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Restaurante Jardin De Oro

Restaurante Jardin De Oro

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Av. 25 de Abril, 61, 38430 Icod de los Vinos, Santa Cruz de Tenerife, España
Restaurante Restaurante chino
7.4 (670 reseñas)

El Restaurante Jardín De Oro se encuentra ubicado en la Avenida 25 de Abril, número 61, en el municipio de Icod de los Vinos, al norte de Tenerife. Este establecimiento, especializado en comida china, lleva años funcionando como una de las opciones gastronómicas asiáticas de la zona, ofreciendo tanto servicio en mesa como comida para llevar y reparto a domicilio. Con un número de teléfono accesible (922 81 06 51) y horarios que abarcan tanto la comida como la cena, el restaurante intenta cubrir las necesidades de sus clientes durante la mayor parte de la semana, aunque permanece cerrado los martes.

Horario y servicios disponibles

El restaurante abre sus puertas de lunes a domingo en dos turnos: de 12:00 a 16:00 y de 18:30 a 23:55. Esta distribución horaria permite a los comensales disfrutar de sus platos tanto al mediodía como por la noche. Entre los servicios que ofrece destacan el servicio de mesa, la posibilidad de realizar pedidos para recoger en el local, el reparto a domicilio y las reservas anticipadas. Además, el establecimiento cuenta con licencia para servir cerveza y vino, lo que complementa la experiencia gastronómica para quienes desean acompañar sus comidas con alguna bebida alcohólica.

Lo positivo del restaurante

A pesar de las numerosas críticas negativas, hay aspectos que algunos clientes han valorado de manera positiva. Varios comensales han destacado que ciertos platos de la carta tienen buen sabor, especialmente la ternera con curry, la sopa de pollo con champiñones y el pollo a la salsa de limón. Estas preparaciones han recibido comentarios favorables de quienes las han probado, mencionando que están bien condimentadas y tienen un sabor auténtico.

El precio del restaurante se sitúa en un nivel moderado, y algunos clientes han señalado que la relación calidad-precio puede ser aceptable en determinadas circunstancias. El buffet libre, que en su momento estuvo disponible por aproximadamente 13-15 euros por persona, fue especialmente bien recibido por quienes buscan variedad y cantidad a un coste contenido. Varios usuarios han mencionado que, considerando que incluye bebidas y que se puede comer hasta saciarse, resultaba una opción interesante para familias o grupos.

En cuanto al ambiente, algunos visitantes han descrito el local como limpio, tranquilo y elegante. La música asiática de fondo y la decoración han sido señaladas como elementos que crean una atmósfera agradable para cenar. Varios clientes también han destacado la amabilidad de ciertos empleados, mencionando nombres como Álvaro, Pey o simplemente «la chica que atiende» como personas que proporcionaron un servicio atento y servicial.

El servicio a domicilio ha sido rapidísimo según algunos usuarios, especialmente aquellos que llevan años pidiendo al restaurante y han visto mejoras en este aspecto. Varios comensales han señalado que, cuando el pedido llega correctamente y a tiempo, la experiencia es satisfactoria.

Las sombras del Jardín De Oro

Sin embargo, la realidad de este restaurante presenta serias sombras que no pueden ignorarse. La mayoría de las reseñas negativas se centran en varios problemas recurrentes que afectan tanto a la calidad de la comida como al servicio.

Uno de los problemas más mencionados es la cantidad insuficiente de los platos. Numerosos clientes se quejan de que las raciones son pequeñas, escasas y no justifican los precios cobrados. Varios usuarios han reportado que los tuppers llegaban a medio llenar, que el arroz tres delicias era más bien «arroz picado», que las gambas del extra eran apenas unos trocitos y que los ingredientes principales brillaban por su ausencia. Un cliente llegó a recibir una cebolla entera dentro de su pedido, lo cual resulta difícil de entender como práctica culinaria.

La calidad de los ingredientes también ha sido cuestionada de manera reiterada. Varias personas han descrito la textura del pollo como «horrible», «a medio hacer» o directamente «repugnante», comparándola con gelatina o grasa. La ternera ha sido descrita como «asquerosa», «dura» y con una «baba rarísima». Hay reseñas que sugieren que la carne no parecía ser de buena calidad y que los fideos con ternera parecían «plástico con un animal de procedencia dudosa». La frescura también ha sido puesta en entredicho, con comentarios sobre gambas que sabían a pescado de hace una semana o productos rancios.

El servicio a domicilio, paradójicamente, ha sido fuente de numerosas frustraciones. Los tiempos de espera superan con frecuencia la hora, llegando casos a más de una hora y cuarto. Hay clientes que han tenido que llamar para preguntar por el estado de su pedido porque no recibían noticias. Los errores en los pedidos también son comunes: comida equivocada, falta de palillos, ausencia de la típica bolsita de pan de gambas que suelen regalar otros establecimientos. Un cliente mencionó que le trajeron la comida a la dirección incorrecta y cuando intentó resolver el problema, fue dejado en espera durante tres minutos sin receivejar disculpas.

Otro aspecto preocupante que aparece en varias reseñas es la higiene del establecimiento. Un cliente mencionó textualmente: «si ven esa cocina les aseguro que no lo vuelven a pisar», sugiriendo condiciones cuestionables en las áreas de preparación de alimentos. Aunque no se aportan pruebas fotográficas de esto, la frecuencia con la que aparece este tipo de comentario genera cierta alarma.

Las condiciones laborales del restaurante también han sido objeto de críticas severas. Varios usuarios han señalado la presencia de menores de edad atendiendo el local, algunos de ellos aparentemente muy pequeños, trabajando hasta tarde en la noche. Un cliente describió haber visto a una niña de aproximadamente 5-6 años traer los postres, y mencionó que no vio a ningún adulto atender el establecimiento durante toda la cena. Otro usuario indicó que las menores parecían «agotadas y deprimidas». Aunque el establecimiento tiene derecho a contratar personal, las descripciones de algunos clientes plantean interrogantes sobre las condiciones y horarios de estos trabajadores menores.

El trato del personal ha sido descrito como desganado, poco amable y, en algunos casos, directamente maleducado. Hay reseñas de clientes que fueron tratados con mala educación, a los que se les suspiraba cuando preguntaban por el menú y a los que se les metía prisa de «malas maneras». La falta de profesionalidad en la atención al cliente ha sido un punto flaco recurrente.

La evolución del restaurante

Varios clientes que llevan años visitando el restaurante han notado un cambio significativo en la calidad. Hay quien señala que «antes era el mejor chino donde había comido» y ahora se ha convertido en «uno normalito» o directamente «pésimo». Se sospecha que ha habido cambios de dueño o de cocinero, lo cual explicaría la inconsistencia en la calidad de los platos a lo largo del tiempo.

También se han reportado subidas de precios no comunicadas adecuadamente. Un cliente mencionó que el menú había subido 6 euros por persona sin estar actualizado en internet. Otros señalan que los precios no se ajustan a la calidad y cantidad que ofrecen, considerándolos una «estafa».

En cuanto a la variedad, el restaurante ofrece opciones de buffet y menú a la carta, pero algunos usuarios han indicado que ya no hay buffet libre, lo cual ha decepcionado a quienes lo visitaban específicamente por esa opción.

Consideraciones finales

El Restaurante Jardín De Oro presenta una imagen contradictoria. Por un lado, hay clientes que han tenido experiencias positivas, destacando ciertos platos sabrosos, precios accesibles y un ambiente agradable. Por otro lado, las críticas mayoritarias señalan problemas graves de calidad, cantidad, servicio y, en algunos casos, condiciones cuestionables de higiene y laboral.

Para quien desee probar el restaurante, es recomendable tenerlo en cuenta antes de decidir. Si se busca una opción de comida china en Icod de los Vinos, quizás valga la pena visitarlo en el local para verificar de primera mano la calidad actual, ya que las experiencias varían enormemente según la fecha de la visita y, presumiblemente, según el estado del restaurante en ese momento. Para pedidos de comida a domicilio, conviene tener en cuenta los posibles problemas de tiempos de espera y errores en los pedidos que otros clientes han experimentado.

En definitiva, el Jardín De Oro es un establecimiento que genera opiniones muy polarizadas y que requiere una evaluación cuidadosa antes de decidir si merece la pena ser visitado.

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