Café de la March
AtrásEl Café de la March es un espacio gastronómico único situado en el corazón del barrio de Salamanca, exactamente en la Calle de Castelló, 77, dentro de las instalaciones de la prestigiosa Fundación Juan March. Este establecimiento, que funciona como cafetería y restaurante, se ha convertido en un refugio tranquilo para quienes buscan alejarse del bullicio urbano sin salir de Madrid.
Una de las características más distintivas de este local es su ubicación especial. Aunque se encuentra en la planta subterránea del edificio, cuenta con acceso mediante ascensor, lo que lo hace accesible para personas con movilidad reducida. La sala principal ofrece un ambiente íntimo y acogedor, decorado con mobiliario de diseño industrial y lámparas que aportan calidez al espacio. Lo verdaderamente remarkable es su pequeña biblioteca con estanterías repletas de libros y revistas que no son meramente decorativas: los visitantes pueden hojearlas libremente mientras disfrutan de su consumición, algo poco común en los restaurantes y cafeterías de la capital.
En los meses más cálidos, el Café de la March abre una encantadora terraza en el Patio de Esculturas de la fundación, donde los clientes pueden sentarse al aire libre rodeados de obras artísticas. Esta opción exterior dispone de una pequeña barra con bebidas, café, sándwiches, galletas y bizcochos, perfecta para una pausa relax mientras se contemplan las esculturas del jardín.
En cuanto a la oferta gastronómica, el establecimiento ofrece un menú del día que ha recibido elogios generalizado. Por aproximadamente 19 euros, los comensales pueden disfrutar de platos elaborados con materias primas de calidad. Entre las opciones más alabadas se encuentran el arroz a la cazadora con ibérico y setas, los clásicos cocidos, y los platos del día que siempre sorprenden por su nivel culinario. Fuera del menú, la carta incluye opciones como pizzas, hamburguesas, sándwiches y diversos platos calientes que rondan los 16-18 euros. Los desayunos y brunch también forman parte de su propuesta, siendo especialmente populares los fines de semana.
El personal del establecimiento ha sido objeto de opiniones dispares. Mientras algunos visitantes destacan la excelente atención de empleados como Delcy o Ingrid, quienes han sido alabadas por su profesionalidad, amabilidad y dedicación, otros clients han experimentado situaciones poco satisfactorias. Se han reportado casos de camareras que parecen poco atentas, que se distraen entre ellas durante el servicio, o que atienden con desgana. También existen quejas sobre la necesidad de pedir en barra y recoger el pedido personalmente, un sistema que no siempre resulta cómodo para todos los clientes.
Otro punto que merece atención es la relación calidad-precio, que ha generado debate entre los visitantes. Aunque el menú del día a 19 euros es considerado por muchos como una excelente relación calidad-precio, hay quienes sienten que ciertos platos de la carta resultan excesivamente caros para las porciones servidas. Algunos comensales han señalado que platos como el filete de pollo empanado o el salmón al horno no justifican su precio.
Respecto a las infraestructuras, el local carece de luz natural al estar en el sótano, lo que algunos clientes describen como una sala algo oscura donde uno se siente como en una biblioteca tradicional. Además, varios visitantes han señalado la falta de una carta de alérgenos, lo cual resulta obligatorio según la legislación española y ha sido motivo de queja justificada.
Los horarios del establecimiento son de lunes a viernes de 9:30 a 20:00 horas, los sábados de 10:00 a 20:00, y los domingos solo abre por la mañana hasta las 14:00. Es importante tener en cuenta que en agosto suele permanecer cerrado, por lo que se recomienda verificar antes de planificar la visita.
Para quienes buscan un lugar donde trabajar o estudiar con tranquilidad, el Café de la March ofrece un ambiente sosegado, aunque algunos usuarios han comentado que no es el espacio ideal para largas jornadas de trabajo debido a limitaciones en las mesas o la distribución del mobiliario.
este café de Madrid representa una opción interesante para quienes valoran un entorno cultural y tranquilo donde disfrutar de buena comida y bebida. Sus fortalezas residen en la atmósfera única, la calidad de ciertos platos del menú y la posibilidad de combinar la visita con las exposiciones de la Fundación Juan March. Sin embargo, aspectos como la carta limitada, la inconsistencia en el servicio dependiendo del personal asignado, y algunos precios elevados son aspectos que el potencial visitante debe considerar antes de acercarse.