La Xagarda
AtrásUbicado en la carretera general de Póo, una pequeña localidad costera perteneciente al municipio de Llanes en Asturias, el restaurante La Xagarda se ha consolidado como una referencia gastronómica para propios y visitantes que recorren esta zona del Oriente de Asturias. Con una trayectoria de años ofreciendo cocina tradicional asturiana, este establecimiento se distingue por su compromiso con los sabores auténticos y las raciones generosas que caracterizan a los mejores mesones y sidrerías de la región.
El horario continuo de La Xagarda, abriendo sus puertas desde las 8:30 horas hasta las 23:00, permite a los clientes disfrutar de su cocina en prácticamente cualquier momento del día, ya sea para un almuerzo, una cena tardía o incluso una parada para desayunar. Esta amplitud horaria resulta especialmente conveniente para los turistas que recorren las playas cercanas de la zona, como la célebre Playa de Gulpiyuri, y buscan un lugar donde repostar fuerzas con comida de calidad.
La cocina tradicional asturiana como protagonista
El punto fuerte de La Xagarda radica sin duda en su carta, donde los platos estrella de la gastronomía asturiana ocupan un lugar preeminente. Entre las opciones más valoradas por los comensales destacan los tradicionales cachopos, presentes en múltiples variedades: el clásico de jamón y queso, el de cecina con queso de cabra, el de setas y cebolla caramelizada, y el de pimientos del piquillo, entre otros. Los visitantes coinciden en señalar que estas preparaciones destacan por su generoso tamaño, ideal para compartir entre dos o tres personas, y por el punto crujiente de su empanado que acompaña a carnes de notable calidad.
Otro de los platos que cosechan elogios constantes es la fabada asturiana, preparaba con fabes de la tierra y un compango bien equilibrado, resultando en un plato reconfortante que representa a la perfección la esencia de la cocina del norte. Las zamburiñas a la plancha, los chipirones, las almejas y los revueltos de setas, gulas y gambas conforman una oferta de entrantes y primeros platos que no defrauda, mientras que especialidades como el chorizo a la sidra, el pulpo a la brasa o la cazuela marinera satisfacen a quienes buscan sabores más contundentes.
Mención especial merecen las croquetas de cabrales, un aperitivo que muchos clientes definen como imprescindible, combinando la cremosidad de la bechamel con el carácter fuerte del famoso queso azul asturiano. El pastel de cabracho y los rollos de bonito completan una propuesta de mariscos y pescado que demuestra el buen hacer de la cocina en el tratamiento de los productos del Cantábrico.
Postres caseros: un final memorable
Uno de los aspectos más celebrados por quienes visitan La Xagarda es su sección de postres. La tarta de queso, preparada de forma casera y servida en raciones generosas que pueden satisfacer a varias personas, se ha ganado una reputación excepcional entre los comensales. A diferencia de las tartas cremosas horneadas, la de este restaurante presenta una textura que recuerda al flan, suave y con un sabor intenso que ha conquistado a numerosos visitantes. El arroz con leche, casero y de textura perfecta, y la tarta de la abuela completan una oferta de dulces que invita a terminar la comida con otra experiencia gastronómica de alto nivel.
Instalaciones y ambiente
El restaurante cuenta con diferentes espacios para disfrutar de la comida: un comedor interior con mesas dispuestas de forma cómoda, una terraza cubierta acristalada que protege del viento y las inclemencias del tiempo, y una terraza al aire libre con sombrillas donde manyクライアントsperiencen una experiencia más directa con el entorno. Esta variedad de espacios permite adaptar la experiencia según las preferencias del cliente y las condiciones meteorológicas del momento.
La amplitud del local, con capacidad para numerosos comensales, resulta fundamental dado el volumen de clientes que atrae, especialmente durante la temporada alta de verano y los fines de semana. El ambiente que se respira es el propio de un mesón típicoste con raíces en la tradiciónsidreira de Asturias, donde prima la convivialidad y el disfrute de la buena mesa sobre artificios decorativos.
Aspectos a considerar antes de visitar
Una de las particularidades más significativas de La Xagarda es que no acepta reservas, un detalle que genera colas frecuentes, sobre todo en temporada alta y horarios de mayor demanda. Los clientes habituales recomiendan llegar con tiempo o en horarios menos concurridos para asegurar mesa sin largas esperas. Mientras se aguarda turno, existe la posibilidad de tomar algo en la barra o en la terraza exterior del bar asociado al restaurante, una solución práctica que hace más llevadero el tiempo de espera.
Respecto al servicio, las opiniones son mayoritariamente positivas, destacando la amabilidad, simpatía y rapidez del personal. Sin embargo, algunos visitantes han señalado que durante periods de alta ocupación el servicio puede volverse más lento, algo comprensible dado el volumen de que gestiona el establecimiento. También se ha mencionado en alguna ocasión que la música puede estar a un volumen elevado, lo cual puede resultar molesto para quienes buscan un ambiente más tranquilo.
En cuanto al aparcamiento, las opciones en los alrededores son limitadas, por lo que es recomendable llegar con algo de antelación para encontrar estacionamiento. Por otro lado, el restaurante no ofrece opciones vegetarianas específicas en su carta, un aspecto a tener en cuenta para grupos con necesidades dietéticas particulares. Algunos clientes también han señalado que los baños pueden resultar pequeños para la capacidad del local.
Relación calidad-precio y recomendaciones
La relación calidad-precio de La Xagarda es consistentemente alabada por los comensales. Las raciones abundantes, los ingredientes de calidad y unos precios razonables para la zona turística en la que se encuentra configuran una propuesta difícil de igualar. Muchos visitantes señalan que salen del restaurante plenamente satisfechos, habiendo disfrutado de una comida copiosa y deliciosa sin que el coste resulte excesivo.
Para aprovechar al máximo la experiencia, se recomienda ir con hambre, ya que las raciones son generosas y los platos combinados resultan especialmente contundentes. El personal, conocedor de esta realidad, no duda en advertir a los clientes cuando el pedido puede resultar excesivo, un gesto que muchos agradecen y que evidencia un trato orientado a la satisfacción del comensal más que a maximizar el ticket medio.
En definitiva, La Xagarda en Póo representa una opción sól para quienes buscan disfrutar de la auténtica comida tradicional asturiana en un ambiente sincero y acogedor. Sus puntos fuertes -cachopos generosos, postres caseros memorables, buena atención y precios justos- compensan las particularidades derivadas de su política de no reservas. Si se visita la zona de Llanes, una parada en este restaurante resulta prácticamente obligatoria para los amantes de la buena gastronomía del norte.