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Restaurante Casa Toni

Restaurante Casa Toni

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C. Carlos Marx, 18, Centro, 33207 Gijón, Asturias, España
Parrilla Restaurante Restaurante asturiano
8.4 (4906 reseñas)

Restaurante Casa Toni es una sidrería y parrilla de toda la vida ubicada en la Calle Carlos Marx número 18, en el centro de Gijón, Asturias. Con décadas de trayectoria a sus espaldas, este local se ha consolidado como uno de los restaurantes en Gijón más reconocibles del barrio, atrayendo tanto a vecinos habituales como a visitantes que buscan degustar la comida asturiana más auténtica sin rascarse demasiado el bolsillo. Su seña de identidad combina una cocina casera de cuchara, una parrilla a la vista y una barra de ladrillo donde se sirven pinchos y culines de sidra escanciados al momento.

Uno de los grandes atractivos de Casa Toni es, sin duda, su relación calidad-precio. El menú del día ronda los 14 euros entre semana y los 20-22 euros los fines de semana, e incluye tres platos (primer plato, segundo y postre) más pan y bebida. Para quienes prefieran comer de carta, las raciones son generosas y los precios se mantienen en una franja muy competitiva: las costillas a la parrilla se mueven en torno a los 13 euros, el criollo con patatas ronda los 5 euros y el chorizo a la parrilla se sirve por aproximadamente la misma cifra. La parrillada mixta, pensada para compartir entre tres y cuatro personas, ronda los 35 euros, una opción ideal para grupos.

La oferta gastronómica es fiel a la tradición asturiana. Entre los platos más demandados por los clientes destacan el cachopo —especialmente el de cecina—, las costillas crujientes a la brasa, el entrecot, los escalopines al cabrales, el pastel de cabracho, los chipirones afogados y la morcilla matachana. La cocina de cuchara también tiene un papel protagonista: la fabes pintes, la fabada, la sopa de marisco y la sopa de pescado cosechan elogios constantes. Para abrir boca, la ensaladilla rusa, las patatas alioli, las croquetas de jamón y los pimientos del padrón son apuestas seguras.

Los postres caseros merecen mención aparte: la tarta de la abuela, la tarta de queso, las natillas, el arroz con leche y el flan con nata son algunos de los reclamos más repetidos en las valoraciones de los comensales. Eso sí, conviene tener en cuenta que, según señalan algunos usuarios, no todos los postres son elaborados en el local, ya que únicamente las natillas y el flan parecen ser 100% caseros.

Otro de los pilares de Casa Toni es la sidra. El local ofrece varios palos de distintas marcas y, como no podía ser de otra forma en una buena sidrería, el escanciado se realiza en la propia mesa, convirtiendo cada servicio en una pequeña demostración que muchos visitantes noveles agradecen y recuerdan. El chimichurri casero que acompaña a las carnes a la parrilla es otro de los pequeños grandes detalles que diferencian a este bar de la competencia.

El servicio es uno de los aspectos más elogiados y, al mismo tiempo, uno de los más comentados. Camareros como Rafael, Gabriel, Mauro, Nil o Dani aparecen mencionados una y otra vez por su trato cercano, su profesionalidad y su capacidad para asesorar al cliente sobre las cantidades (algo especialmente útil viendo el tamaño de las raciones). La atención al cliente suele ser rápida y atenta, y hay quien destaca que el propio personal recomienda no pedir de más, evitando que sobre comida. No obstante, en horas punta y fines de semana el ritmo se ralentiza, y ha habido alguna queja puntual sobre miembros concretos del equipo o sobre la sensación de que se «invita» a terminar antes de la hora de cierre, ya que el horario oficial cierra a medianoche.

El ambiente es otro de sus puntos fuertes: se respira un aire de sidrería clásica con su barra de ladrillo a la vista, comedor interior y una terraza amplia al otro lado de la calle, ideal para los días de buen tiempo. Es un sitio familiar, donde se admiten niños y, según algunos usuarios, perros en la zona exterior. La terraza se llena con facilidad en verano y se convierte en un punto animado de tapeo y poteo. Eso sí, hay un detalle importante: el menú del día solo se sirve en el salón interior, por lo que quienes opten por la terraza deberán elegir de carta. Además, no se admiten mascotas dentro del local.

En el debe hay que apuntar ciertos deslices que conviene conocer antes de decidir la visita. El local es pequeño y, cuando se llena —algo habitual los fines de semana—, el nivel de ruido sube considerablemente, dificultando la conversación. También se han reportado algunas irregularidades en la calidad de ciertos platos en momentos puntuales: pulpo recalentado y reseco, zamburiñas con textura chiclosa, chipirones mal limpiados o demasiado fritos, calamares duros, merluza que no parecía fresca o un cachopo seco y con un empanado excesivamente grueso para su precio. Aunque se trata de casos aislados y no generalizados, son aspectos a tener en cuenta.

Otro punto crítico es la reserva: dado que cuenta con un aforo limitado y mucha clientela fija, especialmente los sábados y durante fechas señaladas como San Juan o las Fiestas de los Fuegos, es muy recomendable llamar por teléfono (985 34 32 83) o acercarse con tiempo para asegurarse sitio. El local acepta reservas y, según relatan algunos usuarios, en más de una ocasión el equipo ha hecho verdaderos esfuerzos por encontrar una mesa a clientes sin reserva, algo que habla bien de la implicación del personal.

Para quienes prefieran disfrutar de la comida en casa, Casa Toni también ofrece servicio de comida para llevar, tanto del menú como de los platos de carta, incluyendo las famosas costillas, el criollo o la matachana. Esta opción es muy valorada por quienes viven en los alrededores y quieren degustar sus elaboraciones sin esperar mesa.

En cuanto a la accesibilidad, el local cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, lo que facilita la visita a personas con movilidad reducida. En los alrededores hay bastante sitio para aparcar, aunque la zona es de estacionamiento regulado, por lo que conviene tener monedas a mano o utilizar las zonas libres cercanas.

El horario es otro de los puntos a planificar: abre de 11:00 a 24:00 de lunes a domingo, con descanso los martes y miércoles, días en los que permanece cerrado. Así, los días perfectos para visitarlo son de jueves a lunes, adaptándose tanto a comidas como a cenas.

En definitiva, el Restaurante Casa Toni es una sidrería de barrio con alma, donde la parrilla, la cocina casera y la sidra escanciada se mantienen firmes frente al paso del tiempo. Sus puntos fuertes —precios ajustados, raciones abundantes, un servicio cercano y un producto bien trabajado— lo convierten en una apuesta segura para quien busque uno de los mejores restaurantes en Gijón donde comer como en casa. Sus puntos débiles —el ruido en horas punta, la limitación de espacio, alguna irregularidad ocasional en la cocina y un horario reducido a mitad de semana— son los típicos de un negocio con mucha demanda y aforo limitado. Si decides acercarte, reserva, pide la parrilla y, sobre todo, déjate guiar por el camarero: acertarás seguro.

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