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Restaurant Braseria El Molí de Vent de Sant Feliu de Guíxols.

Restaurant Braseria El Molí de Vent de Sant Feliu de Guíxols.

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Av. de Catalunya, 15, 17220 Sant Feliu de Guíxols, Girona, España
Restaurante Restaurante de cocina catalana Restaurante especializado en tapas Restaurante mediterráneo
9.4 (2308 reseñas)

El Restaurant Braseria El Molí de Vent se encuentra ubicado en la Av. de Catalunya, 15, en el municipio gerundense de Sant Feliu de Guíxols. Se trata de un restaurante familiar que combina la tradición de la cocina catalana con los fogones de una brasería, ofreciendo una propuesta gastronómica que ha conquistado tanto a vecinos de la zona como a visitantes que llegan recomendados por las valoraciones de otros comensales. Con una calificación destacada entre los establecimientos de la región, este local se ha consolidado como una opción sólida para quienes buscan comer bien sin renunciar a la autenticidad.

La oferta gastronómica

La carta de El Molí de Vent destaca por su compromiso con el producto fresco y de calidad. Numerosos clientes coinciden en que el marisco y el pescado llegan al plato en condiciones excepcionales, lo cual se nota en el sabor y la textura de cada preparación. Entre los platos más alabados se encuentran la mariscada, las navajas sin arena, las gambas a la plancha y los calamares a la andaluza, fritos con un punto crujiente impecable. También sobresalen los sonsos —un embutido catalán típico—, las zamburiñas, las coquinas, las tellinas y las cigalas, todas ellas preparaciones que reflejan la riqueza del litoral gerundense.

En el apartado de carnes, las opiniones apuntan a los chuletones y el costillar como preparaciones destacadas. Varios comensales describen el costillar como tierno y meloso, cocinado a fuego lento hasta el punto de deshacerse al cortarlo. También se mencionan con entusiasmo los champiñones a la brasa, el entrecot y el rape a la brasa, que demuestra un manejo correcto del fuego y los tiempos de cocción. Para quienes prefieren platos más contundentes, el establecimiento ofrece callos, careta de cerdo y cordero, todos ellos preparados con dedicación y respeito por la materia prima.

Uno de los aspectos más singulares de este restaurante son sus postres caseros, considerados por muchos visitantes como un motivo suficiente para acudir. La crema catalana recibe elogios constantes: cremosa, equilibrada y con la capa crujiente de azúcar caramelizada perfecta. Pero la creatividad no se detiene ahí. Entre las elaboraciones más originales destacan las croquetas de calçots acompañadas de salsa romesco, las croquetas de crema catalana, las croquetas de chocolate y las croquetas de cecina. Hay quien llega al local exclusivamente a probar estas delicadezas, y quienes aseguran que los canelones de la casa son una receta única e irrepetible en ningún otro establecimiento.

Ambiente y trato

El ambiente del restaurante transmite la esencia de un negocio familiar de toda la vida. Los propietarios, un matrimonio que trabaja junto a sus hijos, han logrado crear un espacio acogedor donde el cliente se siente como en casa. El trato recibido es descrito por la práctica totalidad de los visitantes como cercano, amable y profesional. Varios comensales destacan especialmente al propietario, al que mencionan por su nombre y por hacer que cada visita sea una experiencia cálida y personalizada. Incluso cuando el local está lleno, el servicio se mantiene atento, ofreciendo recomendaciones acertadas y cuidando los tiempos de servicio para que cada plato llegue en su momento óptimo.

El local dispone de terraza exterior, lo cual amplía las opciones para quienes prefieren comer al aire libre. Además, cuenta con facilidad de aparcamiento en los alrededores, un detalle nada trivial en una zona costera como la Costa Brava durante la temporada alta. En cuanto a accesibilidad, el restaurante es adaptado para personas con movilidad reducida, lo cual demuestra un compromiso adicional con la inclusión.

Horario y recomendación de reserva

El restaurante abre de lunes a domingo, con cierre los martes y miércoles. El horario de comidas se extiende desde las 13:00 hasta las 15:00 o 16:00 según el día, mientras que las cenas arrancan a las 19:00 y pueden prolongarse hasta las 22:30, las 23:00 o incluso las 23:00 los fines de semana. Dado el tamaño modesto del local y la alta demanda, es altamente recomendable reservar con antelación, especialmente durante los fines de semana y la temporada turística. Numerosos comensales que olvidaron hacerlo tuvieron que esperar o, directamente, no encontraron mesa.

El precio se sitúa en un nivel moderado, con un menú de diario entre semana que ofrece una relación calidad-precio muy competitiva. La carta de fins de semana y las especialidades de la brasa se enmarcan en un rango justo para la calidad que ofrecen, y hay quien menciona que la experiencia completa —mariscada para dos, bebidas, postres y café— puede rondar los 80-100 euros, una cifra que los clientes consideran perfectamente justificada.

Aspectos a considerar

A pesar del consenso overwhelmingly positivo, existen algunas reseñas negativas que merecen mencionarse para ofrecer una visión equilibrada. Un comensal señaló que la carne a la brasa podía presentar restos de carboncillo por una limpieza insuficiente de la parrilla entre cocciones, lo que confería un sabor amargo a ciertos platos. Otro cliente expresó su malestar al recibir comida con partes quemadas de forma excesiva, incomestibles. El propietario respondió a ambas reseñas con explicaciones y defensas del servicio, lo cual evidencia una postura clara ante la calidad que se ofrece. Estos puntos aislados no parecen representar la norma general del establecimiento, pero son aspectos en los que el equipo de cocina podría poner mayor énfasis para mantener la excelencia que la mayoría de sus clientes esperan.

También hay que tener en cuenta que el restaurante se encuentra algo alejado del centro turístico y de la playa de Sant Feliu de Guíxols, lo cual lo convierte en un destino deliberado más que en una opción espontánea durante un paseo por el casco antiguo. Precisamente ese carácter periférico contribuye a que sea un local concurrido principalmente por vecinos y clientes habituales, lo que refuerza su condición de restaurante de barrio con solera.

El Restaurant Braseria El Molí de Vent representa una de esas propuestas gastronómicas que combinan producto fresco, elaboración cuidada y trato humano en un equilibrio difícil de conseguir. Es un lugar ideal para quienes desean disfrutar de marisco de calidad, carnes a la brasa y postres caseros creativos sin caer en los clichés turísticos de la costa. Si se visita Sant Feliu de Guíxols y se busca una experiencia culinaria auténtica, este restaurante merece absolutamente la visita. Eso sí, conviene recordar que los martes y miércoles permanece cerrado, y que reservar es prácticamente obligatorio para garantizar mesa.

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