Cómetelo
AtrásCómetelo es un restaurante ubicado en el corazón de la plaza de los Pedroches, en el municipio gaditano de Alcaracejos, en la provincia de Córdoba. Este establecimiento se ha convertido en una referencia gastronómica para propios y extraños, ofreciendo una propuesta culinaria que combina la tradición de la cocina andaluza con toques de innovación y modernidad que sorprenden gratamente a quienes lo visitan.
El local ocupa un edificio antiguo que ha sido cuidadosamente rehabilitado, manteniendo sus estructuras originales como los arcos de ladrillo y piedra, pero dotándolo de un diseño abovedado que le confiere un carácter único y acogedor. La decoración mezcla elementos rústicos con toques contemporáneos, creando un ambiente cálido donde destaca una gran chimenea que preside el comedor principal. En los meses más fríos, esta chimenea aporta un plus de confort que los comensales valoran especialmente. El patio trasero también ofrece un espacio exterior muy agradable para disfrutar de la comida durante las temporadas más templadas del año.
La oferta gastronómica de Cómetelo es amplia y variada, incluyendo desayunos, brunch, almuerzos y cenas, lo que lo convierte en un establecimiento versátil capaz de adaptarse a diferentes momentos del día y necesidades de los clientes. El menú del día, disponible entre semana por aproximadamente 14 euros, incluye primer y segundo plato, postre, bebida y pan, ofreciendo una relación calidad-precio excepcional que los visitantes no dejan de mencionar en sus reseñas.
Entre los platos más destacados y que han conquistado el paladar de los comensales encontramos los famosos torreznos de Soria, considerados por muchos como uno de los mejores de la zona. Las croquetas son otro de los referentes del establecimiento, con variedades que incluyen croquetas de gambas al ajillo, croquetas de rabo de toro y croquetas de chorizo, todas ellas muy bien elaboradas y con porciones generosas. El cachopo, tanto en su versión clásica como el de merluza, también recibe elogios constantes, al igual que el flamenquín de presa ibérica, que cuenta con una elaboración impecable y un punto de cocinado perfecto.
La carta del restaurante ofrece opciones para todos los gustos, desde platos más tradicionales hasta propuestas más innovadoras. Entre las entradas y raciones recomendadas destacan la burrata italiana con tomates cherry, las patatas bravas, la ensaladilla de pulpo, la ensalada con rulo de cabra y el pisto con huevo. Para los amantes de la carne, además de los mencionados, hay opciones como el lagarto ibérico a la brasa, el churrasco de ternera, el abanico ibérico y la presa ibérica, todos ellos platos que reflejan el buen hacer de una cocina que sabe cuidar tanto los ingredientes como las elaboraciones.
Los pescados y mariscos también tienen su espacio en Cómetelo. El bacalao dorado, la merluza, el pez espada, la sepia a la brasa o a la plancha, los calamares a la andaluza con patitas, y los buñuelos de gambas son opciones que demuestran la versatilidad de una cocina que no se conforma con un solo estilo. También hay plats más internacionales como la pizza de trufa, los tallarines con panceta y trufa, los tagliatelle con diverses salsas, o la hamburguesa trufada, que han conquistado a los más jóvenes y a quienes buscan experiencias gastronómicas diferentes.
Los postres merecen un apartado especial, ya que muchos visitantes coinciden en que son un punto fuerte del establecimiento. La torrija con helado es considerada por algunos como la mejor que han probado jamás. Otros dulces destacados incluyen la tarta de galleta Lotus, la tarta de pistacho, la tarta de queso, el camembert al horno y различные postres caseros que complementan perfectamente cualquier comida. Los postres están elaborados con esmero y presentan una calidad que supera las expectativas de quienes esperan un final dulce discreto.
El servicio en Cómetelo es otro de los aspectos más valorados por los clientes. Los camareros reciben felicitaciones constantes por su amabilidad, profesionalidad y atención. Son capaces de recomendar platos con criterio y orientar a los comensales para que no pidan de más, algo que se agradece cuando las raciones son tan generosas como en este establecimiento. La rapidez en el servicio también es notable, incluso en momentos de gran afluencia, gracias a una buena coordinación del equipo. Mención especial merece el personal como Belén y el propietario Manuel, que según varios testimonios encarnan a la perfección el espíritu dehospitalidad del restaurante.
El horario del establecimiento es bastante amplio, abriendo desde las 7:30 de la mañana para los desayunos y cerrando en algunos turnos hasta la 1:30 de la madrugada los fines de semana. Esta flexibilidad horaria permite ofrecer un servicio completo que abarca desde el primer café de la mañana hasta una cena nocturna con amigos o familia. Los desayunos, por cierto, también reciben buenas críticas: las tostadas son grandes y de muy buen pan, pudiendo elegir entre diferentes tipos como chapata o de semillas, y hay opciones para personas con intolerancia a la lactosa.
Respecto a los aspectos que podrían mejorarse, algunos usuarios han señalado que la acústica del salón puede resultar ruidosa en momentos de alta ocupación, lo que dificulta mantener conversaciones. Otros mencionan que la guarnición de patata rústica aparece en demasiados platos, pudiendo ofrecer alternativas más variadas. Algún comensal también ha echado en falta mayor variedad en ciertos entrantes como los buñuelos. Estos son detalles menores que no empañan la experiencia general pero que el establecimiento podría considerar para elevar aún más su propuesta.
La reserva es altamente recomendable, especialmente en fechas señaladas, fines de semana y horarios de máxima demanda. Aunque el personal hace todo lo posible por atender a quienes llegan sin cita, la popularidad del local hace que estas situaciones requieran algo de suerte. El restaurante cuenta con aparcamiento en la misma puerta, lo cual es una ventaja significativa en un pueblo donde aparcar puede resultar complicado en ciertas épocas del año.
Cómetelo representa una propuesta gastronómica completa y satisfactoria que ha sabido ganarse la confianza de propios y visitantes. Su cocina bien elaborada, con продуmania por los ingredientes y una ejecución cuidada, se complementa perfectamente con un servicio atento y un ambiente acogedor que invita a quedarse. La excelente relación calidad-precio y las generosas porciones completan un cuadro que explica por qué este restaurante se ha convertido en un lugar de visita casi obligatoria para quienes pasan por la zona de Los Pedroches, ya sea para una comida de trabajo, una celebración familiar, una cena romántica o simplemente un buen desayuno entre semana.