Casa Rula

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Terienzu, 27, 33316 Selorio, Asturias, España
Bar Restaurante Restaurante asturiano
9 (4028 reseñas)

Casa Rula es un establecimiento gastronómico ubicado en el pequeño pueblo de Selorio, en el concejo de Villaviciosa, Asturias. Este local, que nació como un bar tradicional de pueblo, ha experimentado una notable transformación a lo largo de los años hasta convertirse en un referente de la restaurante de calidad en la zona costera oriental de Asturias. Su dirección, Terienzu 27, lo sitúa a escasos kilómetros de la célebre playa de Rodiles, lo que le confiere una ubicación privilegiada para quienes buscan disfrutar de buena cocina tras una jornada playera.

El horario de Casa Rula abarca dos servicios diarios, de 13:00 a 15:30 y de 21:00 a 22:30, permaneciendo cerrado los jueves. Esta información resulta práctica para planificar cualquier visita, aunque numerosos comensales coinciden en que es altamente recomendable reservar mesa con antelación, especialmente durante temporada alta y fines de semana, ya que el local suele completar su capacidad con rapidez.

La filosofía culinaria de Casa Rula se fundamenta en tres pilares esenciales: el producto de primera calidad, las recetas tradicionales y la cercanía geográfica. Los ingredientes proceden fundamentalmente de proveedores locales y de temporada, lo que garantiza tanto la frescura como el apoyo al comercio de la zona. La cocina, que utiliza notamment leña como elemento de elaboración, busca recuperar sabores auténticos sin artificios, combinando lo casero con un toque moderno que respeta la tradición gastronómica asturiana.

Entre los platos más valorados por los clientes destacan varias elaboraciones que se han convertido en auténticos clásicos del establecimiento. El arroz con berberechos recibe elogiosgeneralizados por su sabor intenso y su elaboración cuidada. El revuelto de navajas también suscita comentarios entusiastas, incluso entre quienes no son habituales de este tipo de preparaciones. La ñocla, guisada con una salsa que incluye un sutil punto de picante, aparece repetidamente en las reseñas como una experiencia culinaria imprescindible. El rollo de bonito, el pulpo a la brasa y las croquetas de diversos ingredientes (cecina, sepia, jamón) completan una carta que combina marisco fresco, carnes de calidad y preparaciones que varían según la disponibilidad estacional.

Los postres merecen mención especial en Casa Rula. La torrija, servida con helado de arroz con leche, acumula reseñas que la califican como extraordinaria, hasta el punto de que varios visitantes la consideran la mejor que han probado nunca. La leche frita, la tarta tatin, el coulant de chocolate y el arroz con leche también aparecen entre las opciones más solicitadas para cerrar la comida de forma satisfactoria.

La bodega del establecimiento constituye otro de sus puntos fuertes. El propietario, Andrés, es descrito por múltiples reseñas como un apasionado del vino con conocimientos extraordinarios sobre selección y maridaje. La carta de vinos incluye opciones menos convencionales, cuidadosamente elegidas, y el servicio incluye explicaciones detalladas sobre cada botella, su uva, procedencia y características. Esta dedicación al mundo del vino ha convertido a Casa Rula en un destino atractivo también para quienes buscan una experiencia enológica de calidad.

El espacio físico del local presenta varias zonas diferenciadas que ofrecen experiencias distintas. El interior conserva el encanto del antiguo bar de pueblo, con una atmósfera más íntima. El porche acristalado proporciona una luminosidad natural muy apreciada, especialmente en días soleados. Sin embargo, es la zona del jardín bajo los árboles la que genera mayor entusiasmo entre los visitantes, quienes la describen como un lugar ideal para prolongar la comida en un entorno tranquilo y natural. Algunos comentarios señalan que esta zona exterior podría beneficiarse de mejor iluminación nocturna para crear un ambiente más atractivo durante las cenas.

La política del establecimiento respecto a mascotas ha sido recibida positivamente por varios visitantes, quienes agradecen poder acudir con sus perros. También dispone de parking con puntos de recarga para vehículos eléctricos, un detalle moderno que demuestra la adaptación del local a las necesidades contemporáneas.

No obstante, la experiencia en Casa Rula presenta también aspectos que generan opiniones divididas. El precio constituye el más frecuente de ellos. Aunque múltiples reseñas lo consideran ajustado teniendo en cuenta la calidad del producto, otros clientes lo califican como elevado, especialmente considerando la ubicación rural del establecimiento y comparándolo con opciones cercanas. Las raciones, diseñadas para compartir al estilo de tapas, han recibido comentarios encontrados: mientras algunos las consideran generosas, otros las tachan de escasas para el precio.

Otro punto de fricción lo representa el tema de las sidras. Asturias es tierra de sidra natural, y algunos visitantes expresan su desconcierto ante la ausencia de esta bebida típica, encontrando únicamente opciones de sidra de autor a precios considerados altos. Asimismo, el pan y el agua se cobran aparte, algo que no todos los clientes esperan y que ha generado sorpresas en la cuenta final.

El estilo de atención del propietario divide opiniones de forma más sutil pero significativa. Mientras la mayoría celebra sus explicaciones detalladas sobre cada plato, las recomendaciones personalizadas y su conocimiento enciclopédico de productos y vinos, algunos visitantes sienten que la experiencia puede resultar abrumadora para quienes prefieren una cena más convencional sin tanta interacción. La forma de servir, donde el establecimiento decide parcialmente el orden de los platos, también ha provocado incomprensión entre clientes acostumbrados a protocolos más tradicionales.

Los tiempos de espera constituyen otra área de mejora señalada por algunos comensales. Varias reseñas relatan esperas prolongadas, tanto para ser atendidos inicialmente como entre servicios, incluso en momentos de baja ocupación del local. Este aspecto resulta particularmente relevante para quienes buscan una comida rápida o tienen limitaciones de tiempo.

En términos generales, Casa Rula se presenta como un restaurante con personalidad propia, que ha logrado construir una identidad clara basada en la calidad del producto, la autenticidad de sus elaboraciones y un ambiente que combina lo tradicional con lo contemporáneo. Su evolución desde bar de pueblo hasta establecimiento gastronómico reconocido refleja una tendencia creciente en la hostelería rural española: la apuesta por el producto local y la cocina honesta como elementos diferenciadores. Para quienes valoran estos aspectos y buscan una experiencia culinaria genuina en el entorno natural de la costa asturiana, Casa Rula ofrece una propuesta que, pese a sus limitaciones, satisface las expectativas de la mayoría de quienes lo visitan.

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