XAKE
AtrásXAKE es un restaurante japonés y asiático situado en la Calle del Caballero de Gracia, número 2, en pleno centro de Madrid, muy cerca de Gran Vía y Callao. Este establecimiento destaca por su particular sistema de buffet con cinta giratoria, una experiencia que permite a los comensales disfrutar de pequeños platos de comida asiática mientras estos circulan delante de sus mesas, eliminando la necesidad de levantarse continuamente en busca de la comida.
El local ofrece un concepto de restaurante buffet libre donde los clientes pueden servir-se libremente de los platos que van pasando por la cinta transportadora. Esta modalidad resulta especialmente atractiva para quienes disfrutan de la variedad y quieren probar diferentes preparaciones sin tener que pedir uno a uno. Entre la oferta gastronómica se encuentran opciones como sushi, sashimi, rollitos de primavera, gyozas, arroces fritos, fideos, carnes con salsas diversas, pollo almendrado, sopas picantes y diversos entrantes fríos y calientes.
En cuanto a precios, el buffet libre tiene un coste aproximado de 11 a 14 euros entre semana durante el horario de almuerzo, mientras que los fines de semana y cenas tienen un precio algo superior que ronda los 17 a 22 euros por persona. Es importante destacar que las bebidas no están incluidas en el precio del buffet, lo cual representa un gasto adicional que algunos clientes consideran elevado, especialmente porque el precio de las bebidas puede alcanzar los 7 u 8 euros. Según las reseñas de usuarios, este es uno de los puntos que genera más insatisfacción entre los visitantes.
El horario del restaurante es amplio, abriendo sus puertas todos los días desde las 13:00 hasta las 16:30 durante las comidas, y volviendo a abrir desde las 19:30 hasta la medianoche para las cenas. Esta flexibilidad horaria permite tanto almorzar como cenar en el establecimiento, adaptándose a diferentes agendas de los comensales. Además, el restaurante ofrece la opción de comida para llevar, lo que resulta práctico para quienes prefieren disfrutar de estos platos en otro lugar.
Uno de los aspectos más valorados por los clientes frecuentes es la relación calidad-precio que ofrece el establecimiento. Muchos reconocen que por el precio del buffet, la cantidad y variedad de comida es considerable, permitiendo comer en abundancia sin que el gasto se dispare excesivamente. La experiencia de ver pasar los platos por la cinta giratoria también es mencionada como un elemento divertido y diferente, especialmente para quienes no están familiarizados con este tipo de restaurantes de origen japonés.
Sin embargo, las reseñas también revelan aspectos que merecen mejora. Entre las críticas más frecuentes se encuentra la falta de variedad en los platos ofrecidos. Varios usuarios señalan que, aunque la variedad inicial puede parecer amplia, la rotación de platos tiende a ser limitada y muchos de ellos se repiten constantemente. Esto significa que, tras unas pocas vueltas de la cinta, los comensales pueden encontrarse viendo siempre las mismas opciones sin novedades significativas.
La calidad del sushi es otro punto que genera opiniones divididas. Mientras algunos clientes lo consideran aceptable para un buffet de esta categoría, otros critican que el arroz tiene texturas extrañas, que no está suficientemente fresco o que su calidad no se compara con la de restaurantes japoneses especializados. Algunos visitantes experimentados en sushi señalan que este plato es mejor solicitarlo recién hecho directamente al personal en lugar de tomarlo directamente de la cinta.
El tamaño del local también presenta limitaciones. El espacio es descrito como pequeño por múltiples reseñadores, lo que implica que las mesas están muy cerca unas de otras y puede generarse cierta sensación de agobio, especialmente cuando hay buena ocupación. Asimismo, no todas las mesas se encuentran junto a la cinta transportadora de comida, por lo que algunos comensales deben esperar a que los camareros pasen ofreciendo platos o levantarse para buscar lo que desean.
Respecto a la atención del personal, las opiniones son variadas. Algunos clientes destacan la amabilidad y rapidez de los empleados, mientras que otros mencionan sentirse presionados por el personal, que tiende a recoger los platos vacíos con frecuencia e incluso, en ocasiones, a presentar la cuenta antes de que los comensales hayan terminado de comer. Esta actitud ha sido señalada como molesta por varios visitantes que desean disfrutar de su comida sin prisas.
Los servicios higiénicos del restaurante merecen una mención especial, aunque no precisamente positiva. Diversas reseñas critican el estado de los baños, mencionando falta de higiene, deterioro de las instalaciones e incluso ausencia de papel higiénico en algunos momentos. Este aspecto resulta especialmente relevante para quienes buscan una experiencia completa en un establecimiento de restauración.
Otro punto conflictivo es la gestión de las reservas. Varios clientes reportan problemas con las reservas, encontrando que estas no se respetan correctamente o que no se garantiza la ubicación solicitada junto a la cinta. En algunos casos, personas con reserva se han visto obligadas a sentarse en mesas alejadas del sistema de cinta, perdiendo parte de la esencia y funcionalidad del restaurante.
En cuanto a los postres, la oferta es limitada. Generalmente se permite elegir entre un único postre por persona, ya sea un helado, café u otra opción simple. Algunos visitantes consideran esta restricción excesiva, mientras que otros la aceptan como parte del formato de buffet.
A pesar de las críticas, el restaurante mantiene una clientela fiel que valora especialmente su ubicación céntrica, la originalidad de su sistema de cinta giratoria y la posibilidad de comer abundante comida asiática por un precio razonable. Para quienes buscan una opción diferente de restaurante buffet en el centro de Madrid sin pretensiones de alta cocina japonesa, XAKE puede ser una alternativa a considerar.
Para maximizar la experiencia, se recomienda acudir temprano, especialmente durante el horario de almuerzo, para conseguir mesas junto a la cinta. También es útil comunicarse directamente con los camareros si se desea algún plato específico que no esté pasando en ese momento, ya que el personal suele ser receptivo a estas peticiones.
XAKE representa una opción de comida asiática en formato buffet con características particulares que lo distinguen en la oferta gastronómica del centro de Madrid. Sus puntos fuertes radican en el precio, la ubicación y la experiencia interactiva de la cinta giratoria, mientras que sus debilidades se concentran en la variedad limitada, la calidad inconsistente de ciertos platos y algunos aspectos de servicio que podrían mejorar. Como en cualquier establecimiento de este tipo, las expectativas deben calibrarse adecuadamente, entendiendo que se trata de un buffet libre y no de un restaurante gastronómico especializado.