Bodegón Bacoriño
AtrásEl Bodegón Bacoriño es uno de esos establecimientos que mantienen viva la esencia de la gastronomía tradicional gallega en el corazón de Ferrol. Ubicado en la Rúa San Francisco número 28, este restaurante se ha convertido en una referencia ineludible para quienes buscan disfrutar de producto de primera calidad en un ambiente que evoca a las tabernas de toda la vida.
Lo primero que llama la atención al cruzar el umbral es su encanto rústico. Paredes de piedra, vigas de madera y una decoración donde las botellas de vino y los jamones colgando del techo crean una atmósfera que transporta directamente a los bodegones clásicos gallegos. Es un local estrecho y alargado, con capacidad limitada, lo que ha contribuido tanto a su fama como a algunas críticas relacionadas con la dificultad para encontrar mesa sin reserva.
Una carta reducida pero contundente
El Bacoriño no destaca por la amplitud de su carta, sino todo lo contrario. Su propuesta se basa en una selección breve de platos que ejecutan con maestría. Entre las opciones disponibles encontrarás tablas de embutidos ibéricos procedentes de Guijuelo, una variedad de quesos de notable calidad, croquetas caseras de consistencia cremosa, pimientos del Padrón, anchoas del Cantábrico y algunos platos adicionales como el salmón con aceite y pimienta negra o los pimientos del Piquillo con ventresca.
Sin embargo, el verdadero protagonista del establecimiento es, sin lugar a dudas, la tortilla de patatas. Son numerosos los comensales que la describen como la mejor que han probado jamás. Se elabora con huevos de calidad, patatas fritas en trozos pequeños y se ofrece en múltiples variantes: con cebolla, sin cebolla o con chistorra. El punto de elaboración merece especial mención, ya que la preparan en su versión jugosa, con una textura cremosa que no resulta ni demasiado hecha ni líquida, encontrando ese equilibrio perfecto que la convierte en un plato memorable.
La bodega: otro de sus pilares
El nombre de bodegón no es casual en este restaurante. Disponen de una extensa selección de vinos que incluye alrededor de 600 referencias, una cifra extraordinaria que permite maridar perfectamente cada plato de su carta. Los clientes destacan especialmente la calidad de sus tintos y la posibilidad de encontrar vinos por copa, lo que facilita la experiencia para quienes desean probar diferentes variedades sin comprometerse con una botella completa. También ofrecen una buena carta de cañas y sidras para complementar el picoteo.
Puntos fuertes y aspectos a considerar
Entre los aspectos más valorados por los clientes se encuentran la calidad excepcional del producto, especialmente en embutidos y quesos, la elaboración casera de sus platos más representativos, la atención del personal en la mayoría de las ocasiones y la relación calidad-precio que, aunque no es económica, resulta justa considerando la materia prima utilizada. El jamón de bellota, la cecina de León y las tablas de ibéricos reciben elogios constantes.
No obstante, existen algunos puntos que podrían mejorar la experiencia. El local presenta cierta humedad perceptible en el ambiente, algo que resulta molesto para algunos visitantes. La carta se limita prácticamente a platos fríos o de escasa elaboración culinaria, por lo que no es el lugar ideal si buscas platos calientes elaborados con complejidad. Tampoco disponen de postres más allá del queso con membrillo, ni ofrecen café, lo que puede dejar inconclusa la experiencia gastronómica para algunos paladares.
Información práctica para tu visita
El horario del Bodegón Bacoriño establece que abre al mediodía de 12:30 a 15:15 horas, mientras que las cenas comienzan a las 20:00 horas con cierre variable según el día de la semana. Los miércoles permanece cerrado, y es recomendable llamar al 647 72 39 70 para reservar mesa, especialmente durante los fines de semana y temporada vacacional, ya que el local suele llenarse con rapidez.
Los precios se sitúan en un nivel intermedio, con menús que pueden rondar los 25-35 euros por persona dependiendo de lo que se pida, cantidad que resulta razonable considerando la calidad del producto servido.
Aspectos negativos a tener en cuenta
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En definitiva, el Bodegón Bacoriño representa una opción recomendable para quienes visiten Ferrol y deseen experimentar la auténtica cocina gallega de tapeo en un entorno tradicional. Su tortilla constituye por sí sola un motivo suficiente para acercarse, y la calidad general de sus productos garantiza una experiencia satisfactoria siempre que se ajusten las expectativas a lo que el establecimiento ofrece: producto excelente, ambiente acogedor y una carta breve pero bien ejecutada.