Sidrería Prida
AtrásEn el concejo de Nava, en el corazón de Asturias, se encuentra la Sidrería Prida, un establecimiento que combina la tradición sidrera de la región con una cocina casera que ha conquistado el paladar de propios y extraños. Ubicada en la calle la Colegiata número 12, esta sidrería se ha convertido en una parada obligatoria para quienes buscan experimentar la auténtica gastronomía asturiana sin renunciar a la calidad ni a precios razonables.
Lo primero que llama la atención de este restaurante es su filosofía de cocina tradicional. Los platos se elaboran con ingredientess locales y de temporada, siguiendo recetas que han pasado de generación en generación. La fabada, plato estrella de la casa, ha alcanzado reconocimientos internacionales al quedar terceros en el ranking de mejores fabadas del mundo en 2025, un dato que da buena cuenta del mimo con el que se prepara este plato de comida para llevar tradicional que enamora a quienes la prueban.
Platos destacados y propuesta gastronómica
La carta de Sidrería Prida ofrece una amplia variedad de opciones que satisfacen todos los gustos. Los cachopos merecen especial mención, especialmente el cachopo a la sidra, que fue finalista del campeonato del mundo de esta especialidad. Las críticas de los usuarios destacan tanto su sabor intenso como su elaboración cuidada, aunque algunos visitantes han señalado que la calidad puede variar según el día de la visita.
Entre los platos más valorados encontramos las fabes roxes, los escalopines al cabrales, las alcachofas a la marinera y las lentejas que, según relatan algunos comensales, se sirven directamente en fuente para que cada uno se sirva a su gusto. Los chipirones a la plancha, las croquetas de cecina y queso, y las raciones variadas de chorizo a la sidra completan una oferta que conjugua perfectamente la tradición con la variedad.
Los postres caseros constituyen otro de los puntos fuertes del establecimiento. La torrija caramelizada recibe elogios constantes, al igual que el arroz con leche y la tarta de chocolate, aunque algunos visitantes han expresado su decepción con determinados dulces cuando no son elaborados en el propio establecimiento.
La sidra como protagonista
Estaríamos ante una sidrería incompleta si no hablásemos de su selección de sidras. Prida ofrece sidras de reconocido prestigio como Trabanco, Algelon, Orizon, la DOP Novalin y la ganadora Roza, entre otras. El escanciado tradicional es toda una experiencia, con empleados que explican y enseñan la postura correcta para disfrutar de esta bebida emblemática. La sidra de Nava adquiere en este local un protagonismo especial, regada con la tradición que merece.
Para quienes prefieren otras bebidas, el establecimiento dispone de vino, cerveza y refrescos, aunque algunos clientes han echado en falta marcas concretas como Coca-Cola o Fanta, encontrando únicamente Pepsi y Kas.
Relación calidad-precio y opciones de menú
Uno de los aspectos más celebrados de Sidrería Prida es su extraordinaria relación calidad-precio. El menú del día, que incluye entrante, primer plato, segundo plato, postre, pan y bebida, se ofrece a precios que rondan los 12 euros, cantidad generosa y bien presentada. En el pasado se han ofrecido menús por incluso 9 euros con tres platos, bebida y café, una oferta difícil de superar en la zona.
El establecimiento también ofrece menú de fin de semana con opciones especiales, así como carta completa para quienes prefieran elegir a la carta. Hay que destacar la atención a personas celíacas, ya que cuentan con pan sin gluten de buena calidad y opciones aptas para este colectivo, algo que no siempre es fácil encontrar en cafeterías y bares tradicionales.
Instalaciones y servicio
La sidrería dispone de un salón interior donde se respira el ambiente de las sidrerías tradicionales, así como una terraza exterior perfecta para disfrutar de la comida al aire libre. El parking gratuito ubicado junto al establecimiento facilita el acceso en coche, un detalle prácticos para quienes visiten la zona.
El personal recibe valoraciones mayoritariamente positivas, destacando su amabilidad y cercanía. Iván, según varios reseñadores, destaca por su capacidad para explicar los productos y guiar a los clientes en la experiencia sidrera. No obstante, algunas voces critican que el servicio puede deteriorarse cuando el local está muy lleno, y hay quejas puntuales sobre la actitud de ciertos empleados hacia determinados pedidos o situaciones.
Aspectos a mejorar
A pesar de las muchas positivas, Sidrería Prida presenta algunos aspectos que podrían optimizar. Varios usuarios señalan que el local necesitaría una actualización en su decoración y ambiente interior, que no estaría al nivel de la calidad de su cocina. Otros mencionan que el pan se sirve automáticamente sin preguntar, incluyéndose en el precio aunque no se solicite, una práctica que genera confusión en algunos comensales.
Los tiempos de espera pueden extenderse durante las horas puntas, superando incluso la hora para recibir el segundo plato. Algunos platos de carta han recibido críticas por su ejecución, como el arroz con bogavante, cuyo precio no las expectativas o ciertos guisos que algunos consideran excesivamente salados.
También hay reseñas que mencionan precios algo elevados en determinadas raciones o en la sidra para llevar, sugiriendo posibles recargos por ser turistas, aunque estas opiniones son minoritarias.
Horario y reservas
La Sidrería Prida abre sus puertas de miércoles a domingo, con un horario extenso que permite disfrutar de su cocina desde las nueve de la mañana hasta la madrugada. Los lunes ofrece servicio matutino hasta las cuatro y media de la tarde, permaneciendo cerrada los martes. Es recomendable reservar especialmente durante fines de semana y festivos, dado el éxito del establecimiento y la alta demanda que experimenta.
En definitiva, Sidrería Prida representa una opción sólida para quienes buscan comida tradicional asturiana en un ambiente de sidrería authentic. Sus puntos fuertes radican en la calidad de platos como la fabada, el cachopo y los postres caseros, combinados con una sidra de calidad y precios accesibles. Los aspectos a mejorar se centran principalmente en la uniformidad del servicio durante horas puntas y la actualización de las instalaciones interiores. Una visita a Nava no estaría completa sin probar la propuesta gastronómica de este establecimiento que, a pesar de sus imperfecciones, mantiene el espíritu de la cocina casera que caracteriza a los mejores restaurantes de Asturias.