Restaurante Casa Royo
AtrásRestaurante Casa Royo se ha consolidado como una de las referencias gastronómica en las afueras de Zaragoza, concretamente en el Camino del Tomillar, una ubicación estratégica a pie de la carretera de Logroño que lo convierte en parada obligada para quienes transitan por la A-2. Este restaurante familiar aragonés atesora una larga trayectoria ligada a la tradición de las carnes a la brasa, aunque desde hace un tiempo funciona bajo una nueva gerencia que ha generado opiniones divididas entre los clientes más asiduos. Quienes busquen un establecimiento donde degustar la cocina más auténtica de la región encontrarán aquí una propuesta sólida, con productos locales y recetas de toda la vida que definen la identidad de los restaurantes aragoneses de referencia.
La cocina de Casa Royo gira principalmente en torno a la brasa, siendo el ternasco a la brasa su plato estrella y su principal seña de identidad. Las chuletas de cordero, el chuletón, el entrecot, el solomillo y otras carnes se elaboran enparrilla con mimo, alcanzando niveles de excelencia reconocidos por propios y extraños. Acompañan a las carnes entrantes clásicos de la gastronomía regional como la ensalada ilustrada, las migas al pastor, la morcilla, el chorizo, la longaniza o la panceta, todos ellos productos muy valorados por la clientela. Entre los platos destacados por los comensales figuran también las lentejas, el jarrete con patatas a lo pobre, la butifarra, la ventresca, el pulpo a la brasa, las lechecillas y las madejas, todos cocinados con materia prima de calidad.
Uno de los grandes atractivos del local son sus patatas fritas caseras, que numerosos visitantes califican como uno de los acompañamientos más logrados de la zona, crujientes por fuera y tiernas por dentro. En cuanto a los postres, la oferta incluye opciones tradicionales como la tarta de queso, el arroz con leche, las natillas, la torrija, la tarta Sacher, el coulant y la cuajada con miel. La carta se completa con arroces, fideuá, pimientos rellenos, berenjenas y otras elaboraciones que dan variedad al menú, aunque conviene tener en cuenta que algunos platos específicos requieren encargo previo con al menos un par de días de antelación.
El local destaca por sus dimensiones, con varios salones espaciosos capaces de acomodar grupos numerosos y eventos familiares, así como una terraza amplia y agradable, ideal para los meses de buen tiempo. Dispone de un parking privado gratuito, una ventaja considerable tratándose de un restaurante a las afueras de la ciudad. La accesibilidad para personas con movilidad reducida está garantizada, y el ambiente general resulta acogedor, aunque en horas punta el nivel de ruido puede resultar elevado, lo que dificulta la conversación en mesa. La decoración mantiene un estilo clásico y funcional, con salones bien climatizados y una estética cálida que invita a la reunión familiar.
El horario del establecimiento es bastante amplio, abriendo de lunes a jueves y domingo en horario de 8:00 a 17:00 horas, mientras que viernes y sábado amplía su servicio hasta la cena con franja de 20:00 a 24:00. Este horario continuo lo hace apto tanto para desayunos y almuerzos como para cenas de fin de semana, cubriendo prácticamente toda la demanda de un bar o cafetería tradicional. El teléfono de contacto es el 976 34 10 09 y acepta reservas a través de su sitio web oficial restaurantecasaroyo.com, aunque algunos usuarios han reportado incidencias con la gestión de las reservas en fines de semana y festivos, cuando la demanda se dispara.
En cuanto a la relación calidad-precio, el menú del día se sitúa en una franja muy competitiva, alrededor de los 11,80 a 15 euros, lo que lo convierte en una opción atractiva para comidas de diario. La cuenta media a la carta suele rondar los 30 euros por persona con entrante, principal, postre, vino y café, un precio razonable para la calidad ofrecida. Sin embargo, algunos comensales han notado un incremento en los precios tras el cambio de gerencia y una reducción en el tamaño de algunas raciones, especialmente las costillas de ternasco, que en ocasiones llegan escasas y con más hueso que carne.
El servicio es uno de los aspectos que más divide a la clientela. Por un lado, existen experiencias muy positivas con un equipo atento, profesional y eficaz, capaz de dar de comer a cientos de personas en eventos como el Día del Pilar con resultados sorprendentes. Por otro lado, abundan las quejas sobre tiempos de espera excesivos, camareras con escaso trato profesional, platos olvidados, comandas mal gestionadas y escasa atención a las reclamaciones. En días de alta afluencia, los retrasos pueden ser considerables, con esperas superiores a los 30 minutos para tomar nota o recibir bebidas, y diferencias de hasta 20 minutos entre los segundos platos de una misma mesa. Esta irregularidad en la atención sugiere que la experiencia puede variar significativamente según el día y la suerte con el personal asignado.
Entre los puntos débiles también se mencionan algunos aspectos relacionados con la calidad de los productos. Tras el cambio de propietarios, ciertos platos clásicos como las patatas fritas, el ternasco, los riñones o las croquetas han perdido parte de su esencia, y varios clientes habituales coinciden en que nada tiene que ver con la Casa Royo de antes. También se reportan problemas con la temperatura de la terraza acristalada en invierno, donde el frío se hace notar, y en verano, donde el calor puede resultar agobiante. La política de cobrar productos como el pan con gluten aparte o no descontar el pan común cuando se solicita sin gluten ha generado cierta controversia.
En definitiva, Restaurante Casa Royo sigue siendo una opción sólida para disfrutar de la comida tradicional aragonesa en Zaragoza, especialmente recomendable para quienes busquen carnes a la brasa de calidad y un ambiente familiar. La nueva gerencia parece haber mantenido la esencia del local, aunque con altibajos que conviene conocer. Para aprovechar al máximo la visita, es recomendable llegar temprano entre semana, reservar con antelación los fines de semana y, si se es cliente habitual, no dudar en comunicar cualquier incidencia al responsable de sala. La comida para llevar también está disponible para quienes prefieran degustar sus especialidades en casa, incluyendo opciones como cocido o raciones individuales que han sorprendido gratamente a más de uno.