Ca’Suso
AtrásCa’Suso es uno de los restaurantes en Oviedo que mejor representa la cocina asturiana contemporánea, un local pequeño donde la tradición se reencontró con la técnica de autor y donde cada visita se convierte en una experiencia gastronómica difícil de olvidar. Situado en la Calle Marqués de Gastañaga número 13, en pleno centro de Oviedo, este establecimiento dirigido por los hermanos Feito —Vicente en sala e Iván en los fogones— se ha consolidado como una parada obligada para quienes buscan alta cocina en Asturias sin tener que salir de la ciudad.
El local cuenta con un aforo muy reducido, apenas una quincena de mesas dispuestas con mantelería blanca y una decoración cuidada que transmite calidez. Este ambiente íntimo, recogido y tranquilo es uno de sus grandes atractivos, pero también implica una realidad que todo cliente debe conocer: es imprescindible reservar con antelación, especialmente los fines de semana y en fechas señaladas. El teléfono de contacto es el 985 22 82 32 y también disponen de reserva online a través de su página web.
El horario de apertura es limitado y conviene planificar la visita: cierra los domingos y los lunes, abre de martes a sábado en horario de comida de 13:30 a 15:30, y de miércoles a sábado también en horario de cena de 21:00 a 23:00. Se trata, por tanto, de un restaurante pensado para ocasiones especiales o para quienes valoran una cocina pausada, no un bar ni una cafetería al uso. No dispone de servicio de comida para llevar ni de delivery, ya que la experiencia está pensada para disfrutarse en sala.
En cuanto a la oferta gastronómica, Ca’Suso trabaja con producto local y de temporada, reinterpretando los clásicos asturianos con un punto de creatividad muy personal. El plato más emblemático y reconocible son las famosas croquetas líquidas de queso La Peral, un bocado que se come de un solo golpe para que estalle en el paladar y que se ha convertido en la seña de identidad del local. Muchos clientes lo definen como motivo suficiente para repetir, aunque conviene saber que su textura extremadamente fundente puede sorprender a quienes esperan una croqueta convencional.
El otro gran protagonista de la carta es el rabo de vaca vieja, generalmente guisado durante largas horas y acompañado con setas shiitake o patatas. Es un plato que recibe elogios casi unánimes por su punto de cocción y su intensidad de sabor. También destacan los raviolis de centollo, con una fina lámina de pasta envolviendo una generosa cantidad de carne de centollo; la presa ibérica con guarniciones de temporada; y una cuidada selección de pescados frescos como merluza del pincho, lubina, bacalao confitado, pixín o golondrón de roca.
Los postres son otro de los puntos fuertes. La tarta de queso al horno se ha ganado el título de una de las mejores de Oviedo, con un centro cremoso que combina a la perfección con helado. El coulant de casadiella es otra creación original que homenajea al postre típico asturiano y que suele generar sorpresa por su reinterpretación. También merecen atención el pastel de cítricos con cardamomo o el arroz con leche.
El local ofrece dos modalidades de menú degustación: el gastronómico, con un precio que ronda los 50-70 euros por persona sin bebida, y el menú bistro en torno a los 35 euros, más accesible y con un formato ágil que incluye aperitivos, primer plato, principal, postre y dos copas de vino. Además, se puede comer a la carta eligiendo entre medias raciones, tercios de ración o raciones completas, una flexibilidad que el propio servicio recomienda adaptar según el hambre y las ganas de probar.
La carta de vinos está seleccionada personalmente por Vicente y cuenta con referencias interesantes, tanto de Asturias como de otras denominaciones de origen, con especial presencia de albariños y tintos de Ribera del Duero. El café y la bodega completan una oferta líquida a la altura de la cocina.
El servicio es, según la inmensa mayoría de los comensales, uno de los grandes valores del establecimiento. El equipo de sala, capitaneado por Vicente, destaca por su amabilidad, su conocimiento del producto y su capacidad para asesorar al cliente en la elección de platos y raciones. Los camareros explican cada preparación con detalle, tienen en cuenta alergias e intolerancias y están atentos a cada detalle sin resultar pesados. Muchos clientes habituales destacan también la amabilidad de Iván, el chef, que en ocasiones se acerca a las mesas para comentar sus creaciones.
Lo bueno de Ca’Suso
- Calidad excepcional del producto y de las elaboraciones, con materia prima asturiana de primer nivel.
- Cocina de autor que respeta la tradición sin caer en lo convencional, con platos creativos y bien ejecutados.
- Servicio cercano, profesional y muy bien informado, que asesora al comensal en cada paso.
- Platos emblemáticos como las croquetas líquidas, el rabo de vaca o la tarta de queso que justifican la visita.
- Flexibilidad en las raciones (medias, tercios) para adaptarse al apetito de cada cliente.
- Buena relación calidad-precio en comparación con otros restaurantes de gama similar, especialmente con el menú bistro.
- Ambiente tranquilo e íntimo, ideal para cenas especiales, celebraciones o encuentros gastronómicos.
- Carta de vinos cuidada y selección de destilados interesante.
Lo que debes tener en cuenta
- El precio se sitúa en un nivel medio-alto: aunque la calidad lo justifica, no es un restaurante para repetir a diario ni para presupuestos ajustados.
- El pan se cobra aparte y algunos comensales lo consideran caro en relación con el resto de la factura.
- Los tiempos entre plato y plato pueden alargarse más de lo esperado, especialmente en menús degustación, algo que puede no convenir a quienes tengan prisa.
- Las croquetas líquidas, al estar extremadamente calientes en su interior, exigen precaución al comerlas.
- No es un local apto para vegetarianos ni ofrece opciones de comida para llevar.
- El horario limitado y los días de descanso (lunes y domingo) obligan a planificar la visita con tiempo.
- En algunas ocasiones se han producido cambios de último momento en ingredientes de la carta sin avisar previamente, algo que conviene consultar al pedir.
- El aforo reducido y la elevada demanda hacen muy difícil conseguir mesa sin reserva, incluso entre semana.
En definitiva, Ca’Suso es una apuesta segura para quienes busquen una experiencia gastronómica seria en Oviedo, alejada del circuito de sidrerías turísticas y centrada en el producto, la técnica y el trato personalizado. No es el lugar ideal para una comida informal entre semana ni para quien busque comida para llevar o un ambiente de bar, pero sí para celebrar una ocasión especial, disfrutar de la cocina asturiana con un giro contemporáneo o simplemente darse un homenaje gastronómico que justifica cada euro invertido. Si decides acercarte, no olvides reservar con antelación, preguntar por las sugerencias fuera de carta y dejarte guiar por el criterio del servicio: acertarás casi siempre.