece la posibilidad de sentarse en la barra cuando no hay mesas disponibles, lo cual puede ser una buena alternativa para quienes buscan una experiencia más informal. Es importante señalar que las mesas son de tamaño reducido, y algunos comensales han señalado que el espacio entre ellas es limitado, lo que puede resultar incómodo para grupos grandes o personas de estatura superior a la media.

Servicios y horarios

Celso y Manolo abre todos los días de 13:00 a 24:00 horas, lo que lo convierte en una opción flexible tanto para el almuerzo como para la cena. El restaurante ofrece servicios de reserva, comida para llevar y delivery, adaptándose así a distintas formas de consumo. También dispone de opciones para vegetarianos, lo cual amplía su atractivo hacia un público más diverso.

No obstante, varios clientes han reportado ciertos inconvenientes con los horarios de cocina. En algunos casos, personas con reservas para cenas tardías fueron informadas de que la cocina cerraba antes de lo esperado, obligándolos a apurar los pedidos. También se han producido situaciones donde ciertos platos o elaboraciones estacionales, como el famoso bocadillo de calamares, ya no están disponibles en carta, lo que genera frustración en quienes habían leído sobre ellos y asisten con esa expectativa.

Aspectos a considerar: lo positivo y lo negativo

Entre los puntos fuertes que más se repiten en las reseñas destacan la calidad del producto, la amabilidad del personal —se mencionan específicamente miembros del equipo como Pili o Antonio—, la carta variada y bien diseñada, el vermut de la casa, y la experiencia general de probar platos tradicionales reinventados con criterio. Muchos clientes habituales aseguran que cada plato está bien ejecutado y que se nota el mimo en cada elaboración.

Sin embargo, las críticas negativas son igualmente consistentes y merecen ser conocidas. El tamaño de las raciones es, con diferencia, la queja más frecuente. Numerosos comensales señalan que las porciones resultan escasas en relación con los precios, que oscilan entre los 16 y los 20 euros por plato en muchos casos. Hay reseñas que describen platos servidos en platos de postre para aparentar mayor cantidad, y clientes que salieron con hambre a pesar de pagar importes elevados —algunos mencionan cuentas de más de 50 euros para dos personas sin quedar satisfechos—. También hay constancia de incidencias con la frescura del producto, como casos de rape servido en mal estado, y preparaciones que llegan frías o con falta de sabor por una ejecución deficiente.

El servicio es otro aspecto que genera opiniones divididas. Mientras que la mayoría destaca la amabilidad y la capacidad de asesoramiento del personal, hay reseñas que critican la falta de atención, errores en los pedidos, esperas prolongadas y una actitud pasiva por parte de algunos miembros del equipo. Casos aislados mencionan errores en la facturación y cierta prepotencia ante las quejas de los clientes.

Por último, el precio es un factor a tener en cuenta. Aunque muchos consideran que la calidad lo justifica, una proporción significativa de visitantes siente que el binomio cantidad-precio no está equilibrado, y que por el mismo dinero se puede comer igual o mejor en otros bares y restaurantes de Madrid.

Recomendaciones para la visita

Si decides visitar Celso y Manolo, es altamente recomendable hacer reserva con antelación, especialmente para cenas o fines de semana, dado el limitado número de mesas. La barra puede ser una buena alternativa si no has reservado. Es interesante dejarse asesorar por el personal, ya que varios comensales coinciden en que las sugerencias del equipo suelen acertar. Pedir varios platos para compartir es la forma más habitual de disfrutar de la carta, aprovechando la variedad que ofrece. Y si eres amante del tomate, este es sin duda tu sitio: sus preparaciones en torno a este ingrediente justifican, por sí solas, la visita.

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