Restaurante Mirador Embalse Alfilorios
AtrásEl Restaurante Mirador Embalse Alfilorios se encuentra ubicado en el pequeño pueblo de Argame, en el concejo de Morcín, Asturias. Este establecimiento destaca por su privilegiada situación a escasos metros del embalse que le da nombre, ofreciendo a sus comensales unas vistas ininterrumpidas de la Sierra del Aramo, el legendario Angliru y el Monsacro. La ubicación, en plena naturaleza y rodeado de montañas, lo convierte en un destino ideal para quienes buscan huir del bullicio de la ciudad y disfrutar de una experiencia gastronómica en un entorno tranquilo y relajante.
Lo primero que llama la atención de este restaurante es su compromiso con la comida casera tradicional. Todos los platos se preparan diariamente utilizando productos de la tierra y recetas heredadas de la cocina asturiana. Entre las opciones más destacadas del menú encontramos la célebre fabada Asturiana, preparada con fabes de La Granja y embutidos de primera calidad, el pote Asturiano con sus characteristic fabes y compango, el codillo estofado, la carne guisada con patatas, el picadillo y platos de temporada como la caldereta de cabrito. Los postres caseros merecen mención especial: el arroz con leche, los frixuelos rellenos de diversos ingredientes, la tarta de queso y otras elaboraciones artesanales que cierran cualquier comida con broche de oro.
El establecimiento funciona con un sistema de menú cerrado que ofrece tres opciones de primero, tres de segundo y tres postres, con precios que rondan los 20-25 euros por persona aproximadamente. Esta fórmula, aunque limitada en variedad, garantiza que cada plato esté elaborado con esmero y productos frescos. Además, el restaurante demuestra flexibilidad con sus clientes, adaptándose a necesidades dietéticas particulares: quien avise con antelación puede solicitar opciones vegetarianas, veganas o sin gluten.
La terraza exterior constituye uno de los mayores atractivos del local, permitiendo comer o cenar mientras se contemplan las impresionantes vistas del embalse y las montañas circundantes. Esta zona al aire libre resulta especialmente apreciada durante los días soleados y se ha convertido en el lugar favorito de muchos comensales. El interior del restaurante también dispone de amplios ventanales que permiten disfrutar del paisaje incluso desde el comedor. Hay que señalar que el establecimiento cuenta con espacio suficiente para aparcar unos diez vehículos y acepta mascotas, facilitando las visitas de familias completas.
El trato dispensado por las responsables del local, principalmente Yolanda, es generalmente descrito como cercano, familiar y muy atento. Numerosos reseñadores destacan sentirse como en casa desde el momento en que cruzan la puerta, elogian la amabilidad y el cariño con el que se prepara cada plato. Este ambiente familiar se extiende al servicio, que aunque no sigue el ritmo de un restaurante convencional con servicio de mesa formal, compensa con dedicación y personalización.
Sin embargo, no todo es positivo en esta propuesta. Entre las debilidades señaladas por algunos clientes destaca la falta de transparencia en cuanto a precios. Al no existir carta visible con tarifas, los comensales desconocen el coste hasta el momento de pagar, lo que genera desconfianza en ciertos visitantes. Algunos han criticado que los precios les parecieron elevados para lo que es un menú del día tradicional, especialmente considerando que la zona es rural.
Otro aspecto problematico es la organización del servicio. Varias reseñas mencionan tiempos de espera prolongados, situaciones donde los clientes se sintieron desatendidos o errores en la facturación. La ausencia de datáfono para pagos con tarjeta también ha generado incomodidad, aunque las responsables achacan esta limitación a la falta de cobertura de internet en la zona rural, algo que esperan solventar cuando llegue la fibra óptica a Argame.
La limpieza ha sido objeto de críticas puntuales, con mención específica a cristales sucios que impiden disfrutar plenamente de las vistas y zonas exteriores descuidadas en determinadas ocasiones. Estos aspectos, aunque no generalizados, han empañado experiencias individuales.
Respecto al horario, conviene contactar previamente por teléfono (717 16 80 00) para confirmar la apertura, ya que varios visitantes han sorprendido con el local cerrado a pesar de lo indicado en plataformas digitales. El restaurante ofrece servicio de reservas, comida para llevar y acepta tanto almuerzo como cena.
En definitiva, el Restaurante Mirador Embalse Alfilorios representa una opción a considerar para quienes buscan saborear gastronomía Asturiana auténtica en un marco natural incomparable. Sus puntos fuertes son evidentes: cocina casera bien ejecutada, entorno privilegiado y trato familiar. No obstante, aspectos como la comunicación de precios, la organización del servicio y el mantenimiento de las instalaciones podrían mejorar para ofrecer una experiencia más consistente. Quien visite este restaurante debe ir con expectativas claras: no es un local convencional de servicio impecable, sino un negocio familiar que apostilla la calidad de su cocina con unas vistas que difícilmente se encuentran en otros establecimientos de la zona.