Restaurant Can Kiku
AtrásSi buscas un restaurante en Sant Feliu de Guíxols que combine tradición, calidad y una excelente relación precio-calidad, Restaurant Can Kiku es una opción que merece estar en tu lista. Ubicado en el corazón del Carrer Major, 10-12, este establecimiento lleva más de cuatro décadas conquistando paladares gracias a su vinculación con una reconocida familia carnicera de la zona, fundada por Francesc Martorell (conocido como Kiko) y actualmente dirigida por su hijo Xavier.
La propuesta culinaria de Can Kiku gira en torno a una cocina catalana con toques internacionales, donde la carne se convierte en la protagonista indiscutible. Los comensales destacan la calidad excepcional de los cortes, elaborados con atención meticulosa tanto en la cocción como en la presentación. Entre los platos más alabados encontramos la musaka de carne, descrita como espectacular por varios visitantes, y los arroces melosos, especialmente el de araña de ternera con conejo y guisantes, considerado por algunos como uno de los mejores arroces de carne de la zona.
El menú del día, disponible entre semana por aproximadamente 19,50 euros con bebida incluida, representa una oportunidad inmejorable para disfrutar de una comida elaborada sin dispararte el presupuesto. Los fines de semana, la oferta se amplía con un menú más completo, aunque algunos usuarios señalan que incluye suplementos que pueden incrementar el precio final de manera considerable.
Variedad en la carta y opciones para todos los gustos
Más allá de las carnes, la carta de Can Kiku ofrece una interesante variedad de tapas y platos que satisfacen diferentes apetencias. Las croquetas de jamón, el steak tartar con velo de papada ibérica, los canelones de trufa o carne, el pollo a la brasa acompañado de patatas caseras o verduras, y las hamburguesas gourmet —como la famosa hamburguesa de Rubia Gallega— son opciones que generan entusiasmo entre los visitantes. Los entrantes como el hot roll de costilla de cerdo con mayonesa demi glacè o la ensalada de salmón ahumado con salsa de gamba roja también reciben valoraciones muy positivas.
Los postres caseros merecen un apartado especial. La tarta de queso destaca por su cremosidad y sabor, hasta el punto de que varios usuarios la califican como la mejor que han probado. El tiramisú, el coulant, las texturas de chocolate y los semi frío de mango o frutos rojos completan una oferta dulce que representa un broche de oro para cualquier comida. Es importante señalar que, aunque la carta principal no especifica alérgenos, el menú de fin de semana sí los incluye, y el personal suele ser amable indicando opciones adaptadas, incluso para personas celíacas.
Ambiente y servicio: puntos fuertes con matices
El interior del local presenta una decoración elegante y moderna, con toques de madera que aportan calidez. Dispone de terraza para disfrutar de las comidas al aire libre, aunque es importante tener en cuenta que no se aceptan reservas para las mesas exteriores, las cuales se ocupan por orden de llegada. El ambiente general es acogedor, con mesas separadas que permiten cierta intimidad.
En cuanto al servicio, la mayoría de las reseñas coinciden en señalar la amabilidad y profesionalidad del personal. Varios camareros reciben menciones especiales, como José, Alejandro y Jenni, cuya atención y cercanía hacen que los clientes se sientan como en casa. Sin embargo, existen algunas quejas aisladas sobre la lentitud en el servicio durante horas punta y situaciones puntuales donde el trato no fue el más adecuado. También hay referencias a errores en cobros, donde algunos clientes afirman haber pagado de más debido a precios incorrectos en la carta.
Consideraciones prácticas y aspectos a mejorar
Can Kiku abre todos los días de 8:00 a 24:00 horas, ofreciendo servicios de desayunos, brunch, almuerzos y cenas. Además, dispone de opciones de comida para llevar y delivery, lo que lo convierte en una alternativa versátil. El local es accesible para personas con movilidad reducida y acepta reservas, algo muy recomendable si planeas comer en el interior durante fines de semana o temporada alta, dado su alto nivel de ocupación.
Entre los aspectos que podrían mejorar, algunos usuarios mencionan que ciertos platos pueden no estar siempre a la altura del resto, que el servicio puede resultar lento en momentos de mucha demanda, y que la sangría no es casera sino de marca. También se ha señalado que los suplementos en el menú pueden acumularse y que, en alguna ocasión, el trato hacia el cliente no ha sido todo lo cálido que cabría esperar.
A pesar de estos pequeños inconvenientes, Can Kiku se mantiene como un referente gastronómico en Sant Feliu de Guíxols para quienes buscan carne de calidad, ambiente agradable y precios razonables. Su vinculación con el mundo de la carnicería artesana garantiza un producto fresco y bien seleccionado, mientras que la experiencia acumulada durante más de cuarenta años se refleja en platos elaborados con criterio y conocimiento.