Bar Pekín
AtrásBar Pekin es un establecimiento con raíces profundas en Sant Cristòfol les Fonts, una localidad gerundense que forma parte del término municipal de Olot. Ubicado en la carretera vieja de la Deu, este bar-restaurante se ha consolidado como punto de referencia para locales y visitantes que buscan disfrutar de la cocina tradicional catalana sin artificios ni pretensiones.
Lo primero que llama la atención de este establecimiento es su carácter engañoso en el nombre. Aunque se llama Bar Pekin, no ofrece comida asiática en absoluto. Como han señalado varios comensales, es un bar de barrio con propietarios gerundenses que han apostado por la cocina de producto local y recetas de la zona.
Horario y servicios disponibles
El horario de Bar Pekin es bastante extenso, abriendo sus puertas desde las 7 de la mañana. De lunes a martes funciona hasta las 22:00, mientras que los miércoles, jueves y viernes extiende su servicio hasta la medianoche. Los sábados cierra a las 16:00 y los domingos permanece cerrado. Esta organización horaria permite ofrecer desayunos, brunch, almuerzos y cenas, adaptándose a diferentes necesidades de los clientes.
Entre sus servicios destaca que cuenta con terraza al aire libre, entrada accesible para personas con movilidad reducida, admite mascotas en el interior, ofrece servicio de reservas y dispone de comida para llevar. Además, sirve desayunos de tenedor, una modalidad muy apreciada en la comarca de la Garrotxa.
Oferta gastronómica
La carta de Bar Pekin se caracteriza por su enfoque en platos caseros y típicos de la gastronomía catalana. Las pilotilles (albóndigas tradicionales) aparecen repetidamente elogiadas en las reseñas como uno de los platos estrella del establecimiento. Los callos, las manitas y las croquetas de carne con poca bechamel y mucha carne también reciben valoraciones excelentes.
Para quienes buscan tapas, las opciones incluyen desde las clásicas patatas bravas hasta el crujiente de brie con mermelada de tomate, anchoas en tostada con jamón, o el popular meloso de ternera. Los bocadillos son otra propuesta valorada positivamente, destacando por su generoso tamaño y calidad. Los jueves, el establecimiento prepara paella, una tradición que atrae a numerosos comensales.
En cuanto a bebidas, disponen de vino de la casa a buen precio y sirve cerveza. Para finalizar la comida, varios reseñadores recomiendan pedir una ratafia, el licor tradicional catalán que marida perfectamente con la cocina de la zona.
Relación calidad-precio
El nivel de precio se sitúa en un punto medio, considerándose un bar económico dentro de la categoría. Según las experiencias compartidas, menús completos con bebida pueden encontrarse por menos de 12 euros, una cifra competitiva para la calidad ofrecida. No obstante, algunos clientes han expresado opiniones dispares respecto a ciertos productos específicos, considerando que determinadas elaboraciones tienen precios elevados.
Puntos fuertes del establecimiento
Los propietarios de Bar Pekin, especialmente Jaume como chef, reciben elogios constantes por su cercanía y amabilidad. Los visitantes destacan sentirse como en casa, un sentimiento reforzado por el ambiente tranquilo y recogido del local. La atención personalizada y los consejos sobre la zona que ofrecen los dueños enriquecen la experiencia gastronómica.
Otro punto a favor es la política de admitir mascotas en el interior, algo cada vez más valorado por los dueños de animales de compañía. La terraza exterior también constituye un atractivo, especialmente durante los meses de buen tiempo.
La calidad de la cocina casera con producto local constituye quizás el mayor activo del establecimiento. Como apunta algún reseñador, hay mucha cocina detrás de cada plato, con elaboraciones bien fundamentadas que nada tienen que ver con locales de freidora y productos congelados.
Aspectos a mejorar
A pesar de las numerosas valoraciones positivas, existen algunas áreas de mejora señaladas por clientes. La atención al cliente ha recibido críticas puntuales en varias reseñas, donde algunos comensales han experimentado tratos poco cordiales por parte de determinados empleados. Este aspecto resulta fundamental para el éxito de cualquier negocio de restauración.
En cuanto a la calidad de algunos platos, algún cliente ha mencionado que ciertas elaboraciones fritas presentaban sabores mezclados por el aceite, indicando la necesidad de revisar procesos de fritura. También se ha señalado algún caso de tapa fría durante una ruta de tapas, algo que puede afectar la percepción de calidad.
Los precios de determinados productos específicos, como hamburguesas o ciertas combinaciones, han sido considerados elevados por algunos visitantes, especialmente cuando se comparan con la sencillez del local.
Bar Pekin representa una opción sólida para quienes buscan comida casera, tapas tradicionales y platos típicos de la cocina catalana en la zona de Olot y Sant Cristòfol les Fonts. Su ambiente familiar, la calidad de elaboraciones como las pilotilles o los callos, y la amabilidad de sus propietarios compensan las pequeñas deficiencias señaladas. La relación calidad-precio resulta adecuada para el tipo de cocina que ofrece, aunque conviene tener en cuenta que se trata de un bar de barrio con encanto, no de un restaurante gourmet.