Inicio / Restaurantes / C.I.P. Cuatro Calas
C.I.P. Cuatro Calas

C.I.P. Cuatro Calas

Atrás
Cam. Playa de la Carolina, 30889 Águilas, Murcia, España
Bar Chiringuito Restaurante
7.4 (1234 reseñas)

El C.I.P. Cuatro Calas, conocido también como Chiringuito Los Cocedores, se encuentra ubicado en el Camino Playa de la Carolina, en el término municipal de Águilas, Murcia, exactamente en la frontera entre Pulpí (Almería) y esta localidad murciana. Se trata de un bar y restaurante de playa que opera bajo una gestión denominada C.I.P. y que ofrece servicios de desayuno, almuerzo y cena durante toda la semana, abriendo sus puertas desde las 10:00 hasta las 21:00 horas, los siete días de la semana. Dispone de opción de reservas y cuenta con acceso para sillas de ruedas, lo que lo convierte en un establecimiento accesible para todo tipo de visitantes.

La ubicación de este restaurante en Águilas es, sin lugar a dudas, su mayor activo. Se alza en un punto estratégico entre la Playa de la Carolina y la Playa de los Cocedores (también llamada Cala Cerrada), una cala que muchos consideran una de las joyas naturales más bellas de la costa mediterránea. Desde su terraza, los comensales pueden disfrutar de vistas privilegiadas que abarcan ambas playas simultáneamente, algo que según numerosos reseñadores resulta prácticamente imprescindible. Entre los detalles que destacan algunos visitantes, se encuentra la presencia de un columpio con unas vistas que, según indican, serían la envidia de cualquier chiringuito playero de la costa española.

La oferta gastronómica del C.I.P. Cuatro Calas

En cuanto a su carta, este restaurante junto al mar en Murcia ofrece una variedad de platos que van desde frituras de pescado hasta arroces tradicionales murcianos. Entre las elaboraciones más recomendadas por los clientes se encuentran los siguientes platos:

  • Arroz a banda y arroz con bogavante, considerados por numerosos comensales como puntos fuertes de la casa. Varios visitantes aseguran que el arroz con bogavante se encuentra entre los mejores que han probado.
  • Patatas bravas caseras con salsa brava casera, especialmente destacadas por clientes que llevan años visitándolo.
  • Sardinas en espeto, calamares, almejas y pescadito frito, con producto fresco y raciones generosas según algunos reseñadores.
  • Tartar y ceviche, que según varios comensales destacan por su calidad y presentación cuidada.
  • Platos como la pata de pulpo, las navajas a la plancha, los mejillones al vapor, las gambas rojas de Garrucha y la fritura de pescado para compartir.
  • Para quienes buscan opciones cárnicas, la hamburguesa Angus, la tosta XL de solomillo y la Ensalada Cuatro Calas también aparecen упоминания en las reseñas.

En el apartado de bebidas, el establecimiento sirve cerveza de barril, vino y ofrece promociones como la de 2×1 en determinadas bebidas los sábados, jornada en la que también suele haber DJ en directo. Los postres incluyen elaboraciones caseras como la tarta red velvet, brownie, milhojas, tarta de queso y croquetas de rulo de cabra, que han recibido elogios por parte de numerosos clientes.

Es importante mencionar que algunos visitantes indican que ciertos platos, como el arroz negro o algunas frituras, no siempre alcanzan el nivel esperado en cuanto a sabor o punto de cocción. También se han señalado casos aislados de problemas de calidad en el aceite de fritura o platos con ingredientes de dudosa frescura, situaciones que el establecimiento debería revisar con mayor rigor para mantener unos estándares consistentes.

El equipo humano como referente positivo

Uno de los aspectos más repetidos y valorados positivamente en las reseñas del C.I.P. Cuatro Calas es el trato del personal. Varios empleados reciben menciones individuales y constantes elogios. Andrea, Lola, Jhon, María José, Roció, Juan Carlos y el propio dueño aparecen recurrentemente en los comentarios de los clientes como ejemplo de atención al cliente excepcional. Los visitantes destacan su amabilidad, cercanía y profesionalidad, indicando que se sienten como en casa y que estas personas hacen que la experiencia sea significativamente mejor. Jhon, en particular, es descrito por algunos como «el alma del cuatro calas» y por su dedicación al trabajo y a los clientes. La cocina, capitaneada por Luisa y Salvador, también recibe felicitaciones por elaboraciones como las paellas, consideradas por múltiples reseñadores como espectaculares.

Puntos negativos y áreas de mejora

A pesar de las numerosas opiniones favorables, el chiringuito Cuatro Calas presenta también aspectos que han generado discrepancias significativas entre los visitantes. Estos problemas merecen ser expuestos para que el posible cliente pueda formarse una opinión completa antes de decidir visitarlo.

El primero y más repetido tiene que ver con el servicio durante la hora punta. Varios comensales indican que la atención se vuelve lenta cuando hay mucha gente, con tiempos de espera prolongados tanto para ser atendidos como para recibir los platos. En alguna ocasión extrema, un grupo de diez personas tuvo que autocuidarse poniendo los platos en la mesa. Otros reseñadores señalan que el personal se ve estresado en momentos de alta afluencia, lo que afecta a la calidad percibida del servicio.

El segundo punto conflictivo se refiere a las cantidades y la relación calidad-precio. Aunque la calificación de precios indica un nivel moderado (nivel 2), varios clientes consideran que los precios son elevados para lo que se ofrece en determinadas elaboraciones. Se han recibido quejas sobre raciones escasas en platos como el pulpo, la ensalada, las gambas al ajillo o la Ensalada Cuatro Calas, donde un comensal comenta que «el plato va en forma de sombrero que no cabe en la mesa pero la ensalada va en el centro y casi no hay». Los calamares a 25 euros la ración o los 12 euros por una porción de gambas con pan también son mencionados como ejemplos de precios que no se corresponden con las cantidades servidas.

En tercer lugar, casos aislados pero graves como el hallazgo de un cristal en una paella, la entrega de comida con sabor rancio o la confusión en pedidos (como servir una paella mixta en lugar de marisco) constituyen incidencias que, aunque no parecen ser la norma, afectan gravemente la experiencia de los afectados. También se han producido errores en cuentas y situaciones donde los clientes no han recibido el cambio correspondiente.

Por último, algunos visitantes mencionan problemas con la reserva de mesas, indicando que en determinadas ocasiones les resultó imposible obtener una para grupos pequeños cuando el local estaba aparentemente vacío. Otros reseñadores critican que el DJ que se pone los sábados a media tarde pueda interferir con la experiencia de quienes buscan una comida tranquila.

Experiencias para diferentes momentos del día

El C.I.P. Cuatro Calas no es solo un lugar para comer; también funciona como cafetería playera en Águilas y espacio para disfrutar de toda una jornada completa. Varios clientes destacan que es ideal para desayunar temprano, aprovechar la tranquilidad de la mañana y luego relajarse en la playa con el servicio de sombrillas y acceso directo al mar que ofrece la zona.

Quienes han ido a pasar el día completo indican que la ubicación entre las dos calas genera una brisa agradable que hace que la estancia sea cómoda incluso en los meses más calurosos. La música ambiental y las jornadas especiales, como las de la gamba roja, también son mencionadas como atractivos adicionales que aportan dinamismo al establecimiento.

Valoración general y recomendaciones

El C.I.P. Cuatro Calas es un establecimiento que genera opiniones polarizadas pero que, en líneas generales, ofrece una propuesta interesante para quienes buscan un restaurante con vistas al mar en la Costa Cálida. Sus principales fortalezas residen en la ubicación incomparable, la calidad de ciertos platos (especialmente los arroces y el pescado fresco) y, sobre todo, en el equipo humano que atiende a los clientes con una dedication notable. La amabilidad y profesionalidad de figuras como Andrea, Jhon o el personal de cocina hacen que muchos visitantes repitan y lo recomienden con entusiasmo.

Sin embargo, existen áreas de mejora que no pueden ignorarse. La consistencia en la calidad de todos los platos, las cantidades ofrecidas en relación con los precios cobrados y la capacidad del servicio durante la temporada alta son aspectos que el establecimiento debe abordar si desea consolidarse como una referencia estable en la restauración playera de la zona. Los problemas detectados por clientes con las raciones, la frescura de determinados ingredientes y la gestión del servicio en días de mucha afluencia requieren una atención prioritaria para evitar que experiencias negativas empañen lo que claramente es una propuesta con mucho potencial.

Para el visitante potencial, la recomendación sería aprovechar las jornadas de menor afluencia si se busca una experiencia más pausada, aprovechar las sugerencias del personal (Andrea, por ejemplo, es destacada por varios comensales por asesorar excelentemente sobre la carta), y considerar la visita tanto para una comida completa como para un desayuno o tardeo con vistas. Si deseas probar sus reconocidos arroces murcianos o el arroz con bogavante, es recomendable llamar por teléfono por la mañana para hacer la reserva y encargarlo con antelación, tal como sugieren propios residentes de la zona que llevan años frecuentándolo.

el C.I.P. Cuatro Calas representa una opción válida y recomendable dentro de la oferta de restaurantes y chiringuitos en Águilas y Pulpí, especialmente por su entorno natural y la calidad de buena parte de su cocina, aunque conviene ser consciente de que la experiencia puede variar considerablemente en función de la época del año y del ajetreo del servicio.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos