Inicio / Restaurantes / El Ermitaño Restaurante
El Ermitaño Restaurante

El Ermitaño Restaurante

Atrás
Arrabal Huerta de los Salados, 49600 Benavente, Zamora, España
Restaurante Restaurante de alta cocina
9.2 (8970 reseñas)

El Ermitaño Restaurante es un establecimiento gastronómico ubicado en el Arrabal Huerta de los Salados de Benavente, Zamora, que se ha consolidado como una referencia imprescindible en la provincia para los amantes de la buena cocina. Se trata de un edificio centenario que alberga una bodega y un restaurante refinado donde se conjugan las tradiciones culinarias castellanas con toques de cocina de autor, todo ello elaborado con productos de temporada de primera calidad. Dispone de varios comedores, cada uno con personalidad propia, y una espaciosa buhardilla donde los comensales pueden prolongar la experiencia tomando un café, una copa o una infusión tras la comida.

En cuanto a su propuesta culinaria, este restaurante con estrella Michelin ofrece una carta que varía según la temporada, permitiendo a los clientes elegir entre platos fijos que son auténticos clásicos de la casa y elaboracionesales que aprovechan los mejores ingredientes de cada momento. Una de las grandes fortalezas del Ermitaño es la flexibilidad de sus menús degustación, ya que el cliente puede diseñar su propio recorrido gastronómico seleccionando entrantes, platos principales y postres de la carta, adaptando así la experiencia a sus preferencias individuales. Entre los platos más destacados por los comensales se encuentran los canutillos de cecina con hígado de pato y membrillo, las mollejas con alcachofas, el lechazo asado al horno de leña, el potro asado, las carrilleras de Angus, el tartar de presa ibérica, el risotto de colmenillas con ibéricos, la pasta casera fresca con huevo y papada, y los nems de pollo de corral, además de un bacalao con manitas que ha conquistado a numerosos visitantes. Los postres también reciben elogios constantes, con propuestas como la torrija, el hojaldre relleno de crema de avellanas con helado de chocolate, el chocolate con cacahuete y miel, y sorprendentes composiciones de tomate con requesón, albahaca y especias que evocan los sabores del otoño.

El servicio de sala es otro de los pilares fundamentales de este restaurante. Los clientes destacan repetidamente la profesionalidad, cercanía y atención personalizada del equipo, que siempre está pendiente de explicar cada plato, ofrecer recomendaciones de maridaje y asegurarse de que la experiencia sea satisfactoria. El sumiller, mención especial en múltiples reseñas, cuenta con una formación excelente y una carta de vinos amplísima, con opciones nacionales e internacionales, manzanillas, olorosos, finos y una cuidada selección de licores y orujo. El chef Pedro Mario se deja ver frecuentemente por las mesas, interactuando con los comensales y relatando con entusiasmo las elaboraciones de cada plato, un detalle que los visitantes valoran enormemente y que contribuye a crear una experiencia única y memorable.

Las instalaciones del Ermitaño merecen un apartado propio. El edificio, lleno de encanto rústico pero con toques de elegancia, dispone de amplios jardines donde los clientes pueden disfrutar de una copa antes de la comida, huertos propios con aromáticas, y una pequeña ermita que puede visitarse. La buhardilla, accesible tras la comida, ofrece un ambiente relajado ideal para el café o la sobremesa. En cuanto al acceso, el establecimiento cuenta con amplio aparcamiento gratuito, algo muy valorado por quienes lo visitan en vehículo propio. El restaurante también ofrece la posibilidad de celebrar eventos privados, incluyendo bodas, con espacios específicos que disponen de zonas ajardinadas con encanto.

No todo es completamente favorable en la experiencia del Ermitaño. Algunos comensales han señalado que los precios son elevados para ciertos platos, y que la cantidad de algunas elaboraciones puede resultar escasa en comparación con lo que se paga. Varios visitantes han echado en falta una mayor flexibilidad en la configuración del menú degustación, ya que en ocasiones toda la mesa debe elegir los mismos platos. También hay reseñas que apuntan a que algunos platos específicos, como el lechazo en determinadas ocasiones o el rodaballo, no siempre alcanzan el nivel esperado, y que ciertos acompañamientos como el pimentón en el cordero pueden no maridar bien con todos los gustos. Un par de visitantes mencionaron sentirse ligeramente decepcionados con ciertos aspectos del servicio, aunque estas opiniones son minoritarias frente al volumen abrumador de reseñas positivas.

En términos de horarios, el restaurante abre de martes a domingo, con horarios de almuerzo de 12:30 a 18:00 y servicio de cena los viernes y sábados hasta las 23:30. Es altamente recomendable reservar con antelación, especialmente para fines de semana o fechas señaladas, ya que la demanda es constante. El establecimiento dispone de acceso para sillas de ruedas y también ofrece servicio de brunch. Para contactar directamente o realizar una reserva, el teléfono es el 980 63 22 13 y su web oficial es www.elermitano.com.

El Ermitaño Restaurante representa una de las opciones gastronómicas más destacadas de Zamora y de la ruta entre Galicia y Madrid, ofreciendo una experiencia que va más allá de la simple comida. Su combinación de cocina tradicional castellano-leonesa con técnicas de alta cocina, producto de excelente calidad, ambiente acogedor y servicio impecable lo convierten en un destino ideal para celebraciones, ocasiones especiales o simplemente para quienes buscan disfrutar de la gastronomía a un nivel superior. Las únicas consideraciones a tener en cuenta son que se trata de un establecimiento de precio elevado, que su ubicación periférica requiere desplazamiento y que es indispensable reservar con antelación para garantizar mesa.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos