Oblikue Xiringuito Santvi
AtrásOblikue Xiringuito Santvi se ha consolidado como uno de los restaurantes más destacados de la costa del Maresme, ofreciendo una propuesta gastronómica que va mucho más allá de lo que tradicionalmente se espera de un chiringuito de playa. Ubicado en primera línea de mar en Sant Vicenç de Montalt, este establecimiento ha logrado diferenciarse gracias a una cocina de calidad superior y un ambiente único que combina relaxed playero con toques sofisticados.
La carta de Oblikue Xiringuito Santvi destaca por ofrecer elaboraciones que no son precisamente las típicas de un chiringuito de playa. Bajo la dirección de su chef, el restaurante presenta platos que han sido comparados en múltiples ocasiones con cocina de alto nivel, incluyendo preparaciones como ceviche de, tartar de gamba de Palamós, carpaccio de atún bluefin y mejillones con una salsa signature que combina coco, limón, jengibre y otros ingredientes que crean una experiencia sensorial única. Las croquetas de chipirón se han convertido en uno de los platos más solicitados por los comensales, destacando por su textura y sabor excepcionales.
Entre los platos más valorados por los clientes habituales encontramos los nachos, las patatas bravas con sabor único, las gyozas de gambas con salsa especial, el steak tartar con chips de yuca, los calamares a la andaluza con toque cítrico, las ostras al natural, el pulpo, el rodaballo y las costillas a baja temperatura. La tarta de queso con brûlée ha recibido elogios particulares, llegando a compararse con la famosa versión de La Viña de Donosti, considerándose por muchos como uno de los mejores postres de la zona costera.
El establecimiento también ofrece opciones para diferentes preferencias dietéticas, incluyendo comida para celiacos con platos como ensaladas, pan sin gluten, mejillones, pescados y nachos, aunque desde el propio restaurante reconocen que su cocina pequeña limita las opciones para personas con alergias severas.
En cuanto al ambiente, Oblikue Xiringuito Santvi ofrece un espacio agradablemente decorado donde se puede disfrutar de vistas directas al mar, música de fondo chill y una atmósfera relajada. El servicio de toldos y hamacas en la playa permite pasar jornadas completas en el establecimiento, siendo una opción ideal para familias con niños, dado que cuenta con un parque infantil cercano. Algunos visitantes han señalado que el local acepta mascotas, lo que lo convierte en una opción viable para quienes no quieren separarse de sus animales de compañía durante una jornada playera.
Los horarios del establecimiento son bastante amplios: de lunes a jueves abre desde las 10:00 hasta medianoche, mientras que los viernes y sábados funciona desde las 9:00 hasta la 1:00 de la madrugada. Los domingos el servicio se extiende hasta medianoche, permitiendo cenas románticas con vistas a la luna sobre el mar, una experiencia que múltiples reseñas califican como mágica e inolvidable.
No obstante, es importante mencionar ciertos aspectos que han generado opiniones menos favorables entre algunos visitantes. La relación calidad-precio es quizás el punto más debatido del establecimiento. Varios comensales consideran que los precios son excesivamente elevados para un chiringuito de playa, mencionando que platos como una ensalada a 18€, patatas bravas por casi 13€ con racciones reducidas, o una hamburguesa a 19€ no justifican lo cobrado. Un cliente compartió que pagó 123€ sin vino, sin postre y sin mantel para tres personas, considerando la cuenta excesiva. Otros mencionaron bebidas a precios que consideran prohibitivos, como un Aquarius y un zumo de naranja por 9,50€.
El servicio también ha recibido críticas mixtas. Algunos visitantes han reportado tiempos de espera prolongados, mencionando que permanecieron 30 minutos sentados sin que nadie tomara su pedido, o que personal inexperto cometió errores en los pedidos. Hay reseñas que señalan actitudes poco profesionales por parte de algunos empleados, mientras otros destacan la amabilidad y profesionalismo de camareros como Martina, Desirée, Ari, Xebi, Nico, Berta o Paula, quienes han recibido elogios específicos por su atención cercana y eficiente.
Otro aspecto mencionado es el nivel de ruido de la música, que algunos visitantes han reportado como excesivo, dificultando conversaciones y afectando la experiencia de familias con niños que buscan un entorno más tranquilo durante sus comidas.
Para aquellos interesados en visitar el establecimiento, se recomienda encarecidamente hacer reservas, especialmente durante los fines de semana y temporada alta. El restaurante cuenta con servicio de comedor, ofrece la posibilidad de pedir para llevar y dispone de una selección de cócteles que complementan la experiencia gastronómica. La carta incluye también opciones vegetarianas y serve vino y cerveza.
Oblikue Xiringuito Santvi representa una propuesta gastronómica playera que no pretende ser un chiringuito convencional, sino un restaurante frente al mar con aspiraciones de alta cocina. Los precios elevados se justifican, según el propio establecimiento, por el uso de productos de primera calidad. Sin embargo, esta política de precios divide opiniones: mientras algunos consideran que pagan por una experiencia gastronómica excepcional en un entorno privilegiado, otros sienten que la relación calidad-precio está desequilibrada. La experiencia parece variar considerablemente según el momento de la visita y el personal que atienda, por lo que visitantes potenciales deberían considerar sus expectativas y presupuesto antes de planificar su visita.