El Pez Que Se Muerde La Cola
AtrásEl Pez Que Se Muerde La Cola es un establecimiento gastronómico que ha sabido reinventarse de forma brillante en el corazón de Murcia. Ubicado en la Calle Batalla de las Flores número 5, este restaurante surge de la transformación de una tradicional pescadería, fusionando la esencia del producto fresco del Mediterráneo con las técnicas y sabores de la comida japonesa. Se trata de un concepto único que no solo atrae a los amantes del sushi, sino también a quienes buscan disfrutar de mariscos, pescado fresco y preparaciones de fusión en un ambiente acogedor y profesional.
La propuesta culinaria de El Pez Que Se Muerde La Cola destaca por su variedad y calidad. La carta ofrece desde gyozas caseras en diferentes versiones —gamba roja, carne, cerdo— hasta uramakis de autor que han conquistado el paladar de numerosos comensales. Entre las elaboraciones más celebradas se encuentran el uramaki extra trufado de salmón, el uramaki de pez mantequilla, el uramaki Oporto y las originales combinaciones con atún rojo y vieira. Los baos también ocupan un lugar protagonista, especialmente los de atún picante y atún rojo, que destacan por su sabor intenso y presentación cuidada.
Uno de los grandes atractivos de este bar y restaurante es su compromiso con la frescura del producto. Al tener raíces en el mundo de la pescadería, el establecimiento cuenta con un mostrador donde se exhibe el pescado y marisco del día, permitiendo a los clientes visualizar la calidad antes de realizar su pedido. Las ostras gallegas, los mejillones, los percebes, las almejas y el pulpo son algunas de las opciones de marisco que complementan perfectamente la oferta de sushi. Las marineras, tan típicas de la región murciana, también están presentes con versions que incluyen pulpo, ensaladilla de salmón o de merluza, aportando un toque local a la experiencia.
El servicio en El Pez Que Se Muerde La Cola ha sido descrito por numerosos visitantes como cercano, atento y altamente profesional. Personal como Marta —responsable del establecimiento—, Ana o Juan han recibido menciones especiales por su capacidad para recomendar platos, sugerir maridajes con vinos y hacer que los clientes se sientan como en casa. Esta atención personalizada, donde el equipo te asesora sobre qué pedir según tus preferencias, es uno de los valores añadidos que diferencian a este restaurante de otros establecimientos de sushi en Murcia.
En cuanto a las instalaciones, el local dispone de un interior con barra y mesas altas y bajas, además de una terraza que permite disfrutar de la comida al aire libre. La decoración combina tonos blancos, negros y amarillos, con detalles que evocan el mundo marinero. Algunos visitantes han señalado que el mobiliario podría mejorarse para ofrecer mayor confort, aunque el ambiente general transmite limpieza y orden. También es importante mencionar que el establecimiento cuenta con acceso para personas con movilidad reducida, lo cual demuestra su compromiso con la accesibilidad.
Las opciones de consumo en El Pez Que Se Muerde La Cola son variadas. Dispone de cerveza de barril, una selección de vinos —entre los que destacan referencias como el Albariño Pazo Señorans— y otras bebidas que acompañan perfectamente los platos. Para quienes prefieren comer en casa, el establecimiento ofrece servicio de comida para llevar y delivery, adaptándose así a las necesidades actuales de los consumidores. También es posible reservar mesa, lo cual es recomendable dado que el local suele llenarse, especialmente los viernes y sábados por la noche.
En lo que respecta a los horarios, el restaurante abre de martes a sábado desde las 20:00 hasta las 23:30, permaneciendo cerrado los domingos y lunes. Esta planificación permite al equipo trabajar con producto fresco y garantizar la máxima calidad en cada servicio. Es recomendable contactar previamente mediante el teléfono 868 63 07 86 o visitar su página web para confirmar disponibilidad y realizar reservas.
No obstante, como todo establecimiento, El Pez Que Se Muerde La Cola también ha recibido críticas negativas que merecen ser mencionadas para ofrecer una visión equilibrada. Algunos visitantes han señalado que los tiempos de espera entre platos pueden ser prolongados, sobre todo en horarios punta o cuando hay poca gente en cocina. También existen reseñas que cuestionan la relación calidad precio, considerando que los precios son elevados comparados con otros restaurantes de sushi en Murcia. Certain clientes han expresado que las raciones de algunos platos resultan escasas, como gyozas que podrían ser más generosas o postres que no justifican su coste.
Asimismo, ha habido comentarios sobre la falta de claridad en la carta respecto a las cantidades. Por ejemplo, algunas medias raciones de uramaki pueden consistir en solo dos piezas, lo cual difiere de lo que muchos clientes esperan. El establecimiento ha ido mejorando estos aspectos con el tiempo, actualizando la información de sus cartas físicas y digitales, pero es un punto a considerar por quienes visiten el local por primera vez.
En el apartado de postres, las opiniones están divididas. Mientras algunos consideran que la tarta de manzana tipo tarta tatin o el coulant de queso son satisfactorios, otros los encuentran insuficientes en cantidad o elaboración. La tarta de queso, descrita más bien como un coulant, y la tarta de manzana con una capa fina de fruta no han convencido a todos los visitantes. No obstante, opciones como el tiramisú de té matcha han recibido aplausosgeneral.
Otro aspecto a destacar es la capacidad del establecimiento para atender a personas con necesidades alimentarias específicas. Varios clientes con intolerancias alimentarias, como celiaquía o intolerancia a la fructosa y lactosa, han agradecido la disposición del personal para adaptar los platos y ofrecer alternativas seguras. Esta sensibilidad hacia las necesidades de los comensales es un punto a favor que demuestra profesionalidad y atención al cliente.
La variedad de la carta es otro de los puntos fuertes de El Pez Que Se Muerde La Cola. A diferencia de un restaurante japonés convencional, aquí se pueden encontrar platos que van más allá del sushi, como croquetas de chipirón —algunas con formato nigiri muy original—, croquetas de pulpo, mejillones con leche de tigre, gunkan de pez mantequilla, gunkan de beijin, Caballitos de la casa —una reinterpretación del clásico murciano— y tartares o ceviches que fusionan sabores orientales con producto local. Esta amplitud de opciones hace que el establecimiento sea ideal tanto para sushi lovers como para quienes no son tan aficionados a la comida japonesa pero buscan experiencias gastronómicas diferentes.
El nivel de precios de El Pez Que Se Muerde La Cola se sitúa en un rango moderado-alto, catalogado con un nivel 3 sobre 4 en las plataformas de reseñas. Esto significa que no es un local exactamente económico, pero la mayoría de los visitantes coinciden en que la calidad del producto justifica la inversión. Una cena completa con varios entrantes, sushi, vino y postre puede oscilar entre los 30 y los 50 euros por persona dependiendo de lo que se pida, aunque también hay opciones más accesibles para quien quiera probar solo algunas piezas.
Para quienes visiten Murcia y busquen un restaurante que combine marisco fresco, sushi de calidad y un ambiente agradable, El Pez Que Se Muerde La Cola representa una opción a tener muy en cuenta. Su transformación de pescadería tradicional a gastrobar de fusión demuestra que la innovación y el respeto por el producto local pueden ir de la mano. Eso sí, es recomendable llegar con expectativas realistas sobre los precios y, si es posible, dejarse asesorar por el personal para aprovechar al máximo la experiencia.
El Pez Que Se Muerde La Cola se posiciona como uno de los establecimientos más interesantes de la escena gastronómica murciana. Su propuesta de comida japonesa con toques locales, la calidad de su pescado y marisco, y la atención de su equipo lo convierten en un lugar donde la comida se convierte en experiencia. Las áreas de mejora están relacionadas principalmente con la consistencia en los tiempos de servicio y la claridad en las porciones, pero el balance general es altamente positivo. Si decides visitarlo, no olvides probar los uramakis trufados, las gyozas de gamba roja y, por supuesto, dejarte sorprender por las recomendaciones del equipo.