Cazorla
AtrásCazorla es una taberna andaluza ubicada en el corazón del barrio de Salamanca, en la Calle del Gral. Pardiñas número 80 de Madrid. Este establecimiento Gastronómico representa fielmente la esencia de la cocina tradicional del sur de España, ofreciendo una experiencia culinaria que transporta a los comensales directamente a las tierras andaluzas sin necesidad de abandonar la capital.
Con una trayectoria que ha consolidado una clientela fiel a lo largo de los años, Cazorla se ha convertido en referencia ineludible para quienes buscan auténticas tapas españolas y platos tradicionales preparados con productos de primera calidad. El local, decorado con típica azulejería y grandes barriles que funcionan como mesas, crea un ambiente acogedor que evoca las cantinas andaluzas de toda la vida.
La carta de Cazorla destaca por su enfoque en productos frescos del mar y elaboraciones caseras que respetan las recetas tradicionales. Entre los platos más valorados por los clientes se encuentran el pescaíto frito, presentado con ese dorado crujiente que solo se consegue con aceite limpio y producto fresco, el salmorejo cordobes, los boquerones en vinagre y las gambas al ajillo. También merecen especial mención el pulpo a la plancha, las coquinas, los chipirones y el cazón en adobo, que según varios comensales se encuentra entre los mejores de Madrid.
Para los amantes de la carne a la brasa, el establecimiento ofrece solomillo y entrecot de ternera que han recibido elogios constantes, así como chuletas de cordero y alcachofas con jamón y huevo, otro de los platos signature de la casa. Las raciones son generosas, y el hecho de que ofrezcan medias raciones permite a los clientes probar una mayor variedad de elaboraciones sin que el presupuesto se dispare.
Uno de los aspectos más valorados por los visitantes es la política de incluir tapas gratuitas con cada consumición. En una ciudad donde esta práctica se ha vuelto cada vez más rara, Cazorla mantiene la tradición, sirviendo pequeñas pero sabrosas elaboraciones junto a cañas, cervezas o vino. Las cañas, tiradas con maestría según destacan varios reseñadores, son de Mahou yходят perfectamente ejecutadas. Además, ofrecen chupitos de cortesía en determinadas ocasiones, lo que añade un toque de generosidad muy apreciado.
En cuanto a los postres, la tarta de queso casera se lleva todas las alabanzas, junto con los tradicionales piononos de Granada y el bienmesabe. Estos dulces manuales complementan perfectamente una comida donde los fogones trabajan con dedicación para ofrecer elaboraciones sin florituras pero llenas de sabor.
El servicio en Cazorla merece capítulo aparte. Miembros del personal como Alberto, Javier, Ricardo (Richi), Luis Fernando y Josefina son mencionados repetidamente en las reseñas por su trato cercano, profesional y siempre atento. Los clientes destacan que estos Camareros transmiten una energía positiva que convierte cada visita en una experiencia memorable. Como comenta un reseñador, encontrar Camareros de la vieja escuela con esa chispa que contagia a los demás es cada vez más difícil, y en Cazorla todavía se mantiene.
La atención es rápida considering el volumen de negocio del local, y el personal está siempre pendiente de que los vasos nunca se vacíen y de que cada plato salga en su momento óptimo. Esta dedicación del equipo humano ha sido determinante para que muchos clientes repitan visita tras visita, convirtiendo el restaurante en su sitio de referencia en Madrid.
Es importante mencionar que el local tiene mesas altas y zona de barra, siendo relativamente compacto. Esto implica que en horas punta puede haber cierta aglomeración y algo de ruido ambiente, algo que no siempre resulta cómodo para quienes buscan una cena tranquila. Sin embargo, esta limitación espacial es parte del encanto del establecimiento, que mantiene ese ambiente de taberna animada donde la conversación y el bullicio forman parte de la experiencia.
La reserva anticipada es altamente recomendable, especialmente si se planea visitar en grupo o durante el fin de semana. El local se llena con frecuencia, y mientras algunos clientes han reportado problemas con la gestión de reservas en contadas ocasiones, la mayoría coincide en que es mejor asegurar mesa con tiempo para evitar decepciones. Un cliente habitual señala que antes no hacía falta reservar, pero el éxito del establecimiento ha hecho que ahora sea prácticamente obligatorio.
En términos de relación calidad-precio, Cazorla ofrece una propuesta equilibrada. Los precios no son los más bajos del barrio, pero están justificados por la calidad del producto y las cantidades generosas de las raciones. Varios comensales indican que por aproximadamente 35-40 euros por persona se puede disfrutar de una cena-tapeo de considerable calidad, incluyendo bebida y varias elaboraciones.
El horario del establecimiento es amplio: de lunes a sábado abre desde las 12:00 hasta las 16:30 en horario de mediodía, y vuelve a abrir de 20:00 a 24:00 para las cenas. Los domingos solo abre en horario de almuerzo. Esta distribución horaria permite adapterse a diferentes momentos del día, ya sea para un almuerzo de trabajo, una comida familiar o una cena con amigos.
Entre los aspectos mejorables que algunos clientes han señalado se encuentran el hecho de que certain platos pueden resultar algo salados según un reseñador, que el aceite de la freidora podría cambiarse con más frecuencia según otra opinión, y que el ambiente en horas punta puede resultar demasiado bullicioso para algunos gustos. También hay referencias a experiencias donde el trato en la barra no fue todo lo cordial que cabría esperar, aunque son casos aislados que contrastan con la mayoría absoluta de opiniones positivas.
Para quienes busquen comer takeaway o comida para llevar, sería recomendable contactar directamente con el establecimiento, ya que la información disponible se centra principalmente en el servicio de mesa. No obstante, dado el estilo de cocina basado en frituras y elaboraciones que se disfrutan mejor recién hechas, el servicio en el propio local es probablemente la mejor forma de apreciar la propuesta gastronómica de Cazorla.
La bodega cuenta con una selección de vinos del sur que maridan perfectamente con la oferta culinaria, especialmente tintos de la tierra y blancos frescos de Andalucía. También hay opciones de vermú y licores tradicionales que complementan el repertorio de bebidas.
En definitiva, Cazorla representa una opción sólida para quienes buscan una experiencia gastronómica auténtica en Madrid. Con su combinación de cocina tradicional andaluza, trato cercano del personal, generosas raciones y ambiente acogedor, este establecimiento ha sabido mantener su relevancia en un sector tan competitivo como la hostelería madrileña. Ya sea para una cañita con tapas, una comida de trabajo o una cena con amigos, Cazorla ofrece una propuesta que cumple con creces las expectativas de quienes valoran la gastronomía de siempre.
Horario de Cazorla
De lunes a sábado: 12:00–16:30 y 20:00–24:00
Domingos: 12:00–16:30
Teléfono de contacto: 914 02 24 58