Inicio / Restaurantes / La Lianta Salamanca
La Lianta Salamanca

La Lianta Salamanca

Atrás
Calle de María de Molina, 37, Chamartín, 28006 Madrid, España
Bar Cervecería Restaurante
3.2 (107 reseñas)

La Lianta Salamanca es un bar y restaurante ubicado en el número 37 de la Calle de María de Molina, en el barrio de Chamartín, Madrid. Este establecimiento forma parte del grupo La Lala, una cadena de cervecerías y locales de ocio nocturno que opera en varias ciudades españolas. El local se presenta como un espacio donde se pueden celebrar eventos, cenas de grupo y disfrutar de una noche de copas en un ambiente que busca competir con la oferta de ocio nocturno de la capital.

En cuanto a su propuesta gastronómica, La Lianta Salamanca ofrece un menú basado en tapas y platos compartidos, incluyendo opciones como tequeños, gyozas, croquetas, fingers de pollo y patatas. El establecimiento cuenta con servicio de cena y dispone de una barra donde se pueden consumir bebidas alcohólicas como cervezas y vinos. También ofrece la posibilidad de reservar mesa, lo cual resulta útil para quienes planean acudir en grupo.

Horario y accesibilidad

Es importante destacar que este restaurante tiene un horario bastante limitado. Abre únicamente los jueves, viernes y sábados desde las 18:00 hasta las 2:00 de la madrugada, permaneciendo cerrado de lunes a miércoles. Esto lo convierte en un local orientado principalmente al público que busca un lugar para salir de noche durante el fin de semana, más que a aquellos que desean disfrutar de una comida durante cualquier día de la semana.

El establecimiento cuenta con acceso para personas con movilidad reducida, lo cual es un punto positivo en términos de accesibilidad. También dispone de parking en la zona, algo siempre valorado en esta zona de Chamartín.

Problemas recurrentes según las reseñas

Las opiniones de los usuarios revelan una serie de problemas que merecen atención. Uno de los aspectos más críticos es la gestión de eventos y celebraciones grupales. Multiple reseñas de clientes que contrataron barras libres con cena para grupos de entre 40 y 100 personas coinciden en señalar graves deficiencias en el servicio.

Los usuarios reportan que la cantidad de comida servida era absolutamente insuficiente para el número de comensales. Varios testimonios mencionan que apenas se pudo comer algo, con platos que se servían a cuentagotas y en cantidades ridículas. Por ejemplo, un grupo de 80 personas recibió únicamente dos ensaladillas o simplemente patatas, croquetas y tequeños, dejando a muchos invitados sin posibilidad de alimentarse adecuadamente. Esta situación resulta especialmente grave cuando se ha contratado un servicio específico y se ha pagado por él.

El servicio de bebidas también presenta serias deficiencias. Los clientes indican que había una evidente falta de personal, con únicamente dos camareros atendiendo eventos para 80 o más personas. Esto provocaba tiempos de espera superiores a 15 minutos para poder pedir una consumición. Hay reseñas que sugieren que esta lentitud podría ser intencionada, con el objetivo de que los clientes consumieran menos durante las dos horas contratadas de barra libre.

La actitud del personal es otro de los puntos negros del establecimiento. Las críticas mencionan repetidamente la falta de educación, la antipatía y, en algunos casos, el trato abusivo por parte de algunos trabajadores. Varios reseñadores describen a la encargada como una persona con una actitud altiva y grosera, que regañaba a los clientes por cuestiones menores. Incluso hay testimonios que mencionan la presencia de guardias de seguridad que actuaban de manera intimidatoria cuando los clientes reclamaban por el mal servicio.

Además, varios usuarios señalan problemas con el aire acondicionado, describiendo el local como una sauna durante los eventos. También hay quejas sobre cobros indebidos, donde se han llegado a cobrar casi 90 euros de más en la cuenta final, y donde los precios acordados previamente fueron modificados posteriormente.

Experiencias positivas

A pesar del predominio de reseñas negativas, existen algunas opiniones favorables que vale la pena mencionar. Un cliente destacó que la comida, cuando finalmente se servía, tenía una calidad aceptable. Otro reseñador mencionó específicamente a una trabajadora llamada Nerea por su buena atención y servicio amable.

Asimismo, hay quien señala que el ambiente del local puede estar bien cuando hay gente, con música adecuada para una noche de ocio. Sin embargo, estos comentarios positivos son minoritarios frente a la ola de críticas.

Consideraciones sobre precios

El nivel de precios del establecimiento se clasifica como 3 sobre 4, lo cual indica que se trata de un local con precios por encima de la media. Los usuarios reportan haber pagado alrededor de 40 euros por persona por un servicio de catering con barra libre, una cifra que, vistas las deficiencias descritas, resulta difícil de justificar. También se mencionan casos como el cobro de 6 euros por un simple té, lo cual refleja una política de precios que no siempre se corresponde con la calidad del servicio ofrecido.

Recomendación

Tras analizar toda la información disponible, La Lianta Salamanca presenta serias áreas de mejora que deben ser consideradas antes de planificar cualquier visita, especialmente si se trata de un evento grupal. La gestión del personal, la cantidad y calidad de la comida en eventos, y el trato al cliente son aspectos que necesitan una revisión profunda.

Si buscas un bar o restaurante en la zona de Chamartín para una ocasión especial, puede ser prudente explorar otras opciones donde las reseñas reflejen una experiencia más consistente. La diferencia entre lo que se promete y lo que se entrega parece ser, según los testimonios, considerable en este establecimiento.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos