RavioXO
AtrásRavioXO es el restaurante de alta cocina del cocinero Dabiz Muñoz situado dentro del espacio Gourmet Experience del centro comercial El Corte Inglés de la Plaza de Manuel Gómez-Moreno, en pleno barrio de Tetuán, Madrid. Concebido como un paso intermedio en la escalera creativa del chef entre StreetXO y DiverXO, este local propone una experiencia gastronómica que combina la cocina fusión hispano-italo-asiática con un servicio ágil y un formato pensado para compartir entre varios comensales.
El restaurante ocupa un espacio singular en la última planta del complejo comercial. La decoración apuesta por la penumbra, con focos que iluminan directamente las mesas y una iluminación ambiental muy baja que recuerda más a un local nocturno que a un salón clásico de restaurantes de alta gama. La música suena con fuerza, lo que genera una atmósfera vibrante pero, en opinión de varios visitantes, puede dificultar la comprensión de las explicaciones que el personal de sala realiza sobre cada plato al servirlo. La cocina abierta queda a la vista, lo que permite contemplar de cerca los pases y añadir un componente teatral al recorrido culinario.
El teléfono de reservas es el 917 64 89 92 y la web oficial es ravioxo.com. El horario es continuado desde las 13:00 hasta la 1:00 de la madrugada, todos los días de la semana. El local admite reservas online y, según comentan distintos comensales, la política habitual exige los datos de tarjeta y un cargo por persona en caso de no asistencia, un aspecto a tener en cuenta antes de formalizar la visita.
La propuesta gastronómica
La carta de RavioXO gira en torno al concepto de «pequeño bocado»: raciones cortas pensadas para probar muchas elaboraciones diferentes en una misma visita. La cocina de Dabiz Muñoz se mueve con soltura entre la tradición española, la cocina italiana y los ingredientes y técnicas asiáticas, dando lugar a combinaciones inesperadas que en buena parte funcionan con brillantez.
Entre los platos más elogiados por quienes han pasado por sus mesas se encuentran el cocido Hong Kong Madriz, una reinterpretación del clásico castellano con guiños orientales que se ha convertido en una de las firmas de la casa; el rape, preparado al wok o a la brasa con salsas que varían según la versión; la pasta de la resaca, una carbonara con matices asiáticos que despierta opiniones divididas pero suele sorprender; la arrabiata chinesca; la sopa Wantun, de la que varios clientes destacan su intensidad; las gyozas italianas rellenas de guisos como el de vaca madurada con cecina y trufa; la costilla agridulce con gambas y piña; el centollo Willy Fog con salsa chilli crab; y los rollitos criollos suflados con chorizo de Joselito. También aparecen con frecuencia el pan con guacamole y salsa picante, las donas chinas esponjosas y un rape con fideos secos que ha generado muy buenas críticas.
La sobremesa está protagonizada por el pastel fluido de chocolate blanco y yemas, considerado por una buena parte de los visitantes como el mejor postre que han probado nunca y la razón más repetida para regresar. La tarta fluida se sirve tibia en el centro, con una crema que fluye al cortarla, y admite pedir más de una por persona. Junto a él destacan el flan chino, el eclair de los bosques con shiitakes, setas y caramelo salado, y el flan de gofre con palomitas de yogur nitrogenadas, propuestas que confirman el carácter creativo del apartado dulce.
La oferta de cócteles también forma parte de la identidad del lugar. Entre los más recordados figuran el pisco sour, el cóctel de melón con jamón, un Bellini Albino y un cóctel de umami con cúrcuma que ha generado muy buena impresión. Algunos clientes, no obstante, consideran que los cócteles están dimensionados a un precio elevado en relación con lo que aportan.
Servicio y atención
El equipo de sala es uno de los puntos fuertes del restaurante. Los camareros explican cada pase con detalle, sugieren combinaciones y muestran una actitud cercana sin perder la profesionalidad. Varios comensales han destacado por su nombre a miembros del equipo como Elías, Jia, Leonor, Natalia, Dani, Ricardo o Rebeca, lo que refleja un nivel de implicación personal fuera de lo habitual. En celebraciones especiales —cumpleaños, aniversarios— el restaurante acostumbra a tener detalles como velas, algodones de azúcar con caramelo o incluso un cuaderno con la receta de algún plato, gestos muy valorados por los homenajeados.
Como elementos a mejorar, algunos visitantes mencionan esperas prolongadas al inicio del servicio, un ritmo demasiado rápido entre pases que no permite saborear bien cada plato y cierta inconsistencia cuando el local está lleno. La música alta, ya citada, es una queja recurrente: impide seguir con claridad la narrativa de cada elaboración.
Precio y relación calidad-precio
RavioXO se sitúa en un nivel de precio alto, con nivel 4 según la clasificación habitual de los restaurantes. El menú degustación ronda los 150-165 euros por persona —algunas referencias mencionan incluso 160 euros en sus últimas actualizaciones— mientras que la opción a la carta suele moverse en torno a los 90-100 euros por comensal sin incluir bebida, pudiendo ascender a cifras superiores dependiendo de los platos elegidos y los cócteles pedidos. Las raciones son pequeñas, algo coherente con el formato de pequeños bocados pero que puede sorprender a quienes busquen una comida más contundente.
Para una pareja que quiera comer a la carta y compartir, una velada típica se sitúa en el entorno de los 250 euros con vino o cócteles. La sensación general entre quienes repiten es que se paga por la creatividad, la técnica, el servicio y la experiencia global, más que por la cantidad de comida en el plato.
Aspectos prácticos a tener en cuenta
El restaurante no dispone de baños propios: los aseos se encuentran en la zona común del centro comercial, lo que obliga a salir del local y, según el día, puede implicar colas. Esta es la queja más repetida junto con el precio, porque rompe la inmersión en mitad del recorrido gastronómico.
El menú degustación debe pedirse por mesa completa, no es posible mezclar menú y carta entre los comensales de una misma reserva. Los palillos y cubiertos que se utilizan durante el servicio son reutilizables y no se entregan al cliente al finalizar, un pequeño detalle que algunos echan en falta.
Existe también una zona de terraza dentro del propio Gourmet Experience con una carta más informal y precios algo más contenidos, pensada para quienes quieran acercarse a la cocina de Dabiz Muñoz sin la intensidad ni el desembolso del salón principal. Funciona sin necesidad de reserva y en horario continuado, lo que la convierte en una alternativa interesante para una visita más relajada.
Veredicto
RavioXO cumple con lo que promete: una propuesta original, arriesgada y técnicamente impecable en la mayoría de sus elaboraciones, con un servicio atento y un ambiente diferenciador dentro del circuito de restaurantes de Madrid. El pastel fluido, el cocido Hong Kong Madriz y el rape figuran entre los argumentos más sólidos para reservar. Como contrapartida, el precio elevado, las raciones escasas, la dependencia de los baños del centro comercial y un volumen musical alto son factores que conviene valorar antes de decidirse.
¿Merece la pena? Quienes buscan una experiencia distinta, están dispuestos a pagar por creatividad y no les importa un local con estética de club nocturno encontrarán aquí uno de los planes gastronómicos más singulares de la capital. Para una ocasión especial —aniversario, cumpleaños, celebración— el restaurante responde con detalles memorables. Para una visita casual, conviene tener claro que la cuenta final será alta y que la sensación de saciedad depende más del número de pases que de la cantidad servida en cada uno.