Ferrer de Tall
AtrásFerrer de Tall es un restaurante y bar ubicado en el Passeig Jacint Verdaguer, 6, en el municipio de Vilanova de Sau, provincia de Barcelona. Este establecimiento, que opera con un nivel de precio moderado, se ha consolidado como una referencia gastronómica en la comarca de Osona, atrayendo tanto a vecinos de la zona como a visitantes que se acercan a disfrutar de la naturaleza circundante, especialmente del cercano Pantano de Sau.
El local cuenta con varias salas de comedor, dos terrazas y un jardín exterior, lo que permite una experiencia gastronómica adaptable según la época del año y las preferencias del cliente. Desde su apariencia exterior podría parecer un bar sencillo de pueblo, pero al atravesar sus puertas se descubre un espacio amplio, acogedor y muy bien cuidado. Los comentarios de los usuarios destacan reiteradamente la limpieza del local, incluidos los baños, reformados y equipados con todo lo necesario.
Oferta gastronómica y propuesta culinaria
La cocina de Ferrer de Tall se define como una comida casera tradicional catalana con toques modernos e innovadores. Desde la llegada de la cocinera Maria Nicolau en 2017, el restaurante experimentó una transformación notable en cuanto a calidad y presentación de los platos, ganando relevancia en el panorama gastronómico de la zona.
El establecimiento ofrece menús de fin de semana que oscilan entre los 16€ y los 28€ aproximadamente, dependiendo de la temporada y la oferta seleccionada. Estos menús incluyen entrantes, primeros y segundos platos, postres, pan y bebida, proporcionando una relación calidad-precio excepcional según la mayoría de comensales. También disponen de carta con platos a la carta para quienes prefieran elegir libremente.
Entre los platos más elogiados por los clientes se encuentran:
- Porchetta: considerada la especialidad de la casa, con panceta asada y crujiente, cremoso de patata y salsa de sus jugos.
- Huevos pochados con patatas y salsa de setas.
- Croquetas cremosas de pollo y corzo.
- Coca de recapte con butifarra y puerro confitado.
- Rabo de ternera guisado al vino tinto.
- Albóndigas con calamares.
- Calabacines rellenos y gratinados.
- Callos, canelones y butifarra a la brasa.
- Mar y montaña de pies de cerdo con cigalas o escamarlanes.
Los postres caseros también merecen mención especial. Entre ellos destacan la crema catalana, el flan de mató, las fresas con miel, el pastel de chocolate negro 70% cacao y el helado de turrón con ratafía. No obstante, alguna reseña puntual ha señalado que los postres, aunque buenos, son el aspecto algo menos destacado en comparación con los platos principales.
El restaurante ofrece opciones vegetarianas y se adapta a diferentes necesidades dietéticas, incluyendo platos como el Ratatouille de verduras, fondue de queso de oveja y ensaladas variadas. Disponen además de cervezas artesanales y vinos naturales para acompañar las comidas.
Horario y servicios adicionales
Ferrer de Tall abre de lunes a martes de 9:00 a 16:00, los viernes de 9:00 a 17:00, y los sábados y domingos de 9:00 a 17:00. Los días miércoles y jueves permanece cerrado, lo que puede representar una limitación para quienes visiten la zona estos días. El servicio de cocina está activo entre las 13:00 y las 15:00 los días de apertura.
El establecimiento también ofrece desayunos entre las 9:00 y las 11:30, siendo muy valorado por ciclistas, moteros y excursionistas que realizan rutas por la zona. De hecho, el restaurante ha ganado gran popularidad entre los amantes del ciclismo y las rutas en moto, quienes destacan que tras una mañana de actividad física es ideal detenerse a comer en este lugar.
Entre los servicios adicionales cabe mencionar que dispone de WiFi (bajo solicitud en recepción), estacionamiento en los alrededores, entrada accesible para personas con movilidad reducida y permite la entrada de mascotas al local, incluso en el comedor. También ofrecen la posibilidad de llevarse la comida sobrante en tupper si no se termina el plato.
Puntos fuertes
Los aspectos más valorados por los clientes de Ferrer de Tall incluyen:
- La calidad de los ingredientes y la elaboración cuidada de cada plato.
- La amabilidad y profesionalidad del personal, que ofrece un trato cercano, familiar y atento.
- La excelente relación calidad-precio de sus menús.
- La abundancia de las raciones, con cantidad más que razonable en todos los platos.
- La presentación cuidada de los platos.
- El ambiente tranquilo y relajado, donde la gente no habla alto.
- La disponibilidad de terraza y jardín exterior.
- La adaptación a opciones vegetarianas.
Aspectos a mejorar
A pesar de las valoraciones mayoritariamente positivas, algunos clientes han señalado aspectos que podrían optimizarse:
- Algún comentario ha reportado inconsistencias en la temperatura de ciertos platos, como el Ratatouille o los huevos pochados que llegaron tibios en una ocasión.
- El cierre los miércoles y jueves puede resultar incómodo para visitantes que no pueden acudir otros días.
- En momentos de alta ocupación, algunos comensales han experimentado una leve demora en el servicio de toma de pedidos.
- Una reseña antigua mencionó que la carta podía resultar algo corta en comparación con otros restaurantes de la zona, aunque esta percepción ha ido mejorando con los años.
Recomendación
Ferrer de Tall se posiciona como una opción altamente recomendable para quienes busquen comer bien en un entorno tranquilo y natural, cercano al Pantano de Sau. Su propuesta de comida casera catalana con toques innovadores, la calidad de sus ingredientes, la generosidad de sus raciones y la atención esmerada de su equipo lo convierten en un destino gastronómico que merece la pena descubrir, ya sea para una comida de fin de semana, un almuerzo tras una ruta por la naturaleza o un desayuno replenecedor antes de una excursión.