Restaurante El Racó d’En Binu
AtrásEl Restaurante El Racó d’En Binu, ubicado en la Avinguda de Puig i Cadafalch, 14 de Argentona, Barcelona, es uno de esos establecimientos gastronómicos que parecen desafiar el paso del tiempo. Con más de 56 años de historia, este restaurante se ha convertido en un referente ineludible para quienes buscan experimentar la alta cocina clásica francesa en su expresión más pura y auténtica, sin concessiones a tendencias modernas ni modas pasajeras.
Al frente del establecimiento se encuentran Francesc Fortí, responsable de la cocina, y Francina Suriñach, al mando de la sala. Ambos, con edades avanzadas pero manteniendo una energía admirable, han logrado preservar durante décadas una propuesta culinaria que/remonta directamente a la escuela de Escoffier y la nouvelle cuisine de los años setenta. De hecho, El Racó d’En Binu ostenta el mérito histórico de haber sido el primer restaurante del país en obtener dos estrellas Michelin en 1979, un logro que resonó con fuerza en el panorama gastronómico catalán y español de la época.
Una propuesta gastronómica única
La carta de este restaurante se distingue por su fiel dedicación a la cocina francesa tradicional, con toques evidentes de la tradición catalana. Entre los platos más representativos se encuentran los icónicos erizos de mar, preparados de maneras que hoy resulta prácticamente imposible encontrar en otros establecimientos. La lubina a la papillote con salsa riche es otra de las preparaciones emblemáticas que definen el estilo de la casa, cocida al vapor en su envoltorio de papel y servida con una salsa rica y generosa. El Filete Francesc, un solomillo de ternera cocinado con maestría, se deshace en la boca y ha sido alabado por numerosos comensales como uno de los mejores platos de carne que se pueden degustar.
El menú degustación, disponible alrededor de los 99 euros sin bebida, representa la mejor manera de adentrarse en la propuesta del chef. Este recorrido gastronómico suele incluir entrantes como la esqueixada de langostinos, el foie de la casa, el flan de escalivada o los mencionados erizos. Como platos principales destacan el pescado en papillote y la carne, mientras que los postres cierran la experiencia con elaboraciones como el soufflé de naranja glacé, un postre helado absolutamente reconocible y que ha sido descrito por muchos clientes como una auténtica obra maestra de la pastelería clásica. También merece mención especial el pastel de frutas con hojaldre artesanal, elaborado de manera totalmente casera.
El ambiente y la experiencia
Quien visita El Racó d’En Binu por primera vez se encuentra con un espacio que parece haberse detenido en el tiempo. La decoración, el mobiliario y hasta la indumentaria del personal evocan inequívocamente los años setenta, creando una atmósfera que ha sido definida por numerosos clientes como un auténtico viaje en el tiempo. El comedor, presidido por una chimenea central, transmite una elegancia rústica y sobria que complementa perfectamente la propuesta culinaria. Es un lugar ideal para nostálgicos de la buena mesa y para quienes aprecian la autenticidad por encima de los artificios visuales.
El servicio de sala es otro de los pilares del restaurante. Los camareros son descritos como profesionales, atentos y discretos, aunque algunos clientes han señalado que certainas veces la experiencia puede variar dependiendo del salón donde se siente el comensal. En cualquier caso, la atención personalizada y el trato familiar que caracteriza a este establecimiento no deixa indiferente a nadie.
Puntos a favor y aspectos a considerar
Entre los aspectos más destacados por los comensales se encuentran la calidad excepcional de la materia prima, el dominio absoluto de las técnicas clásicas de cocina, la generosidad de las raciones en muchos platos y el ambiente único e irrepetible que ofrece el establecimiento. El hojaldre artesanal de la casa es otro de los elementos que recibe elogios constantes, al igual que los postres, considerados entre los mejores de la región.
Sin embargo, es necesario señalar algunos puntos que han generado opiniones menos favorables. El precio del restaurante es elevado, situándose en un nivel de precio 4 sobre 4, con menús que superan los 90-99 euros por persona y platos a la carta que pueden alcanzar los 30-40 euros. Algunos visitantes han manifestado que certainos platos no están a la altura de lo esperado, mencionando raciones pequeñas o preparaciones que no cumplieron sus expectativas, especialmente en el caso de ciertos platos de carne o pescados. Otros aspectos mencionados incluyen la posibilidad de experimentar cierta lentitud en el servicio en determinadas ocasiones, así como una decoración y un estilo de cocina que, inevitablemente, refleja su época y puede resultar anticuado para paladares contemporáneos.
También es importante tener en cuenta que el restaurante tiene un horario limitado, abriendo únicamente de miércoles a domingo en horario de almuerzo, y permaneciendo cerrado los lunes y martes. Por ello, se recomienda encarecidamente realizar reserva telefónica con antelación.
¿Para quién es este restaurante?
El Racó d’En Binu es un restaurante dirigido a comensales que aprecian la cocina tradicional de autor, que valoran la historia gastronómica y que buscan experiencias culinarias diferentes a lo que ofrece la restauración convencional. No es un restaurante para quienes buscan cocina de vanguardia, presentaciones minimalistas al estilo actual ni experiencias «instagrameables». Es, por encima de todo, un lugar para amantes de la buena mesa, para quienes disfrutan con los sabores clásicos y para quienes quieran probar una forma de cocinar que, lamentablemente, se ha vuelto cada vez más escasa en el panorama gastronómico actual.
En definitiva, El Racó d’En Binu representa una cápsula del tiempo de la alta cocina que merece ser conocida y valorada. Su compromiso con la autenticidad, la tradición y el oficio culinario lo convierten en un establecimiento singular en el contexto gastronómico catalán y español. Visitarlo es, en cierto modo, hacer un acto de justicia con una forma de entender la gastronomía que, aunque menos mediática que otras tendencias actuales, conserva un valor inmenso por su riqueza, su historia y su autenticidad.