Asador Sidrería El Monarca
AtrásEl Asador Sidrería El Monarca se encuentra ubicado en el barrio de Cangas de Arriba, en el número 22 de la calle que lleva a la zona alta del municipio de Cangas de Onís, Asturias. Este establecimiento, situado en una colina cercana a una iglesia, ofrece una propuesta gastronómica que combina la cocina tradicional asturiana con influencias de otras tradiciones culinarias, conformando una experiencia singular en el concejo.
El local funciona bajo un modelo de asador y sidrería, donde la carne asada a la parrilla ocupa un lugar protagonista, aunque su oferta abarca un espectro más amplio de platos típicos de la región. El horario es continuo, abriendo sus puertas todos los días de 12:00 a 17:00 y volviendo a hacerlo de 19:00 a 24:00, lo que permite tanto almuerzos como cenas. Para quienes deseen disfrutar de la comida en otro lugar, también ofrecen servicio de comida para llevar y admiten reservas, facilitando así la planificación de la visita.
Ambiente y ubicación
Uno de los aspectos más valorados por los visitantes es el ambiente tranquilo que se respira en el establecimiento. Al estar ubicado en la parte alta del pueblo, lejos del bullicio del centro histórico, El Monarca ofrece un entorno sosegado donde es posible comer sin las prisas ni las multitudes que caracterizan a otras zonas más turísticas de Cangas de Onís. La terraza exterior cuenta con espacio suficiente y, según varios comentarios, permite la estancia con mascotas, un detalle que no todas las opciones de restaurantes y bares de la zona contemplan. Además, disponen de un futbolín que aporta un toque lúdico al ambiente.
En cuanto a la accesibilidad, el local ofrece entrada adaptada para personas con movilidad reducida, y dispone de aparcamiento en las inmediaciones, un recurso valioso en una zona donde aparcar puede resultar complicado durante la temporada alta de turismo.
Propuesta gastronómica y relación calidad-precio
El menú del día oscila entre los 12 y los 16 euros aproximadamente, dependiendo del momento y de las condiciones, lo que posiciona al establecimiento en un nivel de precio accesible. A cambio, los comensales reciben raciones generosas y bien presentadas, elaboradas con productos de la tierra. Entre los platos más destacados por los usuarios encontramos la fabada asturiana, que califican como uno de sus puntos fuertes, las fabes con almejas, el cachopo y diversas preparaciones a la parrilla como el chuletón o el solomillo.
Los comentarios mencionan positivamente otros platos como los huevos rotos, el secreto ibérico, el arroz con bogavante, las carrilleras y los escalopines al cabrales. También se destaca la calidad de la sidra, los postres caseros como la tarta de la abuela, el flan de queso y el arroz con leche, así como detalles como el pan caliente que sirve con las comidas.
Es importante señalar que algunos visitantes han expresado dudas sobre la autenticidad de ciertos platos. El cachopo, considerado un icono de la gastronomía asturiana, ha generado opiniones divididas, ya que varios comensales indican que lo servido no era exactamente cachopo de ternera, sino lomo o carne de cerdo empanada. Este aspecto ha sido objeto de crítica por quienes esperan una elaboración más tradicional.
Puntos fuertes del Asador Sidrería El Monarca
Los aspectos positivos más recurrentes en las reseñas incluyen la amabilidad del personal, especialmente del propietario mayor, quien recibe elogios por su trato cercano y servicial. La relación calidad-precio es otro de los grandes atractivos, con menús abundantes a precios muy competitivos para la zona. La tranquilidad del entorno, la posibilidad de ir con perros a la terraza y la disponibilidad de aparcamiento cercana también son elementos valorados positivamente.
Además, el establecimiento ofrece la posibilidad de consumir bebidas y tapas sin necesidad de pedir menú completo, lo que lo convierte también en una opción interesante como bar para quienes simplemente busquen una consumición con buenas tapas artesanales.
Aspectos a considerar antes de visitar
No obstante, existen una serie de aspectos que merecen atención para evitar sorpresas desagradables. El servicio lento es la queja más repetida en las reseñas negativas. Según múltiples testimonios, el tiempo de espera entre platos puede extenderse considerablemente, y situaciones donde los comensales terminan de comer a las 17:00 habiendo comenzado a las 14:30 no son infrecuentes. Este problema parece derivarse de la limitación de personal, ya que el servicio suele depender únicamente del propietario y una o dos personas más.
Otro punto conflictivo es el sistema de pago: el establecimiento no acepta tarjetas de crédito, funcionando únicamente con efectivo o Bizum. Esto puede generar incomodidad en visitantes que no cuenten con dichas opciones.
También se han reportado inconsistencias en la calidad de ciertos platos dependiendo del día o de la visita. Algunos comensales han encontrado fabes duras o poco cocinadas, arroces sin suficiente sabor, zamburiñas crudas o carne recalentada. Estos problemas parecen estar relacionados con la gestión de la cocina durante momentos de alta demanda.
La ubicación apartada, aunque es un atractivo para quienes buscan tranquilidad, puede dificultar que los visitantes encuentren el local sin seguir indicaciones precisas. Varios comentarios mencionan que el establecimiento no siempre aparece con horarios actualizados en plataformas digitales, lo que ha llevado a algunos visitantes a llegar cuando estaba cerrado.
Por último, quienes tengan alergias alimentarias deben saber que la gestión de alérgenos no parece estar especialmente desarrollada, algo que ha generado situaciones problemáticas para comensales con restricciones dietéticas.
Horario y recomendaciones de visita
El establecimiento permanece abierto todos los días de la semana, con un horario partido que abarca tanto el almuerzo como la cena. Se recomienda reservar con antelación, especialmente durante fines de semana, puentes y temporada turística, ya que la capacidad es limitada y la demanda puede superar la oferta disponible.
Para aprovechar al máximo la experiencia, conviene tener paciencia con el servicio, llevar efectivo o Bizum para el pago, y comunicarse con claridad sobre cualquier preferencia alimentaria o expectativa sobre los platos.