Lumar
AtrásLumar es un establecimiento ubicado en la Rúa Federico Tapia número 24, en el corazón de A Coruña, exactamente en una esquina debajo de la emblemática Plaza de Vigo. Este local, que opera con horario nocturno hasta las 22:30 o 23:00 según el día, y cierra los martes por la tarde además del domingo completo, se posiciona como un espacio polivalente que combina las funciones de cafetería, restaurante y bar.
Entre los aspectos más destacados de Lumar se encuentra su repostería casera, elaborada diariamente en el propio establecimiento. Los bizcochos, tartas y dulces reciben continuas alabanzas por parte de quienes los prueban. La tarta de queso con pistachos, la tarta de Lotus y diversos bizcochos sin gluten y sin lactosa son algunos de los productos que más interés despiertan entre la clientela. Un detalle que muchos visitantes remarcan es el aroma que se percibe al entrar al local, señal inequívoca de la calidad de sus elaboraciones.
El establecimiento destaca también por su carta inclusiva, ofreciendo opciones para vegetarianos, veganos y personas con intolerancias alimentarias. Esta variedad resulta especialmente valorada en la zona, donde encontrar alternativas vegetales bien elaboradas no siempre es sencillo. Las hamburguesas, preparadas con pan gallego, receive evaluaciones muy positivas, siendo consideradas por algunos como las mejores de la ciudad. Asimismo, la tortilla casera y las croquetas de jamón forman parte de los platos más solicitados.
En cuanto a la oferta gastronómica completa, Lumar presenta un menú del día que ronda los 8,50 euros, con comida casera y variada. Los platos de pescado también tienen su espacio, con opciones como los chipirones a la plancha con cebolla caramelizada y alioli de remolacha, o el pulpo a la brasa con patatas. La carta incluye además raciones, sándwiches, ensaï¼adillas, lasañas y crujientes de pollo, entre otras alternativas. Para acompañar, disponen de una buena selección de zumos naturales, batidos, tés, infusiones, cerveza 1900 bien fría y cócteles.
El local cuenta con terraza exterior, aunque hay que tener en cuenta que al estar situada justo debajo de la Plaza de Vigo, puede resultar algo ruidosa debido al tráfico de la zona, con paso frecuente de autobuses y vehículos. El interior se describe como acogedor, con una decoración que combina elementos vintage y rústicos, incluyendo exposiciones de obras de arte y una cuidada selección musical. Los baños están limpios y bien mantenidos, y el acceso para personas con movilidad reducida está garantizado.
Sin embargo, Lumar presenta también aspectos cuestionables que merecen mencionarse. La relación calidad-precio genera divisionés entre los visitantes. Aunque hay quienes consideran los precios asumibles para la calidad ofrecida, una parte significativa de las reseñas señala importes elevados: un café simple puede costar entre 1,70 y 2,20 euros, una lata de refresco tres euros, y las porciones de tarta o bizcocho pueden superar los cuatro euros. Una reseña menciona haber pagado 12,70 euros por dos cafés y una tarta de zanahoria que resultó en mal estado. Esta disparidad de opiniones sugiere que la experiencia económica puede variar considerablemente según lo que se solicite.
El trato del personal constituye quizás el punto más conflictivo del establecimiento. Mientras que numerosas reseñas destacan la amabilidad y cercanía del servicio, incluyendo la famosa galleta con forma de corazón que acompaña al café, existe un número considerable de experiencias negativas relacionadas con la actitud de la dueña o responsable del local. Varios clientes reportan haber sido tratados con frialdad, falta de empatía y respuestas poco cordiales. Situaciones como solicitar usar el baño sin consumir previamente, entrar con cochecitos de bebé o simplemente esperar sentado han desencadenado comentarios negativos sobre la actitud del personal. Un visitante narró haber sido reprendido por bajar al baño sin pedir permiso, mientras que otros mencionan haber recibido miradas de desaprobación o respuestas secas.
También hay que señalar que la consistencia en la calidad de algunos productos ha sido cuestionada. Una reseña detalla que las tartas de zanahoria ofrecían olor y sabor rancio, desmoronándose al servirse. Aunque la responsable defendió su frescura, el incidente dejó una impresión negativa. Similarly, se han reportado casos de café frío o mal preparado, así como raciones pequeñas en comparación con los precios cobrados.
Otro aspecto a considerar es el acceso a los baños, que según varios testimonios está restringido exclusivamente a clientes. Esta política ha generado incomodidad en personas que necesitaban hacer uso de las instalaciones por urgencia, provocando situaciones tensas y críticas hacia el establecimiento.
Lumar ofrece una propuesta interesante para quienes buscan una cafetería o restaurante con opciones inclusivas y productos caseros de calidad en el centro de A Coruña. No obstante, conviene ir preparado para una experiencia que puede variar significativamente dependiendo del producto elegido y del momento de la visita, teniendo en cuenta que los precios se situán por encima de la media de la zona y que la atención al cliente puede resultar desigual según las circunstancias y las personas que atiendan ese día.