Velarde 13
AtrásVelarde 13 es un local de restauración ubicado en el corazón del barrio de Malasaña, concretamente en la calle Velarde número 13 de Madrid, a escasos metros de la emblemática Plaza del 2 de Mayo. Este establecimiento, que anteriormente operaba bajo el nombre de «Malos», es hermano del conocido local Melos situado en Lavapiés, y ha logrado consolidate una sólida reputación entre los vecinos y visitantes de la zona como un lugar ideal para tomar tapas, raciones y platillos de cocina casera a precios razonables.
Carta y propuesta gastronómica
La carta de Velarde 13 destaca por ser cortita pero contundente, algo que varios comensales han valorado positivamente al asegurar que «lo justo para comer platos muy ricos». Entre los platos más destacados y que generan mayor consenso favorable se encuentran las croquetas caseras de paletilla ibérica, que según múltiples reseñas son «de las mejores croquetas de Madrid», con una bechamel extremadamente cremosa, rebozado crujiente y un sabor intenso a jamón que las convierte en un must del establecimiento. Estas croquetas se venden por unidades a un precio aproximado de 2-2,30 euros cada una.
El bocadillo conocido como la Zapatilla o Chulapa es, sin duda, el plato estrella del local. Se trata de un generoso bocadillo elaborado con pan de hogaza gallego tostado, lacón y queso de tetilla fundido. La versión «Chulapa» incorpora mostaza y pepinillos, mientras que la «Manopla» lleva mantequilla adicional. Los clientes coinciden en que el tamaño es considerablemente generoso, hasta el punto de que una media ración puede compartirse entre dos o tres personas sin problemas. Tal como apunta un comensal experimentado, «la media zapatilla es suficiente para compartirla entre tres, probando además otras cosas».
Dentro de la oferta de raciones y tapas también merecen mención las patatas bravuconas, preparadas con una técnica de triple cocción que les otorga una textura excepcionalmente crujiente por fuera y tiernas por dentro, acompañadas de una salsa brava y alioli en abundancia. La ensaladilla rusa, servida sobre regañá con una anchoa coronándola, recibe opiniones divididas: mientras algunos la califican como «buenísima» con todos los ingredientes bien equilibrados, otros consideran que «es puro marketing» o que está compuesta principalmente por patata y mayonesa.
Otros platos que aparecen frecuentemente en las reseñas positivas incluyen el brócoli frito, que ha sorprendido gratamente a numerosos visitantes por su elaboración poco habitual; las empanadillas de atún, cuyo relleno ha evocado a muchos «las que hacían nuestras madres»; la morcilla de Burgos, descrita como muy crujiente; las gildas de anchoa y queso; el hummus casero con tostadas no industriales; y los pimientos de Padrón cocinados en su punto. De postre, la tarta de queso casera recibe elogios generalizados por su cremosidad, textura y el equilibrio perfecto entre el sabor a queso y la base de galleta.
Precios y relación calidad-precio
Uno de los aspectos más valorados de Velarde 13 es su relación calidad-precio. Con un nivel de precios categorizado como 2 sobre 4, los comensales consideran que los precios son «aceptables para estar en Malasaña» y «coherentes» con la zona. Según las experiencias compartidas, una comida completa para dos o tres personas con bebidas puede rondar los 15-22 euros por persona, dependiendo de lo que se pida. Un grupo de tres amigos que visitó el local pagó aproximadamente 52 euros en total, lo que supone unos 17 euros por cabeza. No obstante, algunos clientes han expresado que ciertos platos como las croquetas o la zapatilla han subido de precio con el tiempo y que, aunque la calidad lo justifica, «se les ha ido la mano con precios».
El local ofrece la posibilidad de pedir medias raciones, lo que permite a los grupos probar una mayor variedad de platos sin que el gasto se dispare. Además, los miércoles cuentan con botellines a 1 euro, una promoción que ha sido bien recibida por los clientes habituales.
Ambiente y atención al cliente
El interior de Velarde 13 se describe como un local acogedor, con iluminación cálida y una decoración sencilla pero práctica. Varios comensales destacan que el establecimiento transmite una atmósfera informal y perfecta para quedar con amigos o en pareja. Sin embargo, algunos reseñadores mencionan que el local no es demasiado espacioso y que suele haber bastante jaleo, especialmente los fines de semana. Hay quienes también han señalado que ciertas zonas del local «tienen algo de descuidado», aunque la limpieza general recibe valoraciones positivas.
En cuanto al servicio, las opiniones están polarizadas. Por un lado, una gran mayoría de reseñas elogian la amabilidad, rapidez y profesionalismo del personal, mencionando específicamente a camareros como Alba o Richi. Los detalles como recibir una botella de agua gratuita nada más sentarse, ofrecer aceitunas como aperitivo con las bebidas o hacer recomendaciones certeras sobre las raciones generan una impresión muy positiva. Por otro lado, hay voces críticas que señalan haber sentido presión para pedir rápidamente, que los platos se retirean antes de terminar o que el servicio en horas punta sea algo caótico por falta de personal. Un comensal compartió que tuvo que recordar en tres ocasiones su pedido y que los platos llegaron desorganizados. Otro aspecto mencionado es que no hay cobertura de móvil dentro del local, algo que algunos clientes han echado en falta.
Horario y recomendaciones prácticas
Velarde 13 abre de miércoles a domingo, permaneciendo cerrado los lunes y martes. Los horarios de servicio de cocina varían según el día: los miércoles y jueves de 19:00 a 24:00; los viernes y sábados en dos turnos: de 13:30 a 16:00 y de 19:30 a 00:30; y los domingos de 13:00 a 17:00. Dado que el local suele estar bastante concurrido, especialmente los fines de semana, es altamente recomendable hacer reserva para garantizar mesa. Un par de reseñadores mencionaron que con reserva a horas tardías (como las 22:30) la cocina puede estar a punto de cerrar, lo cual puede resultar frustrante si aún no se ha terminado de cenar.
El establecimiento ofrece servicios de reservas, comida para llevar y entrega a domicilio, lo que lo convierte en una opción versátil para diferentes ocasiones. También disponen de opciones sin gluten para celíacos, aunque algunos clientes han señalado que el pan sin gluten es demasiado fino y el bocadillo se deshace, por lo que no termina de igualar la experiencia del pan normal.
Aspectos a mejorar
A pesar de la valoración general positiva del establecimiento, existen algunos puntos que podrían mejorar según las reseñas de los clientes. La falta de personal en horas punta genera cierta descoordinación en el servicio, como errores en los pedidos o tiempos de espera prolongados. Algunos comensales también han experimentado una sensación de agobio por la rapidez con la que se retiran los platos o se insiste en que pidan, lo cual no resulta cómodo para quienes desean disfrutar de una comida tranquila. Otros mencionan que ciertos asientos pueden resultar incómodos, como taburetes sin respaldo. Por último, hay quienes echan en falta una carta algo más amplia para ofrecer más variedad en visitas repetidas.
Velarde 13 se posiciona como uno de esos restaurantes de barrio que combinan comida casera de calidad, precios razonables y un ambiente cercano, algo que cada vez cuesta más encontrar en el centro de Madrid. Su propuesta gastronómica, basada en platos sencillos pero bien ejecutados, conquista a la mayoría de quienes lo visitan. Eso sí, para disfrutar de la mejor experiencia conviene ir con expectativas claras: un local sin pretensiones donde lo importante es la comida, la compañía y el buen rollo, y donde hacer reserva es casi obligatorio si se quiere asegurar mesa los fines de semana.