Native

Native

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Bo. el Rápido, 1, 33330 Lastres, Asturias, España
Bar Restaurante Restaurante de cocina contemporánea francesa Restaurante de cocina europea Taberna
8.8 (519 reseñas)

Native es un restaurante con alma francesa que ha encontrado su hogar en el corazón de Lastres, uno de los pueblos más encantadores de la costa asturiana. Ubicado en el Barrio el Rápido, número 1, este establecimiento representa una propuesta gastronómica diferente que rompe con los cánones tradicionales de la cocina regionalista que predomina en la zona, ofreciendo a sus visitantes una experiencia culinaria que fusiona lo mejor del producto local con técnicas y sensibilidades de la cocina francesa contemporánea.

El proyecto está dirigido por Damien y Constance, una pareja de origen francés que llegó a Lastres trayendo consigo la esencia de los bistrós transpirenaicos, particularmente aquellos que se encuentran en la zona de Banyuls-Sur-Mer. Su llegada ha supuesto un soplo de aire fresco para la restauración en Asturias, una región conocida por su cocina de tradición pero que agradece propuestas que arriesgan y ofrecen algo distinto. El local, anteriormente conocido como Bar el Rápido, ha sido transformado completamente manteniendo su esencia de merendero tradicional pero dotándolo de una personalidad ecléctica y acogedora que invita a quedarse.

Una cocina que apuesta por el producto de cercanía

La filosofía culinaria de Native se fundamenta en la utilización de productos locales de temporada, tratados con mimo y transformados mediante elaboraciones que respetan la materia prima sin perder la audacia creativa. Los ingredientes proceden principalmente de proveedores de la zona, incluyendo una pequeña conservera local de anchoas que ha conquistado el paladar de numerosos comensales. Esta apuesta por la cercanía no es meramente comercial sino una declaración de intenciones que se refleja claramente en cada plato.

Entre las preparaciones más alabadas por los clientes destacan el steak tartar, que recibe elogios por su equilibrio de sabores y su correcta ejecución; el bonito del norte, descrito como unconmensurable por su frescura y manipulación; la lubina en diversas presentaciones; y el ceviche de lubina con pepino y arándanos que representa perfectamente esa fusión entre técnicas latinoamericanas y producto asturiano. Las ostras también merecen mención especial, especialmente las presentadas con granizado o aceite de hierbas, mientras que los mejillones, las setas y los calabacines asados con labneh completan una carta que varía según la disponibilidad del mercado.

Los postres merecen capítulo aparte. La ganache de chocolate con anchoas se ha convertido en uno de los signature dishes del establecimiento, una combinación audacaz que funciona gracias al contraste entre lo dulce y lo salado. La pavlova de ruibarbo y la tarta tatin de tomate asado también acumulan, aunque algunos visitantes señalan que ciertos platos como esta última podrían mejorar en su ejecución técnica. También hay que destacar las fabricaciones propias del establecimiento, incluyendo cerveza artesanal y un vino orange propio, demostrando una dedicación hacia la producción propia que va más allá de la simple cocina.

Una carta de vinos que enamora

Para los amantes del vino, Native representa un verdadero paraíso. La carta de vinos del restaurante se distingue por su cuidada selección de caldos naturales, ecológicos y de pequeñas bodegas innovadoras, alejándose deliberadamente de los grandes distribuidores para ofrecer etiquetas singulares y difíciles de encontrar. Esta propuesta ha sido reconocida tanto por clientes como por expertos en sommelería, quienes valoran especialmente la coherencia de la selección y el conocimiento de quienes la gestionan.

Sin embargo, algunos visitantes han señalado que echamos de menos opciones más económicas en la carta, dado que la botella más accesible supera los 25 euros. También se ha mencionado que el servicio de vino por copas podría ampliarse, ya que en algunas ocasiones la única opción disponible era un vino ecológico catalán. La posibilidad de llevarse botellas a casa a precio de carta, incluso algo inferior, es otro de los atractivos que ofrece el establecimiento para los amantes del vino que desean prolongar la experiencia en su hogar.

El espacio: encanto ecléctico con terraza privilegiada

El ambiente del restaurante Native ha sido definido por los visitantes como ecléctico, artístico y lleno de pequeños detalles que denotan buen gusto. La decoración combina elementos que parecen surgir de forma espontánea pero que revelan una planificación cuidadosa, creando un espacio cálido y acolhedor donde la música ambiental complementa perfectamente el conjunto. El comedor interior ofrece mesas dispuestas sobre superficies de mármol que algunos clientes sugieren podrían beneficiarse de manteles, al menos de papel, para elevar la experiencia gastronómica.

La terraza exterior constituye uno de los grandes atractivos del establecimiento, un jardín con mesas coquetas y cuidadas donde disfrutar de las comidas y cenas durante los meses más benignos. Las sombrillas y el mobiliario, aunque funcionales, han recibido algunas críticas por su aspecto algo descuidado, un detalle que el establecimiento podría mejorar para equiparar la experiencia exterior con la calidad que ofrece en el interior. También hay que mencionar la disponibilidad de parking gratuito delante del local y un parking público cercano, algo muy valioso en Lastres donde aparcar puede resultar complicado durante la temporada alta.

Un servicio que genera opiniones divididas

La experiencia del servicio en Native ha generado opiniones diversas entre los visitantes. Por un lado, numerosos clientes destacan la amabilidad, cercanía y profesionalidad del personal, especialmente de Constance que atiende el comedor con dedicación y explica cada plato con pasión. Otros, sin embargo, han experimentado descoordinación en los pedidos, tiempos de espera prolongados entre platos y cierta falta de eficiencia que empañó su visita.

Las esperiencias más negativas incluyen relatos de platos servidos fríos, olvidos en los pedidos de bebidas y una desconexión general entre las diferentes estaciones del servicio. También se ha mencionado una actitud del chef que en alguna ocasión resultó poco apropiada, aunque hay que señalar que estos episodios parecen ser excepcionales y no representan la norma del establecimiento. Los horarios de apertura, de 12:30 a 24:00 y cerrados los lunes, permiten tanto almuerzos como cenas largas, aunque algunos visitantes señalan que la cocina cierra antes de lo esperado los domingos.

Precio y relación calidad-precio

Native se posiciona en un nivel de precios medio-alto, con un menú degustación que ronda los 55 euros por persona y platos a la carta que oscilan entre los 12 y los 25 euros aproximadamente. Las raciones han sido motivo de debate entre los visitantes: mientras algunos las consideran apropiadas para el nivel de elaboración y la calidad de los ingredientes, otros señalan que son excesivamente pequeñas, especialmente teniendo en cuenta el desembolso económico que supone una comida completa.

La ensalada verde a 7 euros, los boquerones en cantidad limitada o la tarta tatin con ración reducida han recibido críticas puntuales por su relación precio-cantidad. Sin embargo, los defensores del establecimiento argumentan que la calidad de los productos, la técnica culinaria y el cuidado en la elaboración justifican ampliamente el coste. La factura final para dos personas suele situarse entre los 65 y los 90 euros con bebida incluida, dependiendo de si se opta por el menú o la carta.

Puntos fuertes y aspectos a mejorar

Entre los puntos fuertes de Native destacan claramente su propuesta gastronómica diferenciada, el uso de productos locales de calidad, la excelente carta de vinos naturales, el ambiente acogedor y la decoración con personalidad. El compromiso con elaboraciones propias como la cerveza artesanal y el vino orange demuestra una visión integral del proyecto gastronómico que va más allá de simplemente servir comida.

Como aspectos a mejorar, los visitantes señalan la necesidad de perfeccionar la coordinación del servicio, especialmente en momentos de alta ocupación; aumentar las opciones de vinos más accesibles; revisar ciertas combinaciones de ingredientes que no siempre alcanzan el equilibrio deseado; y cuidar algunos detalles de mantenimiento del espacio exterior y los aseos. También sería beneficial una mayor consistencia en la temperatura de servicio de los platos calientes y una ampliación de la oferta de para quienes buscan opciones más ligeras.

En definitiva, Native representa una opción gastronómica interesante para quienes visitan Lastres y buscan algo diferente a la cocina tradicional asturiana. Su propuesta de bistró francés con alma Astrid satisfará a paladares curiosos que aprecien la innovación culinaria sin renunciar a la calidad de los productos de proximidad, aunque es recomendable acudir con expectativas realistas sobre las raciones y estar dispuesto a dejarse sorprender por combinaciones que pueden resultar arriesgadas pero que, en su mayoría, están bien ejecutadas.

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