RESTAURANTE-TABERNA LA CHIVA
AtrásRestaurante-Taberna La Chiva es un establecimiento gastronómico ubicado en el corazón de Montilla, en la provincia de Córdoba, concretamente en la calle San Francisco Solano número 42. Este local combina la esencia de una taberna tradicional andaluza con una propuesta culinaria moderna que ha conquistado tanto a vecinos de la zona como a visitantes que llegan a descubrir las bondades de esta localidad del sur de España. Con una calificación destacada en plataformas de reseñas y una trayectoria que se extiende durante más de una década, La Chiva se ha consolidado como una referencia ineludible para quienes buscan comer bien en Montilla, ya sea para una comida rápida en la barra, una comida en familia o una celebración especial.
El establecimiento cuenta con varias áreas que merecen ser destacadas. En la planta baja, los comensales pueden disfrutar de una barra de madera que evoca el ambiente auténtico de las tabernas clásicas, perfecta para disfrutar de unas tapas bien elaboradas accompanied by una cerveza fría o un vino de la tierra. El salón principal, situado en la parte superior, ofrece un espacio acogedor y tranquilo, ideal para comer sin prisas y sin los ruidos típicos de los locales más concurridos. Además, el restaurante dispone de una pequeña bodega en el sótano que alberga una cuidada selección de vinos, tanto tintos como de la denomination de origen Montilla-Moriles, lo que permite ofrecer a los clientes caldos de alta calidad a precios razonables. También existe un charmoso patio interior disponible en temporada, así como un salón privado llamado «La Sacristía» que resulta perfecto para reuniones pequeñas o celebraciones íntimas.
Uno de los mayores atractivos de Restaurante-Taberna La Chiva es su propuesta de menú del día, disponible entre semana por aproximadamente 15 euros. Esta opción incluye alrededor de cinco primeros platos y cinco segundos a elegir, bebida, pan y café o postre, lo que representa una relación calidad-precio excepcional según numerosos comensales. Los visitantes destacan que la variedad del menú es notable y que todos los platos están elaborados con productos de buena calidad, presentados con cuidado y buen sabor. Esta propuesta diaria convierte al local en una opción accesible para trabajadores, familias y grupos que buscan una comida completa sin gastar demasiado.
En cuanto a la carta, el restaurante ofrece una fusión interesante entre la cocina tradicional andaluza y toques de innovación moderna. Entre los platos más elogiados por los clientes se encuentran el flamenquín de rabo de toro, que ha recibido halagos generalizado y ha hecho cambiar de opinión a quienes no eran fans de este plato, el pulpo a la brasa considerado extraordinario por múltiples comensales, y las croquetas variadas que, aunque según algunos reviews son principalmente de jamón, resultan muy sabrosas y perfectas para compartir. También destacan las alcachofas confitadas con foie, el salmorejo (aunque algunos encuentran que puede estar demasiado cargado de ajo), las patatas bravas, los huevos con langostinos, el chuletón frisón y diversas propuestas de carne de buey. Los postres caseros como la leche frita flameada, el brownie de Baileys, el tocino de cielo y las tortas de camarones también reciben positives.
El servicio de vinos en La Chiva merece una mención especial. Gracias a su ubicación en tierra de viñedos y a la bodega subterránea, el restaurante ofrece una carta de vinos que incluye tanto referencias locales de Montilla-Moriles como otras denominaciones de origen de prestigio. Los clientes valoran especialmente el vino de la casa y las recomendaciones del personal, quienes en ocasiones explican con pasión los detalles de cada caldo. Some visitors mention that a complimentary copa of Pedro Ximénez would be a nice finishing touch, aunque no siempre se ofrece.
El trato del personal es generalmente uno de los puntos fuertes del establecimiento. Numerosos reviews destacan la amabilidad, profesionalidad y cercanía del equipo, mencionando especialmente a algunos miembros como Mari Ángeles y Antonio, quienes parecen ser parte de la familia propietaria. Los camareros son descritos como atentos, simpáticos y educados, aunque también hay reseñas que señalan inconsistencias en el servicio de ciertos empleados, con comentarios sobre actitudes poco amables en determinadas ocasiones.
Sin embargo, como todo establecimiento, Restaurante-Taberna La Chiva tiene áreas de mejora que merecen ser mencionadas para dar una visión completa. La lentitud del servicio es la queja más recurrente entre los comensales insatisfechos. Multiple reviews reportan tiempos de espera excesivos, tanto para que les tomen nota como para recibir los platos. Hay experiencias de esperas de hasta una hora y media o dos horas para completar una comida, incluso con el restaurante semivacío. Esta situación resulta frustrante para muchos clientes y es un aspecto que el establecimiento debería abordar para mejorar la experiencia global.
Otro punto conflictivo es la política de platos fuera de carta. Si bien algunos de estos platos especiales, como el flamenquín de rabo de toro, son altamente recomendados y forman parte de las mejores creaciones del chef, varios comensales han expresado su malestar por no recibir información sobre los precios antes de ordenar. Hay reports de facturas sorpresa que han alcanzado cantidades elevadas por porciones pequeñas, como 45 euros por una dorada a la sal o casi 30 euros por un trozo de pescado. Esta falta de transparencia en los precios de los platos fuera de carta ha generado decepciones y ha contribuido a percepciones negativas sobre la relación calidad-precio en ciertos casos.
En cuanto a la calidad de algunos platos específicos, las opiniones están divididas. Mientras que muchos elogian la frescura y el sabor de productos como el pulpo, el chuletón o las croquetas, otros reportan experiencias menos satisfactorias con las almejas (falta de frescura), las tortas de camarones (demasiada harina), el flamenquín de rabo de toro (alguno lo recomienda encarecidamente, otros no lo aconsejan) o las manitas de cerdo (escasas o falta de sal). También hay reseñas aisladas sobre productos que parecían estar caducados o con.
La accesibilidad del restaurante es otro punto a favor, ya que cuenta con entrada adaptada para personas con movilidad reducida, lo cual amplía su público potencial y demuestra consideración hacia todos los comensales.
Restaurante-Taberna La Chiva representa una opción sólida para quienes buscan un restaurante en Montilla donde disfrutar de cocina tradicional con toques modernos, buena carta de vinos y ambiente acogedor. Su menú del día ofrece una excelente relación calidad-precio, y platos como el flamenquín de rabo de toro o el pulpo a la brasa pueden convertirse en razones suficientes para visitarlo. No obstante, es recomendable preguntar por los precios de los platos fuera de carta antes de pedir y tener paciencia con el servicio, especialmente en horarios de mucha demanda. Para grupos grandes, el salón del sótano o el privado «La Sacristía» son opciones ideales, mientras que para una comida informal la barra ofrece la experiencia auténtica de una taberna andaluza. Con una calificación que supera el notable y más de 470 reseñas, La Chiva continúa siendo un referente gastronómico en la zona que merece ser considerado tanto por residentes como por turistas que visiten Montilla.