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Los Xarmientos. Parrilla Aragonesa.

Los Xarmientos. Parrilla Aragonesa.

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C. de Espoz y Mina, 25, Casco Antiguo, 50003 Zaragoza, España
Parrilla Restaurante
9.2 (5776 reseñas)

Cuando hablamos de la oferta de restaurantes en Zaragoza y de la escena de bares y cafeterías del Casco Antiguo, pocas direcciones resumen tan bien la cocina aragonesa como Los Xarmientos. Parrilla Aragonesa. Situado en la calle Espoz y Mina, número 25, este restaurante especializado en la brasa más auténtica lleva años atrayendo tanto a zaragozanos como a turistas que quieren degustar los platos más representativos de la gastronomía aragonesa en un ambiente cálido y cercano. Si buscas materia prima de la tierra bien trabajada, esta es una opción a tener muy en cuenta, aunque conviene conocer de antemano qué ofrece y en qué condiciones.

Un local con dos ambientes bien diferenciados

El restaurante cuenta con dos plantas. La principal exhibe una decoración cuidada, con mesas individuales y para grupos, en un espacio moderno pero acogedor. La inferior, conocida como la bodega, dispone de un ambiente más rústico con techos y puertas de madera, ideal para cenas de grupo, comidas de empresa o encuentros familiares. Algunos clientes han comentado que la bodega puede presentar cierta sensación de humedad al llegar, algo que se disipa con el encendido del aire acondicionado, por lo que conviene tenerlo en cuenta al elegir mesa. El local no dispone de terraza exterior, por lo que la velada se desarrolla íntegramente en el interior. El acceso está adaptado para personas con movilidad reducida, aunque la planta inferior cuenta con escalones.

La oferta gastronómica: brasa y producto local

La carta de Los Xarmientos se articula en torno a tres opciones: el menú del día, el Menú Aragonés (en torno a los 36 euros por persona) y la carta, con propuestas que abarcan desde carnes a la brasa hasta elaboraciones más creativas. Entre los platos más recomendados por la clientela habitual destacan:

  • Migas aragonesas: una de las estrellas de la casa, ligeras, sueltas y muy bien trabajadas.
  • Ternasco de Aragón asado: cordero lechal que se deshace en la boca, tanto en paletilla como en chuletillas a la brasa.
  • Lagarto a la brasa: plato que da nombre al propio local, tierno y con un punto perfecto.
  • Pulpo a la brasa con patata: una de las opciones más valoradas para los amantes del marisco.
  • Alcachofas con frutos secos y salsa romescu: un entrante que demuestra el cuidado por la materia prima.
  • Entrecot y chuletón: piezas de carne seleccionadas con un cocinado muy preciso.
  • Setas con huevo a baja temperatura y torreznos: combinación muy recurrida en los menús.
  • Borrajas y verdinas: presentes en función de la temporada.

En el apartado de postres, la tarta de queso cremosa y artesanal figura como máximo exponente, junto con el tiramisú (presentado en una original maceta), las torrijas y la semiesfera de chocolate, naranja y maracuyá. Todo se elabora en la propia cocina del restaurante, lo que se traduce en sabores francos y texturas cuidadas. Aunque el local no ofrece comida para llevar ni servicio a domicilio, también cuenta con posibilidades de tapeo y raciones para quienes prefieran una visita más informal.

Servicio y trato al cliente

Uno de los aspectos mejor valorados es la atención del personal. Camareros y camareras como Maite, Mayte, Jesús, Sara, Gonzalo o Emilio han sido mencionados repetidamente por su amabilidad, su profesionalidad y su capacidad para asesorar sobre la carta y los vinos. Varios comensales han destacado la preocupación del equipo por atender a personas con alergias o intolerancias, adaptando los platos sin problema. En visitas para grupos grandes, el servicio suele coordinarse de forma eficaz, con tiempos bien marcados entre plato y plato. Ahora bien, en algunas ocasiones se han producido pequeños desajustes con mesas muy numerosas, especialmente cuando se imponen menús cerrados y se modifica la elección inicial de los comensales. También se han reportado experiencias con camareros menos atentos o con esperas largas cuando el restaurante está lleno.

La bodega y los vinos

El restaurante dispone de una bodega con referencias tanto regionales como nacionales. Los vinos aragoneses (Somontano, Cariñena, Calatayud) están presentes, aunque algunos clientes han comentado que el peso de la carta de vinos sigue recayendo en denominaciones como Rioja o Ribera del Duero. Esto puede ser un pequeño punto de fricción para quienes busquen una oferta 100% aragonesa en este apartado, sobre todo teniendo en cuenta el nombre del local. El servicio siempre está abierto a recomendaciones y, en muchos casos, ofrece vino de la casa incluido en el menú del día o en el Menú Aragonés.

Relación calidad-precio y a quién le conviene

El nivel de precios se sitúa en una franja media-alta, acorde con la calidad del producto y el mimo en la elaboración. Los menús del día suelen moverse entre los 15 y los 20 euros en función de la temporada, mientras que el Menú Aragonés ronda los 36 euros por persona. La carta tiene precios más elevados y conviene consultarla antes de la visita. Quienes busquen una experiencia formal, con producto local bien trabajado y una atención personalizada, encontrarán aquí una opción competitiva. Si lo que se busca es una comida informal, rápida o más económica, existen otros restaurantes, bares o cafeterías en el centro que pueden ajustarse mejor. Los aficionados a la brasa deben saber que el olor a leña se percibe nada más cruzar la puerta y forma parte del carácter del lugar.

Horario, reservas y datos prácticos

Los Xarmientos abre sus puertas de martes a sábado, en horario de 13:30 a 17:00 por las mañanas y de 20:30 a 00:00 por las noches. Los domingos y lunes permanece cerrado. Es muy recomendable reservar, sobre todo los fines de semana, ya que el local suele completar su aforo. Para ello, se puede llamar al teléfono 623 95 60 11 o utilizar el sistema de reservas disponible en su página web losxarmientos.com. El acceso principal está adaptado para personas con movilidad reducida, aunque la bodega cuenta con escalones.

Aspectos a tener en cuenta antes de visitarlo

Más allá de los elogios generalizados, conviene considerar algunos matices. El restaurante tiene fama de estar muy concurrido, por lo que encontrar mesa sin reserva entre las 14:00 y las 15:30 puede ser complicado. La planta sótano, aunque muy solicitada para eventos, no siempre convence a los comensales más sensibles al espacio cerrado o a posibles olores derivados de la brasa. Algunas familias con niños pequeños han vivido situaciones incómodas cuando se les ha reubicado en mesas menos accesibles; si se acude con bebés o niños, es preferible comentarlo al hacer la reserva. Por último, quienes coman solos o en pareja obtendrán, por lo general, una experiencia más tranquila y personalizada que los grupos grandes, donde el ritmo de servicio puede acelerarse.

Veredicto

Los Xarmientos es, en definitiva, una de las direcciones recomendables dentro del panorama de los restaurantes en Zaragoza para quien quiera disfrutar de la brasa aragonesa sin renunciar a cierta sofisticación. La calidad del producto, la variedad del menú del día y la profesionalidad del equipo lo convierten en un fijo para muchos paladares. Como en cualquier restaurante de su nivel, pequeños detalles logísticos —reservas con antelación, elección de sala, comunicación de alergias— marcan la diferencia entre una velada correcta y una memorable. Quienes se acerquen sabiendo exactamente lo que van a encontrar difícilmente se van a sorprender, que es probablemente el mejor cumplido que pueda hacerse a un restaurante de gastronomía aragonesa.

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